Ecologistas y vecinos se oponen a las obras en las Lagunas de Ambroz: “Renunciar a una zona de Madrid con tantas clases de aves es una barbaridad”

La reactivación de la antigua mina de sepiolita afectará a un espacio natural que alberga más de 1.800 especies

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Varias aves en las Lagunas de Ambroz, a 11 de marzo de 2026, en Madrid. (Rafael Bastante/Europa Press)
Varias aves en las Lagunas de Ambroz, a 11 de marzo de 2026, en Madrid. (Rafael Bastante/Europa Press)

En las Lagunas de Ambroz, que se encuentran dentro del distrito madrileño de San Blas-Canillejas y cerca de Vicálvaro, ya han comenzado los trabajos de acondicionamiento del terreno para reactivar la actividad minera de la antigua mina de Tolsadeco.

Estas actuaciones, que van a suponer la destrucción de un espacio natural que alberga una rica biodiversidad, ya están comenzando a alterar el ecosistema y a poner en riesgo la colonia de aviones zapadores —un ave catalogada como especie estrictamente protegida a nivel europeo en el Convenio de Berna—, según ha denunciado en declaraciones a Infobae Quique Villalobos, de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM).

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Las Lagunas de Ambroz son un enclave único de la ciudad de Madrid, en la que los ciudadanos están acostumbrados al asfalto y el hormigón. De 1977 a 2007, este lugar fue una mina a cielo abierto de sepiolita, un mineral del que España es el único productor de la Unión Europea.

Los trabajos para la reactivación de la mina en las Lagunas de Ambroz ya han comenzado. (FRAVM/Instagram)
Los trabajos para la reactivación de la mina en las Lagunas de Ambroz ya han comenzado. (FRAVM/Instagram)

Tras ser abandonada, la vida se abrió paso en la mina de Tolsadeco. Las aguas subterráneas comenzaron a emerger a la superficie y en cuestión de años se formó un humedal que los grupos ecologistas que defienden su protección señalan que es de un gran valor medioambiental. La zona cuenta con más de 1.800 taxones, según el inventario del Grupo de Trabajo para Salvar las Lagunas de Ambroz, entre los que figuran mamíferos como el zorro (Vulpes vulpes), aves como el búho real (Bubo bubo) y el águila imperial ibérica (Aquila adalberti) o especies raras como el hongo Coprinus xerophyllus.

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La Comunidad de Madrid ha dado luz verde a la reactivación de la explotación de sepiolita en la mina de Tolsadeco, asegurando que los trabajos de explotación y restauración proyectados son técnicamente viables, que no hay impactos irreversibles sobre el medio hidrogeológico y que en el ámbito afectado hay una capacidad de restauración aceptable, algo que niegan desde las asociaciones vecinales y ecologistas.

Esta prórroga implicará el vaciado de la Laguna Grande y la tala de árboles en su perímetro, así como la destrucción de taludes y de buena parte de su entorno. Supondrá, según denuncian, la pérdida de la biodiversidad del lugar y la privación a los vecinos de una zona verde, que tanto escasean en muchos barrios madrileños.

Las Lagunas de Ambroz. (Rafael Bastante/Europa Press)
Las Lagunas de Ambroz. (Rafael Bastante/Europa Press)

Las asociaciones ya han puesto denuncias

Villalobos ha explicado a Infobae que las organizaciones están preparando distintas acciones legales para intentar frenar los trabajos en las Lagunas de Ambroz: se prepara un recurso de reposición y un contencioso-administrativo, y ya se han presentado denuncias ante la Guardia Civil y la Fiscalía de Medio Ambiente.

“Entendemos que, con independencia de la autorización, ninguna actividad minera puede poner en riesgo colonias existentes de especies protegidas y mucho menos en momentos que son de cría”, explica el portavoz de la FRAVM, que ha añadido que la Comunidad de Madrid “tiene que dar marcha atrás en el permiso, que, además de que está mal planteado en lo legal y en un montón de cosas, es una barbaridad”.

