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Qué fue de El Dioni, el cantante que robó un furgón blindado, fue a ‘Supervivientes’ y ahora quiere ser alcalde de un pueblo de Madrid de la mano de Vox

El madrileño de 76 años tiene pensado dar el salto a la política cuatro décadas después de haber huido a Brasil con millones de euros

El Dioni quiere ser alcalde. (EFE/Jesús Domínguez/Archivo>)
El Dioni quiere ser alcalde. (EFE/Jesús Domínguez/Archivo>)
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La historia de El Dioni sigue sumando capítulos insólitos. Para muchos, Dionisio Rodríguez Martínez es el hombre que en 1989 se hizo famoso tras llevarse un furgón blindado con casi 300 millones de pesetas, una cifra que hoy superaría los 4,5 millones de euros. Su nombre quedó grabado en la memoria colectiva como el protagonista de una de las fugas más sonadas de la España de finales de los ochenta, con todo lo que siguió: el pasaporte falso, la vida de película en Brasil, la cárcel y el regreso forzoso a casa.

Casi cuarenta años después, aquel vigilante que un día decidió jugársela todo muestra una versión muy distinta de sí mismo. A los 76 años, El Dioni ha dejado atrás la vida de excesos y busca un nuevo rumbo en la política local. Su objetivo: ser alcalde de El Molar con el respaldo de Vox, el partido de Santiago Abascal. “Actualmente lo estoy apalabrando y es muy posible que lo logre. La gente me apoya y me conoce desde siempre, porque de ahí era mi madre”, contaba hace poco a El Cierre Digital.

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El madrileño insiste en que todo lo del furgón es cosa del pasado. Ahora, su día a día transcurre en un piso de Moratalaz, junto a su mujer. Hace la compra, cocina, cuida de su familia y disfruta de la petanca o de salir a caminar. “Vivo de mi pensión de jubilación de 700€. Ya no canto ni hago bolos”, reconocía en otra entrevista. La televisión, que durante un tiempo fue su refugio y fuente de ingresos, ha quedado atrás. Ya no hay realities ni colaboraciones ni giras musicales, solo una rutina sencilla y, según él, “más plena”.

El día a día de barrio en la nueva vida de El Dioni

La vida de El Dioni después de la cárcel no ha sido fácil. Tras salir en libertad condicional en 1995, probó suerte en distintos trabajos y aceptó propuestas televisivas, pero el dinero del robo desapareció enseguida y la realidad se impuso. La jubilación y la pensión escasa marcan su economía actual, pero dice no necesitar más. El contacto diario con sus hijos, nietos y bisnietos, el cariño de su entorno y el tiempo compartido en casa lo mantienen de buen ánimo.

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El Dioni
El pasado penitenciario del cantante El Dioni. (Facebook)

La salud le dio un susto serio en 2004, cuando fue operado de un cáncer de garganta. Salió adelante, aunque confiesa que ya no puede correr ni moverse como antes. Aun así, se siente fuerte y asegura que mental y físicamente está “como si tuviera 45 años”. Se refugia en la cocina, en las series de televisión y, sobre todo, en el afecto familiar. La fe, que asegura reforzó en la cárcel brasileña, también es un pilar en su día a día.

El deseo de ser el nuevo alcalde

A punto de cumplir cuarenta años del robo que lo hizo célebre, El Dioni sueña con un nuevo comienzo en el mismo lugar donde empezó la historia de su familia: El Molar, el pueblo de su madre. Allí quiere ser alcalde y, según dice, cuenta con el apoyo de muchos vecinos que lo han visto reinventarse varias veces. La política, asegura, es una forma de “devolver algo bueno” y de demostrar que siempre es posible cambiar el rumbo, incluso después de los errores más graves.

El líder de Vox, Santiago Abascal, ha avisado este sábado al PP de que su partido tendrá la "valentía" de romper de nuevo los Gobiernos de coalición de Extremadura, Aragón y Castilla y León, como hicieron en 2024, si sus socios les ponen "zancadillas o trampas".

El salto a la política llega cuando todo lo mediático ha quedado atrás. La última vez que se dejó ver en televisión fue en 2016, en el reality Supervivientes, donde duró poco más de veinte días. Desde entonces, ha preferido el anonimato y la tranquilidad de su barrio. Ahora, la posibilidad de representar a los suyos en el Ayuntamiento lo ilusiona y, a la vez, lo conecta con una vida mucho más sencilla y cercana a la gente.

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