El cardenal Cristóbal López Romero “da un paso atrás” en sus funciones en Rabat ante una investigación por presuntos abusos a cinco mujeres

El cardenal ha negado cualquier agresión, pero la Archidiócesis admite la existencia de acusaciones por “comportamientos inapropiados”

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El Papa nombró a Cristóbal López como arzobispo en Rabat (Europa Press)
El Papa nombró a Cristóbal López como arzobispo en Rabat (Europa Press)

La jerarquía de la Iglesia católica atraviesa un momento de extrema vulnerabilidad tras el anuncio oficial en la capital marroquí. En un movimiento de hondo calado estratégico y eclesiástico, el cardenal Cristóbal López Romero ha comunicado su decisión de “dar un paso atrás” y suspender voluntariamente su actividad pública como arzobispo de Rabat. La decisión del titular de una sede metropolitana tan relevante para el diálogo entre Europa y África de optar por este retiro prematuro es un hecho casi inédito. Su motivación personal se vincula directamente con la apertura formal de una investigación eclesiástica bajo la supervisión de la Santa Sede.

La naturaleza de esta “investigación preliminar”, dictada conforme a las normas del Derecho Canónico, ha forzado una reconfiguración inmediata de la gobernanza en la Archidiócesis. Concretamente, se le acusa de “comportamientos inapropiados hacia mujeres adultas”, pero el cardenal ha afirmado para la agencia EFE que “no he cometido ninguna agresión, ni violencia ni acoso sexual”.

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Para evitar interferencias en el proceso y garantizar la transparencia exigida por las instancias romanas, López Romero ha aceptado cumplir escrupulosamente con las siguientes restricciones: la presidencia de celebraciones públicas, la intervención en actividades pastorales en la Iglesia local y los actos públicos religiosos en cualquier evento de carácter profesional. En sus palabras, ha accedido a esta medida “para no entorpecer la investigación; me apartaré, no presidiré ninguna celebración pública ni intervendré en ninguna actividad pastoral, y lo comprenderán”, continúa el comunicado.

Cristóbal López, cardenal de Rabat (Conferencia Episcopal)
Cristóbal López, cardenal de Rabat (Conferencia Episcopal)

La justificación del cardenal sobre la necesidad de transparencia hacia la comunidad diocesana parece un intento de mitigar el daño reputacional. Al admitir que este suceso “nos sacude a todos” y reconocer las “preguntas legítimas” de sus fieles, el arzobispo busca controlar la narrativa antes de que el Vaticano emita un dictamen definitivo. Así, recuerda que “dicha investigación está en curso y se encuentra en manos de las instancias romanas de la Iglesia, con las que coopero”.

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Cinco mujeres acusan al cardenal

La gravedad de este caso reside en la profundidad de las denuncias, enmarcadas en la política de “tolerancia cero” del actual pontificado. Según una investigación de la agencia AFP, existen al menos cinco denuncias de mujeres adultas que señalan al prelado por supuestas agresiones sexuales. Resulta incisiva la contradicción entre las distintas comunicaciones del implicado.

Mientras que en declaraciones a la agencia EFE López Romero ha mantenido una negativa absoluta, el comunicado oficial de la Archidiócesis ofrece un matiz sustancialmente distinto: en él, el prelado admite la existencia de acusaciones por “comportamientos inapropiados hacia mujeres adultas”. Esta admisión de conductas impropias, aunque no las califique de delictivas, constituye el eje central de las pesquisas que ya se encuentran “en manos de las instancias romanas de la Iglesia”.

El Cardenal Cristóbal López Romero se aparta de sus funciones en Rabat ante una investigación por presuntos abusos (EFE)
El Cardenal Cristóbal López Romero se aparta de sus funciones en Rabat ante una investigación por presuntos abusos (EFE)

Su peso político en el Vaticano

El impacto de esta noticia se amplifica por el perfil de Cristóbal López Romero, considerado un aliado fundamental del proyecto reformista del papa Francisco en el continente africano. Natural de Almería (España) y de 74 años de edad, su formación con los salesianos y su paso por la facultad de Periodismo en Barcelona forjaron un prelado de estilo directo y cercano.

Tras una dilatada labor en Paraguay, su ascenso fue meteórico: nombrado arzobispo de Rabat en 2017 y elevado al cardenalato en 2019. López Romero encarna el ideal bergogliano de “pastor con olor a oveja” proveniente de las periferias, lo que convierte este proceso en un examen de máxima presión para la credibilidad de la gobernanza vaticana. Por el momento, la Archidiócesis ha instado a canalizar cualquier información o denuncia adicional a través del Servicio de Prevención de Abusos de la propia diócesis, mientras las parroquias locales asumen la tarea de gestionar el desconcierto de una comunidad sacudida por la incertidumbre.

(Con información de EFE)

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