Isabel Pantoja rompe su silencio en una de sus entrevistas más personales: “Cuando me bajo del escenario y se apagan las luces, soy Maribel”

La tonadillera ha tomado la decisión de hablar y sincerarse para la revista ‘Ellas Internacional’

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Isabel Pantoja en el escenario de Alcalá de Henares (España). (Francisco Guerra / Europa Press)
Isabel Pantoja en el escenario de Alcalá de Henares (España). (Francisco Guerra / Europa Press)

Hay nombres que no necesitan apellidos porque ya son historia viva de un país. Isabel Pantoja es uno de ellos. Sin embargo, tras décadas siendo el epicentro de la crónica social y la reina indiscutible de la copla, la artista ha decidido dar un paso hacia un terreno que pocas veces transita: el de la confesión íntima y la reflexión pura. Lejos de la altivez de otros tiempos, la intérprete de Marinero de luces se ha sincerado para la revista Ellas Internacional, ofreciendo una mirada inédita sobre su presente, sus miedos y esa dualidad que la divide entre la leyenda y la mujer.

Con más de medio siglo de trayectoria a sus espaldas, la figura de la madre de Kiko Rivera sigue siendo tan potente como compleja. En un momento vital en el que su gira internacional —apuntada como el adiós definitivo a los escenarios— acapara titulares por sus dificultades logísticas, Isabel ha preferido hablar desde el corazón, situando a la música como su tabla de salvación. “Nací con la música, me crié con ella y siempre me ha acompañado y acompañará para el resto de mi vida. Ha sido mi refugio para todo. El único desahogo con el público que yo tengo es la música", asegura al medio peruano con una contundencia que revela que, para ella, el escenario es el único lugar donde se siente realmente a salvo.

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“Aparte de cantar con la garganta, obviamente, yo canto con mi corazón, todo lo que canto me lo creo”, afirma, subrayando que cada letra que interpreta es, en realidad, un pedazo de su propia biografía. Pero quizás el punto más revelador de esta charla es la distinción que hace entre la estrella que deslumbra bajo los focos y la mujer que busca la calma tras el telón. Es ahí donde aparece la dicotomía que ha marcado su identidad. "Isabel Pantoja es la que está encima del escenario y cuando cruza la puerta del camerino cuando se apagan las luces soy Maribel", afirma a la ya citada publicación, agregando que Maribel es como la llaman “mis hijos, mis hermanos, todos mis seres queridos”.

“Me encantaría volver a ser niña”

Lejos de los aplausos y las críticas, Isabel reivindica una normalidad que muchos le niegan. “Luego, continúo con mi vida como cualquier otra persona, con mi día a día y rutinas, tareas de hogar", añade, tratando de humanizar a un personaje que, por momentos, parece haber devorado a la persona. A punto de cumplir siete décadas de vida, los sueños de la Pantoja ya no pasan por el oro ni el éxito masivo, sino por la paz espiritual. “Sueño con salud, paz e igualdad. A mí me encantaría si pudiera volver a ser niña el tiempo que me queda. Hay que cuidar muy bien a esos niños porque son los únicos que tienen la mente pura“, admite.

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Sin embargo, mientras Maribel sueña con la infancia, Isabel Pantoja debe lidiar con una realidad profesional mucho más incierta. Su tour por América, planteado como una despedida épica, arrastra interrogantes administrativos como los visados y, sobre todo, una drástica estrategia de reducción de costes para maximizar beneficios ante su millonaria deuda con Hacienda.

Según se ha analizado en programas como Vamos a ver, la producción de esta gira será radicalmente distinta a las anteriores: equipo reducido, ensayos mínimos y un vestuario que podría incluir piezas recicladas. Incluso en la estética, la artista apostará por la austeridad, prescindiendo de su equipo habitual de maquillaje y peluquería para contratar profesionales locales en cada país. Pese a las estrecheces económicas y los baches en el camino, su estatus de leyenda en el continente americano permanece intacto. “Agradezco eternamente la acogida que he tenido desde que pisé por primera vez esta tierra a finales de los años 70 hasta hoy”, afirma Isabel Pantoja en la entrevista, recordando un vínculo que ha sido su motor durante casi cincuenta años.