Una niña de año y medio sale de la guardería borracha con niveles de alcohol en sangre peligrosos para un adulto y aún no hay responsables: “Estaba, simplemente, alcoholizada”

Una intoxicación etílica en una niña menor de dos años ha provocado el cierre preventivo de una guardería en Francia. La menor ingresó al hospital con 2,14 gramos de alcohol por litro en sangre, mientras la investigación sigue sin respuestas claras

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Una niña de menos de dos años sale borracha de la guardería con niveles de alcohol en sangre peligrosos para un adulto (Visuales IA Scribnews)
Una niña de menos de dos años sale borracha de la guardería con niveles de alcohol en sangre peligrosos para un adulto (Visuales IA Scribnews)

Han pasado ya casi un par de meses desde que Flora y Nicolas, una pareja francesa con una hija de 21 meses en común, encontraron a la niña en un estado preocupante al ir a buscarla a su guardería. Fue el 17 de marzo, un martes como cualquier otro, y todavía están “a la espera de respuestas”. El estado de la pequeña, que no podía mantenerse en pie, motivó una visita al hospital que reveló, de acuerdo con lo publicado por Le Parisien, que presentaba una tasa de alcohol de 2,14 gramos por litro de sangre, ya elevada para un adulto.

La secuencia de los hechos comenzó cuando la pareja dejó a su hija en la guardería Les Petits Gaulois, situada en Plailly, una localidad a unos treinta kilómetros al norte de París. A mitad de jornada, el padre de la pequeña recibió una llamada desde el centro en la que los responsables le comunicaron que la niña no hacía más que caerse y que sería recomendable que acudieran a recogerla cuanto antes. Flora y Nicolas, alarmados por el estado de su hija, decidieron llevarla directamente al hospital, donde los médicos procedieron a realizarle distintas pruebas.

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La niña de menos de dos años presentaba niveles de alcohol en sangre peligrosos para un adulto

Las primeras sospechas se centraron en una posible intoxicación y, tras conocer los resultados de los análisis de sangre, la sorpresa fue mayúscula: la niña presentaba una tasa de alcohol de 2,14 gramos por litro en sangre. Se trata de un nivel que ya sería peligroso para un adulto y que, en una niña tan pequeña, implica un grave riesgo para la salud. “En el hospital nos dijeron que la niña estaba, simplemente, alcoholizada”, dijeron los padres en una entrevista con RMC.

Ante un caso tan inusual, los sanitarios barajaron varias posibilidades. Llegaron a considerar el síndrome de la “autocervecería”, una patología extremadamente rara que provoca que el propio organismo transforme los hidratos de carbono en etanol, condición que puede derivar en intoxicaciones etílicas sin que la persona haya ingerido bebidas alcohólicas. Finalmente, los médicos descartaron esta opción y concluyeron que la menor había ingerido alcohol de manera externa. No trascendió, sin embargo, en qué circunstancias pudo producirse esa ingesta.

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Cuál es el efecto del alcohol en el cerebro.

El impacto del caso llevó a que la guardería Les Petits Gaulois fuese cerrada de forma preventiva por las autoridades administrativas. Según informó la comunidad de municipios de Aire cantilienne, el cierre se mantendrá hasta el mes de junio, cuando está prevista la reapertura del centro. En un comunicado, la administración aseguró que las investigaciones realizadas hasta la fecha “no han permitido identificar, hasta la fecha, elementos de mala intención o maltrato”.

Flora y Nicolas, todavía sin respuestas sobre lo sucedido, presentaron una denuncia en la gendarmería pocos días después del ingreso hospitalario de su hija. Desde entonces, no han recibido ninguna novedad relevante sobre el avance de la investigación. La falta de información y la ausencia de conclusiones claras mantienen a la familia en una situación de incertidumbre.

Critican, además, que la investigación no parece avanzar y que nadie ha sabido explicarles cómo una niña de menos de dos años pudo terminar con semejante nivel de alcohol en sangre. La comunidad educativa y los responsables municipales han insistido en que, por el momento, no se han detectado indicios de mala praxis ni de conducta inadecuada entre el personal del centro.

La guardería, por su parte, permanece cerrada y las autoridades han explicado que la reapertura solo se producirá una vez concluyan las investigaciones y se garantice la seguridad de los menores. Mientras tanto, la niña ya ha recibido el alta hospitalaria y los médicos han asegurado a sus padres que no le quedarán secuelas.

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