
Este lunes se cumplirán 29 años del secuestro y asesinato del concejal del PP en Ermua, Miguel Ángel Blanco, por la banda terrorista ETA. Aquella muerte, que se produjo tras un ultimátum lanzado desde la organización contra el entonces gobierno de José María Aznar —que no cedió al chantaje—, llevó a la ciudadanía a enfrentarse al miedo e inundar las calles exigiendo el cese de la violencia.
Este domingo, el PP ha celebrado un homenaje en la localidad natal de Miguel Ángel Blanco, al que han asistido su hermana y diputada popular, Meri Blanco, y representantes de la Ejecutiva Nacional. Y tras finalizar el acto, el Partido Popular ha aprovechado para cargar contra el Gobierno y sus acuerdos de investidura con EH Bildu, la formación que los de Alberto Núñez Feijóo consideran la línea roja en su política de acuerdos.
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En una intervención ante los medios allí presentes, la vicesecretaria de Regeneración Institucional, Cuca Gamarra, ha reprochado al presidente del Gobierno que “ceda al chantaje” y tenga un “pacto encapuchado” con EH Bildu que constituye, ha afirmado, “el mayor de los agravios y las traiciones” a las víctimas de ETA, que “dieron su vida por los valores” de la democracia.
“Lo que no consiguieron con las armas hoy, lo consiguen a través de un presidente del Gobierno que permite estos acuerdos”, ha señalado Gamarra, para después apuntar que, desde el PP, “nunca blanquearían a Bildu”. Y en esta línea, ha avanzado que su partido impulsará “diversas reformas” en la ley penitenciaria que impidan “que pueda ser utilizada en beneficio de los políticos”. Ha abogado, de igual forma, por la reforma de la Ley Electoral, para impedir que en las listas puedan concurrir candidatos formados por personas condenadas por terrorismo que, “ni se arrepienten, ni colaboran con la justicia”.
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Gamarra ha avanzado también que su partido no solo trabajará para seguir esclareciendo los 376 asesinatos de ETA que permanecen sin resolver, sino para que sean juzgados “quienes dieron las órdenes” de esos crímenes.
Aznar reivindica la actuación de su Gobierno frente al chantaje de ETA
Miguel Ángel Blanco fue secuestrado el 10 de julio de 1997 por tres miembros de ETA, que exigieron, para su liberación, el acercamiento de los reclusos de la banda terrorista. Fue tiroteado dos días después en una pista forestal cerca de la localidad de Lasarte (Guipúzcoa) y murió horas después, el 13 de julio.
En el marco del aniversario se ha pronunciado también el expresidente del Gobierno, José María Aznar, quien ha reivindicado la “firmeza” con la que se actuó desde su Ejecutivo sin acceder a las exigencias de la banda terrorista. “ETA acusó el golpe y reaccionó extremando su crueldad habitual. No vaciló en usar la vida de Miguel Ángel como moneda de cambio para chantajear al Gobierno y al conjunto de la sociedad”, ha asegurado el expresidente.
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