Un estudio alerta sobre las consecuencias en la piel de poner a los recién nacidos al sol a través de la ventana

Pese a lo que a veces creen algunas familias, esta no es una técnica recomendable para prevenir o tratar la ictericia neonatal

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Poner a los recién nacidos al sol incluso a través de la ventana puede resultar perjudicial para su piel. (Pexels)
Poner a los recién nacidos al sol incluso a través de la ventana puede resultar perjudicial para su piel. (Pexels)

En la práctica cotidiana, es frecuente que los padres reciban recomendaciones informales de poner a su bebé al sol, cerca de la ventana, para prevenir o tratar la ictericia neonatal, una afección que sufren más de la mitad de los recién nacidos.

Investigadores de la Universitat Politècnica de València, el Hospital Universitario Francesc de Borja de Gandía y el Hospital Universitario de La Ribera, a través de la Fundación Fisabio han publicado recientemente un estudio en la revista Anales de Pediatría en la que verifican que la luz solar que atraviesa las ventanas de los hogares no es una alternativa “ni segura ni recomendable” para prevenir o tratar la ictericia neonatal.

Qué es la ictericia neonatal

La ictericia neonatal es una afección muy común en los recién nacidos que se manifiesta por un color amarillento en la piel y en la parte blanca de los ojos. Se debe a un aumento de la bilirrubina en sangre, un pigmento que se produce al descomponerse los glóbulos rojos. En los primeros días de vida, el hígado del bebé aún no está completamente maduro y puede tener dificultades para eliminar esta sustancia, lo que provoca su acumulación.

En la mayoría de los casos se trata de una condición leve y transitoria, pero en ocasiones puede alcanzar niveles peligrosos si no se trata a tiempo. Por este motivo, para evitar complicaciones como, por ejemplo, daño neurológico, los expertos señalan la importancia del “diagnóstico precoz y el uso de dispositivos de fototerapia controlada, que emite luz en un rango específico y con una intensidad bien definida”. Este tratamiento ayuda a descomponer la bilirrubina para que el organismo la elimine más fácilmente.

Ictericia neonatal. (UPV)
Ictericia neonatal. (UPV)

Los peligros de la luz solar para los recién nacidos

Teniendo en cuanto la eficacia de la fototerapia controlada, podría pensarse que exponer a los recién nacidos a la luz solar a través de la ventana es un buen método para evitar o tratar esta afección. Sin embargo, los investigadores han comprobado que es todo lo contrario.

Para ello, analizaron cómo se comporta la luz solar al atravesar distintos tipos de vidrio habituales en viviendas. Los resultados mostraron que, aunque la luz que entra por las ventanas mantiene una intensidad elevada en la banda azul, que es la que se utiliza en los tratamientos médicos, lo hace sin control y acompañada de radiaciones potencialmente perjudiciales.

Midieron la irradiancia solar en distintas condiciones y observaron que en exteriores la luz azul puede alcanzar valores hasta ocho veces superiores a los usados en la fototerapia intensiva. Así lo explica Jesús Alba, investigador del campus de Gandía de la Universitat Politècnica de València y autor del estudio: “Al atravesar el vidrio, entre un 70 % y un 90 % de esa luz sigue llegando al interior, lo que implica que un recién nacido expuesto junto a una ventana puede recibir niveles de radiación muy elevados y difíciles de controlar”.

Los vidrios habituales tampoco filtran de forma controlada otras radiaciones como la ultravioleta (UVA) o la infrarroja, lo que puede implicar un riesgo añadido: sobrecalentamiento, deshidratación o daños en la piel y los ojos.

La importancia de cuidarse la piel

Y es que, a diferencia de los dispositivos médicos, que permiten ajustar la dosis y proteger al paciente, la exposición solar depende de distintos factores variables: la hora del día, la meteorología, la orientación de la vivienda y la distancia a la ventana. “Esta falta de control impide garantizar tanto la eficacia como la seguridad de esta práctica”, explica José Miguel Sequí Canet, pediatra del Hospital Universitaria Francesc de Borja de Gandía. “Por ello, la exposición al sol a través de una ventana no es recomendable como método preventivo ni terapéutico frente a la ictericia neonatal”.

Los expertos, además, recuerdan la importancia de seguir las pautas clínicas establecidas, basadas en el cribado de bilirrubina y el uso de fototerapia regulada cuando sea necesario.