Da positivo en alcohol tras un accidente, intenta comerse el ticket del etilómetro, agrede a un agente y se da en la nariz al tirarse al suelo: detenido

Durante la asistencia a un accidente en Pontevedra, los agentes comprobaron que uno de los conductores superaba ampliamente la tasa permitida de alcohol. La reacción del conductor acabó llevando a su arresto

Guardar
Controles de alcoholemia - Operativo Sol a Sol 2025/26
Detenido tras agredir a un agente, intentar comerse el ticket del etilómetro y golpearse la nariz al tirarse al suelo

Las paradas de tráfico suelen ser aleatorias. Salvo en circunstancias específicas en las que resulte que el conductor está haciendo algo que no debería - como ir hablando por teléfono o hacer zigzag entre carriles, sea por el puro disfrute de ver cambiar de ventanilla la línea discontinua o de forma menos intencionada y por no tener claro si el carril real es el que ve el ojo izquierdo o el que ve el derecho -, no suelen ser especialmente largas, de unos cinco minutos entre que uno se identifica y los agentes hacen cualesquiera que sean las comprobaciones que hayan considerado necesarias.

Cuando la interacción con la policía se debe a una situación mayor, como puede ser haber sufrido un accidente, podrá demorarse un poco más, pero en realidad su duración vendrá determinada por la gravedad del asunto y será inversamente proporcional a lo colaborativo que se muestre uno. Si el grado de colaboración es negativo, como en este caso, la interacción puede acabar convertida en un arresto. Lo suyo, quizás, es evitar agredir al agente de turno si uno puede evitarlo. Tampoco es ideal comerse el ticket del etilómetro.

El conductor que este miércoles se vio involucrado en el accidente de tráfico en el municipio ourensano de Muíños que acabó con la vida de una mujer de 51 años, y cuyo marido acabó falleciendo tras enterarse de lo ocurrido, ha sido detenido esta mañana. (Fuente: GES Muíños)

Agrede a un agente y se intenta comer el ticket del etilómetro

El pasado 18 de abril, pasadas las 18h, la Policía Local de Pontevedra acabó deteniendo a un conductor después de que este hubiese presuntamente agredido a un agente e intentado tragarse el ticket con el resultado de la prueba de alcoholemia.

El incidente se produjo en la calle Eduardo Pondal, hasta donde se desplazó una patrulla tras un accidente de tráfico. Los agentes acudieron para asistir a los implicados y facilitar la formalización del parte amistoso. Durante la intervención, uno de los conductores mostró síntomas evidentes de embriaguez.

La Policía Local sometió a esta persona a la prueba de alcoholemia, que marcó 0,86 mg/l, una cifra que supera el límite legal permitido. Al conocer el resultado, el conductor intentó romper el ticket impreso por el etilómetro, se lo introdujo en la boca y procedió a tirarse al suelo, sufriendo como resultado un golpe en la nariz.

En ese momento, los agentes trataron de ayudarle a incorporarse. La situación derivó en un forcejeo y, según recoge el parte policial, el conductor “propinó varios puñetazos a uno de los agentes y se agarró a sus piernas con la intención de tirarlo al suelo”.

La intervención concluyó con la detención del implicado, acusado de un delito de atentado contra agente de la autoridad y otro contra la seguridad vial, por conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas y con una tasa que superaba el máximo legal.

El control de alcohol al volante es una práctica habitual en las intervenciones de tráfico y subraya la importancia de cumplir los límites establecidos. La conducción bajo los efectos del alcohol está considerada como una infracción grave y puede acarrear sanciones tanto administrativas como penales. Los controles de alcoholemia, junto a la colaboración ciudadana, contribuyen a la prevención de riesgos y a la seguridad en la vía pública. El suceso del 18 de abril evidencia la importancia de la labor policial en el control y documentación de este tipo de situaciones.