La batalla de los barrios de Madrid contra el auge de los pisos turísticos: “Quieren convertir la ciudad en un plató de cartón piedra sin vecinos”

Las asociaciones vecinales denuncian una relación entre el aumento de los precios del alquiler y la expansión de las viviendas de uso turístico, un fenómeno que, aseguran, está acabando con la “identidad” de la capital

Guardar
Google icon
Vecinos de Madrid durante una manifestación en defensa del derecho al acceso a la vivienda, este año. (Ricardo Rubio/Europa Press)
Vecinos de Madrid durante una manifestación en defensa del derecho al acceso a la vivienda, este año. (Ricardo Rubio/Europa Press)

El malestar entre los vecinos de Madrid por la expansión de las viviendas de uso turístico y su difusión en plataformas como Airbnb es cada vez más visible en distintos barrios de la capital, donde han comenzado a tomar acción frente al avance de un modelo que, denuncian, está desplazando a los residentes y acabando con la “identidad” de la ciudad.

Cada vez es más habitual que los vecinos se vean obligados a abandonar sus barrios, al cambiar “las cosas necesarias para poder vivir con normalidad”, como el comercio de proximidad, el alquiler asequible o la seguridad en la zona, según explica a Infobae Quique Villalobos, responsable de urbanismo y vivienda de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM). “Parece que están empeñados en expulsar a los vecinos de la ciudad para convertirla en un escaparate y en un plató de cartón piedra para que vengan los turistas”, señala.

PUBLICIDAD

Este clima de malestar creciente se ha trasladado también, en algunos casos, a acciones de protesta más visibles en determinados barrios. Según mensajes difundidos en redes sociales, en diversas zonas de Madrid se han producido recientemente episodios puntuales de daños o sabotaje en elementos vinculados a pisos de uso turístico, como cajetines de llaves o sistemas de acceso. No obstante, las asociaciones vecinales no respaldan este tipo de actuaciones y centran sus reivindicaciones en la vía administrativa y la presión institucional.

El economista Santiago Carbó analiza la situación actual del mercado inmobiliario. Advierte sobre "subidas significativas" en los precios de compra y explica cómo la escasez y los altos costos del alquiler y las hipotecas consumen los aumentos salariales de las familias.

Madrid ciudad, a la cabeza de las viviendas turísticas en España

Las viviendas turísticas en España se situaban en torno a 341.000 hasta mayo de 2026, según la última estadística experimental del INE publicada la semana pasada. Esta cifra sube a 362.385 en los datos sobre el registro único de arrendamientos de corta duración recopilados y facilitados a este medio por el Ministerio de Vivienda, previos a la decisión del Tribunal Supremo de anularlo, al considerar que el Estado carece de competencia para su creación.

PUBLICIDAD

Siguiendo la información publicada por el INE, Madrid es la ciudad con más pisos turísticos de España, con 10.836 identificados, seguida de Málaga (8.288), Barcelona (8.231), Marbella (6.987), Sevilla (6.937) y Valencia (5.393).

Pese a que la capital es la localidad que cuenta con más viviendas de este tipo en el país, la Comunidad de Madrid en conjunto registró un desplome del 27,6% respecto al ejercicio anterior, según el INE. Esto se debe, apunta Villalobos, a que muchos inmuebles de uso turístico han mutado al alquiler de temporada, por lo que el descenso reflejado por las estadísticas no se habría traducido en una reducción real de la presión sobre el mercado residencial, sino a un cambio de modalidad.

Caja de seguridad para las llaves de una piso de alquiler turístico. (Eduardo Parra / Europa Press)
Caja de seguridad para las llaves de un piso de alquiler turístico. (Eduardo Parra/Europa Press)

Alrededor del 90% de estas viviendas operan sin licencia

A esta realidad se suma el elevado número de pisos turísticos que operan sin licencia. Aunque la estadística experimental del INE puede incluir parte de estas viviendas si cumplen determinados criterios, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 identificó el pasado mes de marzo más de 15.200 inmuebles sin licencia solo en la capital.

El responsable de urbanismo y vivienda de la FRAVM asegura que la comparación entre el número de licencias concedidas por el Ayuntamiento —algo más de 1.000— y la estimación del INE permiten concluir que alrededor del 91% de las viviendas de uso turístico de Madrid operarían sin licencia.

En este contexto, según el informe El impacto de las viviendas de uso turístico (VUT) en la ciudad de Madrid, presentado por la FRAVM, una de cada 10 viviendas principales del distrito Centro de Madrid, el 10,36% del total, se utiliza ya como vivienda turística. En este informe se destaca que el centro concentra casi la mitad de la oferta y se alerta de que este fenómeno se está extendiendo hacia el resto de la almendra central y barrios periféricos bien comunicados.

“No es solo el ruido”: qué denuncian las asociaciones vecinales de Madrid

El hartazgo de los vecinos de Madrid responde a un problema más amplio de vivienda y transformación de los barrios tradicionales de la ciudad.

