La reflexión de Albert Einstein, físico alemán, sobre la curiosidad: “No intentes convertirte en un hombre de éxito, sino en un hombre de valor”

El consejo, dirigido al hijo de un periodista durante una visita a su casa de Princeton, fue publicado en 1955

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El físico alemán Albert Einstein .EFE /Archivo
El físico alemán Albert Einstein. (EFE /Archivo)

Albert Einstein (Ulm, 1879-Princeton, 1955) revolucionó para siempre la comprensión del universo con la Teoría de la Relatividad, aportación que cambió el rumbo de la física moderna y le valió el Premio Nobel en 1921. Sin embargo, su legado trasciende el ámbito científico. Gran defensor del pensamiento crítico, el científico y físico alemán se convirtió en una de las figuras intelectuales más influyentes del siglo XX. “No intentes convertirte en un hombre de éxito. Conviértete más bien en un hombre de valor”, dijo en 1955.

El origen de la frase se remonta a una visita que el periodista William Miller, editor de la revista Life, realizó a la casa de Einstein en Princeton, Nueva Jersey. Le acompañaban su hijo, Pat Miller, y el profesor William Hermanns. Durante el encuentro, el joven pidió al físico un consejo para orientar su vida y su futuro. La respuesta de Einstein fue mucho más amplia que la cita que acabaría citándose más de 70 años después.

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“Lo importante es no dejar de cuestionarse las cosas. La curiosidad tiene su propia razón de ser. Uno no puede evitar sentirse sobrecogido al contemplar los misterios de la eternidad, de la vida y de la maravillosa estructura de la realidad. Basta con intentar comprender un poco de este misterio cada día", dijo. “No pierdas nunca esa santa curiosidad. No intentes convertirte en un hombre de éxito, sino más bien en un hombre de valor. Hoy en día se considera exitoso a quien saca más de la vida de lo que aporta. Pero un hombre de valor dará más de lo que recibe”. Sus palabras aparecieron publicadas el 2 de mayo de 1955 en la revista, apenas dos semanas después del fallecimiento de Einstein, dentro del reportaje Death of a Genius.

El consejo que dio antes de morir

Con el paso del tiempo, la formulación original también fue cambiando. En inglés utilizaba la palabra man, habitual en la época para referirse de forma genérica a una persona. Décadas después comenzaron a popularizarse versiones adaptadas con el término person (“persona”), además de otras variantes abreviadas que eliminaron la explicación posterior sobre la diferencia entre el éxito y el valor.

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Albert Einstein sacando la lengua
(Nate D Sanders Auction)

La propia trayectoria de Albert Einstein explica por qué defendía que el valor debía situarse por encima del éxito. Nacido en 1879 en la ciudad alemana de Ulm y criado en Múnich, el físico completó sus estudios en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich y comenzó a trabajar en la Oficina de Patentes de Berna, un empleo aparentemente alejado de la investigación que, sin embargo, le permitió desarrollar algunas de las ideas que transformarían la ciencia.

En 1905, con solo 26 años, publicó cuatro artículos considerados revolucionarios. Entre ellos figuraba la teoría de la relatividad especial, que cambió para siempre la forma de entender el espacio, el tiempo y la energía. Diez años después completó la teoría de la relatividad general, una nueva explicación de la gravedad que sería confirmada experimentalmente en 1919 y lo convertiría en una de las figuras científicas más reconocidas del mundo.

En 1921 recibió el Premio Nobel de Física por su explicación del efecto fotoeléctrico, un trabajo fundamental para el desarrollo de la mecánica cuántica. Sin embargo, su legado fue mucho más allá de los laboratorios. Tras huir de la Alemania nazi y establecerse en Estados Unidos, continuó investigando en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton. Finalmente, falleció el 18 de abril de 1955, a los 76 años.

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