Un educador canino explica los cinco mitos más comunes sobre los perros

Descubre cómo cambiar estos hábitos para mejorar la calidad de vida de tu mascota

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No hay que evitar que un perro ladre a otro
Perro gruñendo. (Freepik)

Los perros son las mascotas favoritas de los españoles, y no es una cuestión de percepción, sino de datos. Según la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía (ANFAAC), en España hay 9,3 millones de perros, lo que los posiciona como las mascotas más presentes en los hogares.

Si eres dueño de alguno, es normal que intentes buscar lo mejor para su bienestar. Sin embargo, hay veces que caemos en los tópicos y seguimos mitos que no son reales y pueden llegar a perjudicar a nuestra mascota.

Esto es algo que los expertos conocen a la perfección. Por este motivo, Alejandro Flores, adiestrador canino que publica contenido en redes sociales, ha explicado cuáles son los cinco mitos más comunes sobre perros en su cuenta de TikTok (@flores_educacion_canina).

Cinco mitos sobre perros que deberías dejar de creer

En primer lugar, uno de los errores más comunes es pensar que si un perro gruñe a otro, hay que corregirlo. En realidad, el gruñido es una forma de comunicación y una señal de advertencia. Según el experto, eliminar esa señal puede ser contraproducente, ya que el perro podría llegar a morder sin avisar previamente.

Otro mito muy habitual es creer que los perros entienden todo lo que les decimos. Flores aclara que no es así: los perros no comprenden el lenguaje humano, sino que asocian palabras, tonos y rutinas a determinadas acciones o emociones. Es decir, no entienden el significado, sino que aprenden por correlación.

También es falso que los perros grandes necesiten más ejercicio que los pequeños. El adiestrador señala que el tamaño no determina la energía del animal, y que hay razas pequeñas mucho más activas que algunas grandes.

Descubre cómo la interacción con perros de terapia está transformando la experiencia educativa de niños con necesidades especiales. Este programa busca reducir la ansiedad y fomentar la interacción en un entorno escolar inclusivo.

Por otro lado, existe la creencia de que los perros comen hierba porque están enfermos. Sin embargo, esto no siempre es cierto. Muchos lo hacen por instinto, por curiosidad o simplemente por aburrimiento, sin que exista un problema de salud detrás.

Por último, otro error habitual es pensar que bañar a tu perro todas las semanas es beneficioso para su salud. El experto advierte que un exceso de baños puede eliminar la capa natural de grasa de su piel y generar más problemas que ventajas.

La importancia de una buena educación canina

Educar bien a un perro no es solo una cuestión de obediencia, sino de bienestar y convivencia. Un perro que entiende normas básicas de comportamiento vive con menos estrés, ya que sabe qué se espera de él en cada situación y puede desenvolverse con mayor seguridad en su entorno.

Además, una buena educación ayuda a prevenir problemas de conducta que suelen aparecer en la etapa adulta, como la ansiedad, la reactividad o los comportamientos destructivos. Estos no surgen de la nada, sino que en muchos casos están relacionados con una falta de conocimientos y hábitos.

También es clave para mejorar la relación con las personas. Un perro educado puede integrarse mejor en diferentes contextos sociales, desde paseos por la ciudad hasta visitas a otros hogares, lo que facilita la convivencia y evita situaciones de conflicto o incomodidad.