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Llenar el depósito será más barato en septiembre: el Gobierno bajará el gasóleo 20 céntimos por litro y cinco la gasolina

El precio del diésel se disparó un 15,7% en julio y activó automáticamente la cláusula de salvaguarda

Un conductor llena su depósito en una gasolinera de Barcelona. David Zorrakino / Europa Press
Un conductor llena su depósito en una gasolinera de Barcelona. David Zorrakino / Europa Press
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El Gobierno aumentará en septiembre la rebaja fiscal aplicada al gasóleo hasta los 20 céntimos por litro, después de que el precio del diésel se haya encarecido un 15,7% durante julio. La subida, registrada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), supera el umbral del 15% fijado en el decreto ley aprobado el pasado mes para hacer frente al impacto económico de la guerra en Irán y activa de forma automática la cláusula de salvaguarda incluida en el Plan de Respuesta.

La medida supone multiplicar por cuatro la rebaja que estaba prevista inicialmente para septiembre, cuando el descuento fiscal sobre el gasóleo debía situarse en cinco céntimos por litro. El cambio busca contener el impacto de la escalada de los carburantes sobre los hogares y las empresas.

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El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa ha explicado que el mecanismo estaba diseñado para reaccionar ante un deterioro de la situación. El último decreto, aprobado por el Congreso el pasado 23 de julio, eliminó las rebajas del IVA, pero mantuvo la reducción del impuesto especial sobre hidrocarburos y estableció una cláusula que permite recuperar una mayor protección si los precios superan determinados niveles.

El diésel activa la cláusula de emergencia

La norma establece que el impuesto sobre hidrocarburos se sitúe en 20 céntimos por litro cuando la inflación de los carburantes supere el 15%. Ese umbral se ha superado en el caso del gasóleo, lo que desencadena automáticamente el aumento de la rebaja fiscal. El Gobierno había optado por mantener inicialmente una reducción más limitada y dejar abierta la posibilidad de reforzarla si la evolución de los precios lo hacía necesario.

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El Ministerio defiende que se trata de un mecanismo diseñado para adaptarse a la evolución del conflicto. En su comunicado, subraya que el decreto tiene “un enfoque protector adaptado a la evolución del conflicto, con un diseño prudente que permite volver a elevar la protección si se reproduce un escenario adverso”.

La electricidad y el gas se quedan sin bonificaciones

La situación es diferente para el resto de los productos energéticos contemplados en el plan. La electricidad aumentó un 8,4% en julio y el gas natural un 4,1%, por debajo del umbral necesario para reactivar las bonificaciones. Tampoco la gasolina superó el límite: su precio aumentó un 7,3%, por lo que mantiene el calendario previsto y contará con una rebaja de cinco céntimos por litro en septiembre.

El Ejecutivo considera que la respuesta fiscal desplegada desde el inicio del conflicto está contribuyendo a contener la repercusión de la subida de los precios internacionales sobre la economía española. El primer Plan de Respuesta se puso en marcha el 20 de marzo y posteriormente fue prorrogado y adaptado a la evolución de la situación.

Según el Ministerio, las medidas adoptadas han contribuido a reducir la inflación en un punto de media durante los últimos meses. El Gobierno sostiene que “están cumpliendo su objetivo principal”, que es “amortiguar el impacto del shock externo sobre la inflación y el poder adquisitivo de los hogares”.

El Ejecutivo asegura además que “el Plan de Respuesta ha amortiguado más de un 60% de la subida de los precios por el shock externo que supone la guerra en Irán”. El dato sirve al Gobierno para defender la eficacia de las medidas en un contexto marcado por la volatilidad de los mercados energéticos y el encarecimiento del combustible.

La gasolina mantendrá el descuento

La diferencia entre el gasóleo y la gasolina tendrá un efecto directo sobre los conductores. Quienes utilizan vehículos diésel se beneficiarán en septiembre de una rebaja fiscal cuatro veces superior a la inicialmente prevista, mientras que los usuarios de gasolina mantendrán el descuento de cinco céntimos por litro.

La activación de la cláusula llega, además, cuando millones de desplazamientos por carretera se concentran durante el verano, una época en la que el precio de los carburantes tiene un impacto especialmente visible sobre el presupuesto de los hogares. El encarecimiento del diésel afecta también al transporte de mercancías y, de forma indirecta, al coste de numerosos bienes y servicios.

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