La policía española y la Interpol buscan durante 10 días a un inglés desaparecido: lo encuentran en un bar viendo tranquilamente un partido del Mundial

El aficionado iba camino de Boston para asistir a un encuentro de la selección inglesa, cuando de pronto dejó de dar señales de vida

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Un hombre observa un partido del Mundial en un bar. (Quetzalli Nicte-Ha/Reuters)
Un hombre observa un partido del Mundial en un bar. (Quetzalli Nicte-Ha/Reuters)

Su familia dice que ha vivido un infierno. El 20 de junio, el inglés Michael Hewitt, un aficionado al fútbol de 65 años, salió del Reino Unido en un avión con destino a Boston, haciendo escala en Barcelona. Iba a cumplir uno de sus sueños: ver un partido de su selección, Inglaterra, en el mayor torneo de este deporte, el Mundial que se está jugando en Estados Unidos, México y Canadá. Hewitt tenía entradas para el encuentro que enfrentaba al combinado dirigido por Thomas Tuchel frente a Ghana, en la fase de grupos del campeonato (un duelo que, por cierto, terminó empate a cero). A partir del 21 de junio, sin embargo, el inglés dejó de dar señales de vida.

La familia del hincha, preocupadísima y temiéndose lo peor, lanzó una alerta en sus redes sociales e informó de la desaparición del británico a las autoridades de su país y a la Interpol (la policía internacional con sede en Francia). Los investigadores se pusieron manos a la obra: verificaron si su pasaporte había sido utilizado para ingresar a Estados Unidos y concluyeron que, tras aterrizar en Barcelona, nunca abordó el vuelo hacia Boston, según ha informado el diario The Telegraph. Entonces contactaron a la policía española.

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Al final, 10 días después de la desaparición, por fin hubo pistas sobre un posible paradero: las autoridades descubrieron que se habían realizado varios pagos con su tarjeta bancaria en un hotel de Barcelona. Y allí lo ‘encontraron’, en el bar del hotel, viendo un partido del Mundial.

Su hermano, Gary, ha explicado lo que pasó al diario The Sun: “Perdió su teléfono poco después de llegar a Barcelona, y en él tenía guardados los billetes de avión, así que no hizo el transbordo. Tampoco recordaba ninguno de los números que tenía guardados. No pensó en ir a la Embajada, ya que seguía con su pasaporte y con dinero, así que no creyó que pudieran interesarse y no pensó que nadie fuera a preocuparse. En su lugar, continuó disfrutando de Barcelona, viendo los partidos de Inglaterra en los bares”.

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Así vivieron los aficionados el partido de España en el mundial.

Preguntas sin respuesta

La explicación deja muchas preguntas sin respuestas, aunque probablemente responde muchas cosas sobre el carácter y la ‘pachorra’ de Michael Hewitt: por qué, tras perder el teléfono, no fue a algún ordenador para entrar en su correo e imprimir los billetes de avión para viajar a Estados Unidos; por qué no buscó la manera de avisar a su familia de que se encontraba en Barcelona; por qué tardaron 10 días en identificar sus pagos con tarjeta...

Michael Hewitt es un funcionario sindical jubilado y un ferviente hincha del Leeds United desde la década de 1960 (un sufridor hincha, cabe pensar, pues el club ha pasado las últimas temporadas en segunda división). Y ha seguido a su equipo y a Inglaterra en el extranjero durante décadas, por lo que parece que tiene experiencia en viajes internacionales, lo que añade otra capa de misterio al suceso.

En cualquier caso, todo ha terminado bien. La familia Hewitt ha publicado un comunicado en Facebook en el que comenta: “Como familia, deseábamos desesperadamente un final vergonzosamente simple pero feliz para este horrible episodio, y ahora lo tenemos”.

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