Un alcalde de Italia pide 20 euros por cada perro que tengan los habitantes: una medida destinada a financiar ayudas a familias con hijos

La propuesta, de carácter voluntario, busca sufragar servicios escolares en un municipio italiano con baja natalidad

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Niño rubio de chaqueta azul arrodillado en césped verde, sonriendo mientras juega a la cuerda con un perro beagle tricolor que tira de un juguete verde.
Un niño junto a su perro. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un alcalde de un pequeño pueblo italiano ha planteado la idea de solicitar una aportación de 20 euros a los propietarios de perros con el objetivo de financiar servicios destinados a la infancia. La iniciativa surge a partir de un dato local llamativo: el municipio cuenta con unos 280 niños y alrededor de 850 perros, una proporción que el propio regidor utiliza para ilustrar lo que considera una tendencia demográfica preocupante, marcada por el descenso de la natalidad.

En el pequeño municipio italiano de San Giorgio su Legnano, en la región de Lombardía y con unos 6.800 habitantes, la medida ha sido impulsada por el alcalde, Claudio Ruggeri, en el marco de una reflexión sobre la situación demográfica local. Aunque el consistorio insiste en que no se trata de un impuesto obligatorio, sino de una “contribución voluntaria”, la propuesta ha sido rápidamente bautizada en redes y medios como la “tasa sobre los perros”, lo que ha alimentado la controversia.

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Dificultades económicas entre las familias del pueblo

El origen de la iniciativa está en las dificultades económicas que, según el alcalde, afrontan muchas familias del municipio. Ruggeri explicó que el año pasado el ayuntamiento se vio obligado a aumentar el precio del comedor escolar de 6 a 7 euros por comida para poder cubrir los costes del servicio. “Parece poca cosa, pero muchas familias nos han expresado su malestar”, señaló el alcalde en declaraciones al medio Corriere della Sera.

Un niño de unos 6 años arrodillado frente a un perro callejero sentado en un parque. El niño extiende su mano abierta hacia el perro de pelaje marrón y gris.
Un niño con un perro. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según el regidor, este incremento puso de manifiesto “las dificultades de muchos padres que quieren criar hijos, pero a menudo no encuentran apoyo suficiente”. A partir de ahí, surgió la idea de buscar fórmulas alternativas de financiación basadas en la implicación de la comunidad local.

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Uno de los elementos más comentados de su intervención fue una frase que rápidamente se viralizó: “Tu labrador no te pagará la pensión”. Con ella, Ruggeri pretendía subrayar la necesidad de fomentar la natalidad frente a lo que considera una creciente sustitución de los hijos por las mascotas. Esta declaración ha sido interpretada de distintas formas, desde la provocación política hasta una crítica social directa.

El alcalde ha defendido que su propuesta no busca imponer una carga fiscal, sino apelar al sentido de comunidad. “Desde luego no puedo imponer un impuesto; me he dirigido al sentido de comunidad de los habitantes de San Giorgio”, afirmó. Además, recordó que el municipio ya ha recurrido en el pasado a iniciativas similares basadas en la colaboración ciudadana y el patrocinio privado, por ejemplo, para financiar becas de estudio para estudiantes con buen rendimiento académico.

Una familia de tres, incluyendo un niño, y un perro Cavalier King Charles Spaniel sentados en una manta de pícnic roja y blanca en un parque soleado.
Una familia con su hijo y su perro. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una aportación voluntaria para financiar el comedor

La propuesta ha reabierto el debate sobre la baja natalidad en Italia y en otros países europeos. Con 280 niños frente a 850 perros, el alcalde utiliza estas cifras como reflejo de un cambio en los modelos familiares y sostiene que cualquier recaudación se destinaría a aliviar el coste de servicios vinculados a la infancia.

La iniciativa ha generado opiniones divididas entre los vecinos: mientras algunos la consideran simbólica y bienintencionada, otros critican que enfrente a familias con hijos y propietarios de mascotas. El propio alcalde admite el impacto mediático de la propuesta y no descarta consecuencias políticas: “El año que viene el municipio irá a elecciones y quizá no sea reelegido por esta polémica, pero el tema debía plantearse”, señaló.

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