Chutou, el perro con más de 1,6 millones de seguidores que fue secuestrado y vendido a un carnicero por 22 euros

El caso pone el foco en la falta de protección jurídica para los animales en China

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Chutou, el perro con más de 1,6 millones de seguidores que fue secuestrado y vendido a un carnicero por 22 euros. (Redes sociales)
Chutou, el perro con más de 1,6 millones de seguidores que fue secuestrado y vendido a un carnicero por 22 euros. (Redes sociales)

La historia de Chutou, un border collie que acumuló más de 1,6 millones de seguidores en redes sociales mientras viajaba por China junto a su dueño, ha terminado convirtiéndose en un caso que ha conmocionado e indignado a la sociedad. Lo que comenzó como el relato de una vida nómada, acabó reabriendo el debate sobre la protección animal en China: el perro fue secuestrado en mayo y posteriormente vendido a un carnicero por el equivalente a apenas 22 euros.

El suceso ha causado un fuerte impacto no solo por la violencia de los hechos, sino también por la popularidad del animal y su trágico final. Su dueño, un influencer de viajes con una amplia audiencia en la plataforma Douyin (una versión de TikTok en China), denunció que su perro Chutou desapareció el pasado 11 de mayo en su pueblo natal.

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En sus redes sociales, el propietario difundió las imágenes de las cámaras de seguridad, en las que se observa a dos personas llevándose al perro, que llevaba collar e incluso un dispositivo de localización. Poco después, según su investigación, el animal habría sido vendido para su sacrificio por el equivalente a 22 euros. “Viajé con él durante cinco o seis años; nunca pensé que terminaría así”, afirma Guo en una de sus grabaciones, visiblemente afectado y entre lágrimas.

Perro cola
Un border collie corriendo. (Getty Images)

Según relata Guo, el presunto autor del secuestro sostiene que confundió al perro con un animal callejero. Sin embargo, el dueño de Chutou lo contradice y asegura que el animal llevaba collar y se encontraba dentro del terreno familiar. En paralelo, el propietario trató de demostrar que el valor de su mascota en el momento de su muerte era significativamente superior al de su compra inicial. Según un comunicado, habría logrado acreditarlo y, además, ha rechazado cualquier acuerdo extrajudicial.

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Una vez concluido el proceso penal, prevé emprender acciones civiles contra los presuntos responsables. Según su testimonio, cuando logró localizar al acusado, este no mostró remordimiento alguno y reaccionó con una actitud desafiante: “El perro está muerto, deja de armar tanto alboroto. No he infringido la ley”.

El caso de Chutou ha vuelto a poner sobre la mesa una realidad incómoda: en China no existe una ley nacional específica contra el maltrato animal que proteja de forma explícita a perros y gatos. Desde el punto de vista legal, estos animales son considerados bienes, por lo que su robo puede perseguirse como un delito de hurto, pero el sufrimiento o la muerte del animal no constituye un delito independiente.

Border collie
Un border collie, en una imagen de archivo. (Freepik)

A ello se suma que la cuantía económica del bien sustraído es determinante para que el caso pueda ser judicializado. En muchos lugares del país, el umbral para iniciar un proceso penal se sitúa en torno a los 2.000 yuanes (unos 258 euros), una cifra superior a la que, según el propio dueño, pagó en su día por el animal. Esta circunstancia dificulta la persecución de este tipo de delitos cuando el valor del animal no alcanza ese mínimo.

En China conviven hoy dos realidades muy distintas en relación con los animales de compañía. Por un lado, crece el número de personas que considera a perros y gatos como miembros de la familia, según recoge el Süddeutsche Zeitung. Por otro, persisten vacíos legales y prácticas que los dejan en una situación de vulnerabilidad. Aunque en los últimos años se han producido avances, como la exclusión de perros y gatos de la categoría de ganado y la prohibición del consumo de carne de perro en ciertas ciudades, aún no existe un marco nacional unificado de protección.

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