La salud de Pepa Flores reúne a sus tres hijas en su momento más bajo: “Han reorganizado algunos aspectos personales y económicos para atenderla”

La cantante conocida como Marisol tuvo un ingreso hospitalario hace cuatro meses y ha pasado a vivir con su hija Celia

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Pepa Flores junto a sus hijas el día del 50 cumpleaños de su primogénita (Instagram/ @maria_esteve_flores)
Pepa Flores junto a sus hijas el día del 50 cumpleaños de su primogénita (Instagram/ @maria_esteve_flores)

Pepa Flores, conocida en el mundo artístico como Marisol, ha reactivado la atención mediática sobre su figura por la preocupación que se ha generado en torno a su estado de salud. Distanciada de la vida pública desde hace más de 40 años, la artista malagueña se ha visto obligada a afrontar nuevos desafíos a raíz del fallecimiento de su pareja, Massimo Stecchini, en septiembre de 2023.

Este acontecimiento ha desencadenado una etapa de vulnerabilidad tanto física como anímica, que se ha reflejado en un importante cambio en su dinámica personal y familiar, según ha informado Jorge Borrajo en El tiempo justo. El punto de inflexión en la salud de Pepa Flores se remonta al ingreso hospitalario producido hace cuatro meses, tras el cual experimentó una significativa pérdida de peso que acentuó su fragilidad.

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El director de Semana, Jorge Borrajo, ha avanzado en el programa de Telecinco que, en respuesta a este episodio, las tres hijas de la cantante y actriz se han movilizado para tomar decisiones acerca de su atención y bienestar, reestructurando tanto la gestión doméstica como la económica de la artista: “Sus tres hijas se han reunido y han decidido tomar importantes decisiones. Las tres han reorganizado algunos aspectos personales y económicos de Pepa para tenerla bien atendida”.

Las hijas de Pepa Flores recogieron su Goya de honor en 2020 (RTVE)
Las hijas de Pepa Flores recogieron su Goya de honor en 2020 (RTVE)

El origen de los problemas de Pepa Flores

El fallecimiento de Massimo Stecchini no solo supuso una pérdida irreparable para la propia Flores, sino que también tuvo un fuerte impacto emocional en sus tres hijas, nacidas del matrimonio con el bailarín Antonio Gades, relación que se mantuvo entre 1973 y 1986. La presencia de Stecchini, empresario de origen italiano afincado en Málaga, había representado un soporte fundamental para toda la familia.

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En palabras de Borrajo, la artista “pasó de la máxima felicidad a una tristeza profunda y a un estado de ánimo bastante bajo que no termina de levantar”. El propio biógrafo de la cantante, José Aguilar, subrayó que su pareja había llegado a renunciar a su vida anterior para dedicarse plenamente a ella, consolidando un núcleo familiar unido lejos del foco mediático, algo que la intérprete siempre buscó tras una niñez marcada por la presión y los abusos sufridos durante su etapa de niña prodigio.

Pepa Flores en una imagen de archivo. (Europa Press)
Pepa Flores en una imagen de archivo. (Europa Press)

Tanto la trayectoria vital de Flores como la reciente reorganización familiar han quedado reflejadas en la despedida pública que le tributó Celia Flores a Massimo Stecchini. En esa ocasión, su hija le dedicó unas palabras que evidenciaron la profundidad del vínculo existente: “En un segundo se paralizó todo, se nos rompió el alma. Jamás creí que sería tan pronto. Gracias te daré eternamente por estar siempre a mi lado, por haberte dejado la piel en criarnos y cuidarnos, por tu amor puro e inmenso. Fuiste más que un padre para nosotras y para tus nietos”, señalaba Celia.

El hermetismo que rodea a Pepa Flores no se ha visto alterado pese a la sucesión de acontecimientos recientes. Distanciada desde hace décadas del bullicio mediático, la actriz ni siquiera fue a recoger el Goya de Honor en 2020 y mantiene una vida discreta en Málaga, asistida por sus hijas y resguardada de la atención pública.

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Eso sí, de acuerdo con Borrajo, la artista se encuentra bien atendida en estos momentos, gracias a la implicación directa de sus descendientes, que han priorizado el cuidado familiar y la protección de su privacidad ante cualquier circunstancia adversa. Por el momento, ni la artista ni su entorno han realizado declaraciones públicas que alteren el tono de discreción absoluto mantenido en los últimos años

La venta de las propiedades de Pepa Flores

En marzo de 2025, Flores decidió poner a la venta su ático de Málaga por 1,5 millones de euros. El inmueble, uno de los datos que mejor ilustra los movimientos recientes en torno a la actriz, se encuentra ubicado frente al Muelle Uno, cuenta con 150 metros cuadrados distribuidos en tres dormitorios y dos baños, y ocupa la planta 16 del edificio.

Pepa Flores, en imagen de archivo (Europa Press)
Pepa Flores, en imagen de archivo (Europa Press)

Este piso no es la única propiedad que la malagueña ha intentado vender en los últimos tiempos, dice Borrajo que con el objetivo de que su familia cubra sus necesidades. Su situación residencial también ha experimentado cambios: la artista reside actualmente junto a su hija menor, Celia Flores, quien, junto a sus hermanas María Esteve y Tamara Esteve, ha reorganizado diversos aspectos personales y económicos para proporcionar el mejor cuidado posible a su madre: “La cuida de maravilla, y las tres se desviven por su madre”.

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