Las sonrisas de la familia real británica, analizadas por un experto: “Kate Middleton es como la reina Letizia, labios finos con gesticulación controlada”

El doctor Palacios, ortodoncista y odontólogo general, analiza para ‘Infobae’ las sonrisas de los Windsor: desde los reyes Carlos III y Camila a los príncipes y sus esposas

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Las sonrisas de la familia real británica, analizadas por un experto (Reuters)
Las sonrisas de la familia real británica, analizadas por un experto (Reuters)

Con la barrera idiomática de por medio, la imagen lo es todo, un lema que ha llevado siempre por bandera la familia real británica, que ha intentado cuidar su narrativa al detalle, sobre todo en tiempos de Isabel II. Es por ello que, tras analizar las sonrisas de la familia real española, Infobae pasa ahora a Reino Unido para desglosar los secretos de las sonrisas de los Windsor con el doctor Francisco Palacios, ortodoncista y odontólogo general.

Comenzando por el cabeza de familia, el rey Carlos III, el experto valora que a sus 77 años conserve todas las piezas: “Tiene toda su dentadura, eso en personas mayores cada vez es más frecuente verlo, pero en gente de su generación no es tan frecuente. Si tiene alguna ausencia, no se le nota para nada”. Como en el caso de la reina Sofía en España, tiene una boca natural acorde a su edad, sin pretender maquillar la realidad.

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A simple vista, sus principales características son el “desgaste” y el “apiñamiento”, pero nada que no sea normal: “El apiñamiento a partir de una determinada edad, a lo mejor adultos a partir de 30 o 40 años; a partir de ese momento, todo lo que no crece, envejece”. La edad afecta sobre todo a los dientes inferiores: “Al reabsorberse un poquitín más la mandíbula, hay la misma cantidad de dientes para un espacio más pequeño, entonces se apiñan. Entonces, siempre las personas mayores van a tener los dientes apiñados. Sobre todo en la mandíbula, no pasa igual en el maxilar”.

El rey Carlos III en una imagen de archivo. (Chris Jackson/Pool via REUTERS)
El rey Carlos III en una imagen de archivo. (Chris Jackson/Pool via REUTERS)

Los reyes Carlos III y Camila

Con la edad, también “el labio superior tiende a caer”. De hecho, no es solo algo bucal, sino que afecta a la piel en general: “Es un signo de envejecimiento, pero es algo normal, porque la piel pierde colágeno, elasticidad, entonces el labio, como al fin y al cabo pertenece a la piel, pues también se estira menos y queda más bajo”.

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También es natural la sonrisa de la reina Camila, que “no parece tener mucho trabajo hecho en la boca”. Con respecto a la armonía entre el labio y la sonrisa, el doctor Palacios cree que la de Camila Parker está “demasiado pronunciada” y acaba siendo “muy exagerada”. “Tiene bastante predominancia de los incisivos centrales por tamaño y no es una sonrisa muy estética”, señala el ortodoncista.

El rey Carlos y la reina Camila en un banquete de Estado en Roma (REUTERS/Phil Noble)
El rey Carlos y la reina Camila en un banquete de Estado en Roma (REUTERS/Phil Noble)

La curiosidad del príncipe Guillermo

En cuanto al heredero, el príncipe Guillermo, el doctor Palacios encuentra en su expresión una sonrisa bastante corriente: “No se ve mucho defecto dental ni nada raro”. Aun así, la parte más curiosa del príncipe de Gales se encuentra en la arcada inferior: “Su forma de sonreír expone en gran cantidad los dientes inferiores. Normalmente, se tiene que exponer alrededor de un máximo de un tercio de nivel dental inferior, pero, en su caso, expone hasta la mitad o, en algunas situaciones, hasta la totalidad de los dientes inferiores”.

Se trata de una boca sana, pese a este pequeño desajuste visual: “No es algo objetivamente malo o negativo, pero sí que en los cánones de belleza que tenemos en odontología no se vería algo muy estético”. Es más, es un defecto sin solución: “Poco se puede hacer, porque está más relacionado con los tejidos blandos de la boca, con los tejidos periorales, los que rodean la cavidad oral y no tanto a los dientes, pero todo sería cuestión de verlo”.

El príncipe Guillermo, en su visita al base aérea de Wattisham. (Arthur Edwards/Pool via REUTERS)
El príncipe Guillermo, en su visita al base aérea de Wattisham. (Arthur Edwards/Pool via REUTERS)

La sonrisa armónica de Kate Middleton

En su mujer, Kate Middleton, el dentista ha encontrado una similitud con nuestra monarca española: “Es como la homóloga a la reina Letizia, pero además de verdad, porque también tiene labios finos y controla muy bien lo que es la gesticulación y el lenguaje no verbal, que yo creo que lo domina bastante”. Su sonrisa sí podría entrar en los cánones, incluso con los labios finos, tanto el inferior como el superior: “Cuando sonríe, tiene una sonrisa mucho más armónica, sigue la curva de la sonrisa, sigue la curva del labio inferior, algo que, por ejemplo, en el príncipe Guillermo no se ve tanto”.

La sonrisa de Kate Middleton (Reuters)
La sonrisa de Kate Middleton (Reuters)

Los problemas del príncipe Harry

Pasando a los desterrados Harry y Meghan, que oficialmente ya no pertenecen a la familia real británica por decisión propia, el doctor Palacios tiene malas noticias para el hijo pequeño de Lady Di: “Tiene la peor sonrisa, pero tiene un sentido. Tiene una malposición esquelética que es de clase III”. Con este tipo de boca, sobre todo destaca su mentón de perfil: “Tiene una mandíbula muy echada hacia adelante. ¿Qué es lo que pasa? Que aunque tengas una buena posición de dientes o unos dientes saludables, a la sonrisa le afecta muy negativamente”.

Con todo esto, el príncipe Harry proyecta primero “el labio inferior antes del labio superior”. Además, el deterioro de sus dientes revela uno de sus hábitos: “Tiene unos dientes un poco desgastados en la parte central, en el ángulo de los dos dientes centrales, y eso puede ser muy típico de haber tenido algún hábito como morder algo entre los dientes. Por ejemplo, un boli o un lápiz”. Además, como el resto de la familia tiene el “labio muy fino”.

La sonrisa del príncipe Harry (REUTERS/Suzanne Plunkett/Pool)
La sonrisa del príncipe Harry (REUTERS/Suzanne Plunkett/Pool)

La sonrisa “perfecta” de Meghan Markle

Por último, la sonrisa de Meghan Markle la hace muy atractiva, pero ha tenido un trabajo previo detrás y mantiene un pequeño desajuste “bastante evidente”: “Ha tenido algún tratamiento de ortodoncia o es muy probable que tenga alguna asimetría en los huesos, porque en el plano oclusal, es decir, en los dientes, se ve cómo su lado derecho está más bajo que el lado izquierdo”.

Meghan Markle, en 'With love, Meghan'. (Netflix)
Meghan Markle, en 'With love, Meghan'. (Netflix)

“Su sonrisa, en mi opinión, es perfecta, si no fuera por ese tema del plano oclusal, porque tiene unos labios bastante gorditos, tanto el superior como el inferior, que es un signo de belleza y todas las sonrisas tienden a eso actualmente”, explica el doctor Francisco Palacios. No solo la define como una sonrisa “bonita”, sino también “natural”: “Tiene unos corredores bucales que enseñan mucha cantidad de dientes, por lo que le da una amplitud a la sonrisa muy natural y el aspecto de sus dientes también es bastante natural. No se ve que haya tenido ningún tratamiento salvo algún blanqueamiento”.

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