Entrenar dos veces al día en el gimnasio no es tan beneficioso como crees: un médico explica los motivos

A pesar de la creencia general, el sobreentrenamiento puede lastrar tu progreso

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El sobreentrenamiento puede afectar al envejecimiento celular
Mujer entrenando en el gimnasio. (Freepik)

El ejercicio físico es una de las herramientas más eficaces para mantener una vida saludable. Este, junto con el descanso y una dieta equilibrada, forma la base de los principales hábitos asociados a una mayor calidad de vida y a la prevención de numerosas enfermedades.

Sin embargo, al igual que importan las horas de sueño o cuánta comida ingerimos, con el deporte también hay que marcar límites. En muchos casos, se piensa que hacer más deporte es sinónimo de mejor salud, pero no siempre es así.

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Esto es algo que conoce a la perfección Alexandre Olmos, un doctor que publica contenido en redes sociales. En uno de los últimos vídeos que ha subido en su cuenta de TikTok (@dr.alexandreolmos) profundiza sobre los efectos de entrenar dos veces al día en el gimnasio.

Los efectos negativos de entrenar dos veces al día

“Como médico experto en longevidad, te digo que lo que estás haciendo podría estar envejeciendo tu cuerpo en lugar de fortalecerlo”, afirma durante los primeros segundos. A partir de ahí, el doctor plantea una idea que rompe con una creencia bastante extendida en el mundo del fitness: la de que cuanto más se entrena, mejores son los resultados.

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Según explica, el problema no está en el ejercicio en sí, sino en la falta de equilibrio entre esfuerzo y recuperación. Cuando una persona entrena, el cuerpo entra en un estado de estrés controlado que, en condiciones normales, resulta positivo.

Ese esfuerzo provoca una respuesta de adaptación que, con el descanso adecuado, permite mejorar la fuerza, la resistencia y el rendimiento físico. Sin embargo, esa mejora no se produce durante el entrenamiento, sino en los periodos de recuperación.

El problema aparece cuando ese descanso no es suficiente. En esos casos, el organismo puede mantener elevados los niveles de cortisol de forma prolongada, lo que acaba teniendo efectos negativos en el cuerpo. Entre ellos, el especialista señala la pérdida de masa muscular, la peor calidad del sueño y un debilitamiento progresivo del sistema inmunológico.

Efecto directo en el envejecimiento celular

Pero más allá de estos efectos inmediatos, el doctor advierte de un fenómeno más silencioso: el impacto del sobreentrenamiento constante en el envejecimiento celular. Según explica, el exceso de ejercicio puede generar un estado de inflamación crónica que acelera el desgaste del organismo a nivel interno.

Desde el punto de vista de la epigenética, añade, este tipo de prácticas prolongadas podrían incluso influir en la activación de genes relacionados con la degradación de tejidos y en la inhibición de aquellos encargados de la reparación celular.

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Por ello, insiste en que el objetivo no debería ser entrenar más, sino entrenar de forma más inteligente: respetar los tiempos de descanso, permitir una recuperación adecuada y conseguir que cada sesión de entrenamiento tenga un impacto real y positivo en el organismo.

Cómo debe ser una rutina de entrenamiento

Una rutina de entrenamiento debe ser equilibrada y adaptada a las capacidades de cada persona. Es fundamental combinar ejercicios de fuerza, resistencia y movilidad, dejando siempre tiempo suficiente para la recuperación del cuerpo. No se trata de entrenar todos los días al máximo, sino de alternar la intensidad y respetar los periodos de descanso.

Además, debe complementarse con una alimentación adecuada y un buen descanso. Por último, la constancia es más importante que la intensidad puntual, ya que el progreso real se consigue con hábitos sostenidos en el tiempo.

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