El expríncipe Andrés envió correos a sus hijas para presionarlas a ir a la boda de su primo con “la cabeza bien alta” y retar así al rey Carlos III

En la celebración, el monarca no llegó a saludar a sus sobrinas, que asistieron con sus maridos

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Las hijas del expríncipe Andrés y sus maridos en la boda de Peter Phillips (REUTERS/Dylan Martinez)
Las hijas del expríncipe Andrés y sus maridos en la boda de Peter Phillips (REUTERS/Dylan Martinez)

Un correo del expríncipe Andrés a Beatriz y Eugenia de York ha situado de nuevo a la Casa de York en el centro de la presión sobre la monarquía británica: según ha publicado Daily Mail, el exduque caído en desgracia instó a sus hijas a acudir a la boda de su primo Peter Phillips el 6 de junio y a “mantener la cabeza bien alta”, en un movimiento interpretado como un intento de reafirmar su posición pública pese a los escándalos que rodean a la familia.

El mensaje, citado por el medio británico, sostiene que las princesas dudaban sobre si asistir a la ceremonia en la iglesia de Todos los Santos de Kemble, en Cirencester, pero su padre las empujó a ir acompañadas por sus maridos, Edoardo Mapelli Mozzi y Jack Brooksbank, para preservar su estatus dentro del entorno real.

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La presencia de Beatriz y Eugenia en la boda de Peter Phillips con Harriet Sperling fue una de las imágenes más comentadas de la jornada. Acudieron a un enlace al que también asistieron todos los miembros de la familia real británica, incluidos los reyes Carlos y Camila y los príncipes de Gales, y su aparición atrajo la atención por las conexiones de sus padres con Jeffrey Epstein.

El expríncipe Andrés, en imagen de archivo (Europa Press)
El expríncipe Andrés, en imagen de archivo (Europa Press)

El expríncipe Andrés contra Carlos III

Según la publicación, detrás de esa decisión estaba la estrategia de Andrés Mountbatten-Windsor de apuntalar lo que queda de la Casa de York. El medio habla incluso de “señales preocupantes” de que, pese a haber sido despojado de su estatus real, sigue aferrado a una posición que ya no se corresponde con su situación y presiona a sus hijas para que conserven sus títulos.

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El conflicto no se limitaría a la escena pública. Daily Mail sostiene que Andrés está muy enfadado con su hermano, el rey Carlos III, y prepara una batalla que se anuncia agresiva porque considera que ha sido castigado con dureza y sometido a decisiones del monarca que, a su juicio, exceden a lo que se le acusa.

Entre sus reclamaciones figura la exigencia de cientos de libras a la Corona tras haber sido desalojado de Royal Lodge el pasado febrero. También reclama una indemnización para Sarah Ferguson, su exmujer, que igualmente tuvo que abandonar esa propiedad y vive desde entonces fuera del Reino Unido. Las reuniones personales que Andrés ha solicitado con su hermano Carlos III, según el diario, han sido ignoradas.

Las autoridades de Reino Unido han detenido este jueves al expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor en su casa de Sandringham, en el marco de las investigaciones por sus lazos con el fallecido empresario y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein. (Fuente: Royal Family/Netflix)

Beatriz y Eugenia en la boda de Peter Phillips

Tampoco hay constancia de que el rey haya visitado su nueva residencia, Marsh Farm, situada dentro de los terrenos de Sandringham. La incomunicación quedó expuesta también en la boda. Aunque Beatriz y Eugenia coincidieron allí con su tío, no llegaron a saludarle porque los reyes ya estaban sentados dentro de la iglesia cuando ellas llegaron, lo que evitó un encuentro incómodo.

Tras la ceremonia, Carlos y Camila fueron trasladados en helicóptero al Derby de Epsom, de modo que las sobrinas tampoco tuvieron ocasión de hablar con el monarca después del enlace. Esa ausencia de contacto se produce en un momento en que las dos princesas soportan presión por las revelaciones sobre sus propios vínculos con Epstein, al que ahora sitúan no solo como amigo y socio de sus padres, sino también como presunto origen de la fortuna atribuida a la familia York.

El frente patrimonial añade otra capa al choque. La semana pasada trascendió que Beatriz y Eugenia disponen de residencias reales de uso gratuito en Londres: un apartamento en el palacio de St. James e Ivy Cottage, en el palacio de Kensington. Según el diario británico, Carlos III discrepa de esa cesión, otorgada por Isabel II a sus nietas, y trata de que abandonen unas viviendas que no constituyen su residencia habitual. Esa presión se suma a la opinión de algunos sectores que consideran que la Casa York debería quedar excluida de la línea de sucesión.

La boda de Peter Phillips logra el reencuentro de Beatriz y Eugenia de York con la familia real británica (Reuters)
La boda de Peter Phillips logra el reencuentro de Beatriz y Eugenia de York con la familia real británica (Reuters)

Sin embargo, el propio Carlos III dio una señal de respaldo a sus sobrinas cuando pidió al palacio de Buckingham que anunciara oficialmente el tercer embarazo de Eugenia de York. Pese a haber perdido su rango, Andrés mantiene exigencias de trato en su entorno inmediato. Daily Mail apunta que sigue empeñado en que los tres empleados a su servicio le llamen “señor” o “duque”, y que recordó a sus trabajadores que seguía siendo hijo, hermano y tío de monarcas, padre de princesas y pariente de los tronos de Grecia y Dinamarca por vía paterna.

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