La única ventaja de fumar: un estudio con humanos relaciona la nicotina con mejoras temporales para la memoria

La nicotina, presente en el tabaco y otros productos, puede mejorar la memoria de forma pasajera al aumentar una proteína cerebral, según un estudio

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Mano con tatuaje en el antebrazo sujeta un cigarrillo encendido con filtro naranja y ceniza, del que se eleva humo. Fondo oscuro desenfocado
Una mano sostiene un cigarrillo encendido del que emana humo, ilustrando el consumo de tabaco y la presencia de nicotina.

Un equipo de científicos ha publicado en la revista internacional Nicotine & Tobacco Research un estudio que relaciona el consumo de nicotina con una mejora temporal de la memoria en personas. Según el trabajo, la explicación está en el aumento de una proteína del cerebro llamada BDNF, clave para que el cerebro aprenda y se adapte a nuevas situaciones.

La investigación señala que tanto fumar un cigarrillo como usar productos de tabaco sin combustión hacen que suba durante un tiempo el nivel de esta proteína en la sangre. Esto se traduce en que, justo después de consumir nicotina, las personas rinden mejor en pruebas de memoria a corto plazo.

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Fumar, nicotina y la memoria: qué encontró el estudio

Los expertos probaron el efecto de la nicotina en personas y en animales. En los humanos, el experimento consistió en que algunos participantes fumaran un cigarrillo o usaran tabaco calentado. Al poco tiempo, se observó que sus resultados en ejercicios de memoria mejoraban durante un rato, siempre que tuvieran más cantidad de la proteína BDNF en la sangre.

El BDNF es una sustancia que ayuda a que las conexiones del cerebro funcionen mejor y que la mente esté más preparada para aprender y recordar. Cuando sube tras consumir nicotina, la memoria parece activarse y las personas pueden recordar datos o hacer tareas mentales con más facilidad, aunque ese efecto solo dura un tiempo y no es permanente.

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En pruebas con animales, la nicotina también ayudó a que aumentara esta proteína, tanto en la sangre como en zonas clave del cerebro. Además, los animales resolvían mejor pruebas de memoria espacial, es decir, aquellas que requieren recordar lugares o recorridos. El efecto dependía de la cantidad de nicotina recibida: a más dosis, más subía la proteína y mejor era el resultado en los ejercicios.

Los científicos identificaron un punto clave: si bloqueaban un “interruptor” del cerebro llamado receptor α7, ni la proteína subía ni se notaban mejoras en la memoria. Esto significa que la nicotina necesita que ese receptor funcione para que ocurran estos cambios.

En palabras sencillas: consumir nicotina puede ayudar a recordar mejor datos o instrucciones justo después de tomarla porque activa una proteína que facilita la memoria. Sin embargo, esta ventaja solo dura poco tiempo y depende de que un mecanismo específico del cerebro esté activo.

Riesgos, advertencias y el debate sobre el consumo de nicotina

Aunque el estudio muestra que la nicotina puede mejorar la memoria de manera temporal, los propios autores insisten en que esto no convierte al tabaco ni a sus sustitutos en productos recomendados. Fumar sigue estando relacionado con muchos problemas graves de salud. Por eso, estos datos no deben interpretarse como un consejo para usar nicotina.

Mano de persona adulta con un cigarrillo encendido que tiene ceniza en la punta y emite humo blanco. Fondo claro y tela oscura
La mano de una persona adulta sostiene un cigarrillo encendido del que se eleva una columna de humo.

El interés del estudio está en comprender cómo afecta la nicotina al cerebro, más allá de su uso en el tabaco. Esta sustancia también se encuentra, en cantidades muy pequeñas, en alimentos como tomates, patatas, berenjenas y pimientos. Sin embargo, esas dosis son tan bajas que no producen el mismo efecto que el que se vio en el laboratorio.

El trabajo también compara distintas formas de consumir nicotina. Hoy se sabe que usar productos sin combustión, como las bolsas de nicotina o el tabaco calentado, puede ser menos dañino que fumar cigarrillos tradicionales. Aun así, todos contienen nicotina, que es una sustancia adictiva y puede tener efectos negativos, sobre todo en menores, embarazadas o personas que nunca han usado nicotina antes.

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