El Ayuntamiento planeaba construir un barrio de 18.000 viviendas

Esta no es la primera vez que las Lagunas de Ambroz se han visto amenazadas, ya que en este enclave distintos organismos han planteado diferentes proyectos. Por un lado, para preservarlas, las asociaciones ecologistas apuestan por una gran zona verde mediante la integración en el Bosque Metropolitano y el Corredor Verde del Este, creando algo así como una segunda Casa de Campo.

Varias aves en las Lagunas de Ambroz, a 11 de marzo de 2026, en Madrid. (Rafael Bastante/Europa Press)
Varias aves en las Lagunas de Ambroz, a 11 de marzo de 2026, en Madrid. (Rafael Bastante/Europa Press)

Por otro lado, la Comunidad de Madrid ha prorrogado la concesión minera de Tolsadeco a la empresa Tolsa. Y, finalmente, la idea del Ayuntamiento de Madrid era construir el barrio Nueva Centralidad del Este, que contaría con más de 18.000 viviendas y cuyo plan todavía no estaba finalizado. “Nosotros pensábamos que esa era en estos momentos la gran amenaza, porque entendíamos que se había dado por hecho que, si la actividad minera había acabado en 2007, sería porque no les interesaba. Ahora la cosa ha cambiado”.

Este proyecto planteaba la construcción de “torres de tres metros de altura a escasos 300 metros de las lagunas y convertir todo el espacio en una especie de parque; es decir, parquizar un espacio natural”, algo que Villalobos señala que carece de sentido. “Es como si dices: ‘Yo es que pienso que la laguna de Doñana quedaría mejor como el Parque del Retiro’”.

Tras la amenaza de la construcción, los grupos ecologistas que luchan por salvar las Lagunas de Ambroz se enfrentan ahora a la actividad minera. Villalobos señala que el Ayuntamiento de Madrid, desde que se ha conocido este nuevo proyecto tramitado por la Comunidad de Madrid, “no ha dicho ni mu”.

Cartel informativo en las Lagunas de Ambroz. (Rafael Bastante/Europa Press)
Cartel informativo en las Lagunas de Ambroz. (Rafael Bastante/Europa Press)

“Lo que está destruido no lo puedes restaurar”

La normativa española establece que toda intervención minera debe contar con un plan de restauración y está obligada a rehabilitar el espacio afectado por la actividad extractiva. La concesión en la mina de Tolsadeco se extendería hasta el año 2037, tras lo que la resolución contempla que se creen nuevas lagunas permanentes “con un potencial ecológico superior al actualmente existente”.

Restaurar es una palabra realmente inadecuada, más un eufemismo que otra cosa, porque lo que está destruido no lo puedes restaurar”, denuncia Villalobos con respecto a esta cuestión. “Una cosa es que la ley le exija a cualquier empresa minera que, cuando agote la veta, haga una intervención en la que no deje simplemente un agujero minero, y otra cosa distinta es que a eso le podamos llamar restaurar”.

El portavoz de la FRAVM señala que es una “locura” destrozar un espacio y luego intentar volverlo a reparar. “Todo el mundo sabe que, si arrugamos un papel y luego lo quieres volver a dejar como estaba, no se puede”, a lo que añade que es “una barbaridad que, si en estos momentos el acuífero existe, tiene esa superficie, esa lámina de agua, esa profundidad, y eso genera unas condiciones ambientales óptimas para la vida natural, lo queramos destrozar”.

el Ayuntamiento del Madrid, que ha multado con 600 euros a vecinos de Montecarmelo por protestar contra la tala de árboles

El caso de las Lagunas de Ambroz supone un serio dilema: “Si mañana descubrimos una veta de oro debajo de la Laguna Grande de Peñalara, que es uno de los primeros espacios protegidos de la historia de España, ¿estaríamos dispuestos a vaciarla? Aquí parece que sí están dispuestos. Y están dispuestos básicamente porque la incompetencia de la administración estos años no ha protegido ese ámbito. Pero el que no esté protegido no significa que no tenga valor".

Villalobos insiste en la importancia de este tipo de espacios en una ciudad en la que los lugares naturales escasean. “Que tú, en una zona dentro de Madrid, tengas búho real, avión zapador, tengas toda clase de aves acuáticas, abejarucos… Renunciar a eso es una barbaridad“.

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