Por un lado, las asociaciones vecinales denuncian una relación directa entre el aumento de los precios del alquiler y la expansión de los alojamientos de uso turístico. Según explican, estos alojamientos tienden a concentrarse en las zonas más atractivas, lo que contribuye a elevar aún más los precios tanto de venta como de alquiler en esos entornos.

Este proceso, advierten, genera un efecto en cadena: los vecinos que ya no pueden asumir las subidas de precios se ven obligados a trasladarse a barrios colindantes, donde la presión inmobiliaria también acaba trasladándose y encareciendo progresivamente el acceso a la vivienda en toda la ciudad.

Saturnino Vera, presidente de la asociación de vecinos Cavas-La Latina, explica que esta situación está teniendo implicaciones como la “pérdida total de la identidad” del barrio. “La convivencia ya existe con muy pocos vecinos y en muchos casos es ninguna, por no ser residentes habituales”, señala.

También ocurre en La Elipa, donde la Asociación de Vecinos del barrio asegura que actualmente “las relaciones entre vecinos son impersonales, cuando hasta ahora éramos como un pueblo”.

A esto se unen, además, otros efectos sobre la vida cotidiana de los barrios, como el deterioro de la convivencia y la percepción de seguridad. Las asociaciones vecinales consultadas coinciden en que reciben constantemente quejas de residentes en relación al ruido y la suciedad.

Vera señala que otros problemas van desde estropear las llaves de los portales donde se sitúan estas viviendas, tener que pintar el edificio cada poco tiempo por el uso continuo de maletas, más averías en ascensores, etc.

También una sensación de inseguridad, tanto subjetiva como objetiva, al considerar que este tipo de alojamientos pueden facilitar determinadas conductas delictivas. Según Villalobos, al no existir siempre un control exhaustivo de los huéspedes, se generan situaciones de mayor anonimato que, en su opinión, favorecen determinados incidentes negativos ya registrados en algunas zonas.

Dos personas accediendo a un piso turístico. (Europa Press)
Dos personas accediendo a un piso turístico. (Europa Press)

La respuesta vecinal al auge de los pisos turísticos

Las asociaciones vecinales y colectivos de numerosos barrios han intensificado en los últimos años sus acciones para frenar la expansión de las viviendas turísticas en Madrid, combinando denuncias administrativas, presión institucional y campañas de concienciación.

Desde la FRAVM explican que cuentan con una red de oficinas en las que se asesora a los vecinos afectados por la proliferación de pisos turísticos impulsados por plataformas como Airbnb. Además, desarrollan investigaciones y estudios propios con los que buscan evidenciar que la regulación aprobada hasta la fecha resulta “insuficiente” para atajar el problema.

En el plano vecinal, el presidente de la Asociación de Vecinos Cavas-La Latina asegura que han desplegado distintas vías de actuación, desde reuniones con el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid hasta contactos constantes con los medios de comunicación. “Hemos dedicado todo el tiempo del mundo para que se tenga noción del problema que supone para un barrio con identidad propia, y el desprecio de la administración ha sido total”, lamenta.

Por su parte, la Asociación de Vecinos La Elipa realiza periódicamente sesiones informativas para residentes de la zona y campañas de difusión en redes sociales, aunque, señalan, “con escasa participación”.

En paralelo, muchos vecinos han optado por organizarse informalmente para controlar la actividad de las viviendas turísticas en sus edificios, a través de acciones de protesta más espontáneas, como pintadas de rechazo en fachadas o roturas con martillos de cajetillas de entrada a estos inmuebles.

Uno de los casos más recientes se dio a principios de junio, cuando, durante una madrugada, grupos de vecinos aseguraron haber atacado 153 viviendas de Airbnb distribuidas por los distritos de Puente de Vallecas, Villa de Vallecas, Latina, Lavapiés, Carabanchel, Tetuán y Ciudad Lineal.

Este tipo de acciones pueden acarrear multas de entre seis y 24 meses por delitos de daños. En los supuestos agravados previstos por el Código Penal, las penas pueden alcanzar entre uno y tres años de prisión, según fuentes jurídicas consultadas por El Mundo.

Una estatua viviente en el barrio de Lavapiés. (Alberto Ortega/Europa Press)
Una estatua viviente en el barrio de Lavapiés. (Alberto Ortega/Europa Press)

El futuro de los barrios de Madrid

La situación de los barrios de Madrid en los próximos años dependerá, según las asociaciones vecinales consultadas, de la evolución de la vivienda turística y de la capacidad de las administraciones para frenar su expansión.

Pese a ello, aseguran que el objetivo es mantener un tejido vecinal fuerte y cohesionado, basado en las relaciones de proximidad y la vida comunitaria, como forma de resistir a lo que describen como una tendencia hacia la “vida de paso” y la pérdida de arraigo en la ciudad. “Seguiremos luchando por mantener ese barrio que todavía existe en la memoria de muchos”, concluyen desde la Asociación de Vecinos de La Elipa.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD