La exjefa de Meteorología de À Punt asegura que se conocía la magnitud y el “riesgo brutal” de la DANA con “al menos cinco días” de antelación

En su comparecencia como testigo ante la jueza de Catarroja, que investiga la gestión de la DANA de Valencia que dejó 237 víctimas mortales, Victoria Roselló ha explicado que los datos disponibles días antes de la tragedia permitían prever lo que iba a suceder

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La exjefa de Meteorología de À Punt asegura que se conocía la magnitud y el “riesgo brutal” de la DANA desde “al menos cinco días” antes (Eduardo Parra - Europa Press)
La exjefa de Meteorología de À Punt asegura que se conocía la magnitud y el “riesgo brutal” de la DANA desde “al menos cinco días” antes (Eduardo Parra - Europa Press)

Victoria Roselló, exjefa de Meteorología de À Punt, ha comparecido como perito ante la jueza de Catarroja que investiga la gestión de la DANA del 29 de octubre de 2024, un episodio que dejó 237 víctimas mortales en la provincia de Valencia. Según información de EFE, antes de su declaración en el juzgado, Roselló ha indicado a los medios de comunicación que los pronósticos de días previos ya anunciaban lluvias “históricas” y “un riesgo brutal para la población”. Según Roselló, los datos disponibles y el conocimiento de la geografía valenciana permitían prever la magnitud de la situación. “Es difícil creer que en el Centro de Emergencias no vieran lo que veíamos nosotros”, ha expresado.

Se conocía el riesgo potencial cinco días antes de la DANA

Durante su testimonio, Roselló ha explicado que “la situación se vio con al menos cinco días de adelanto”. Ha afirmado que “se sabía que la dana iba a caer en las cuencas de los ríos y que esa agua debía llegar al mar”. Según la meteoróloga, “a cinco días podemos saber en qué zona geográfica iba a caer agua” y ha concretado que “iba a ser entre el Túria y el Júcar”. Roselló ha contado que el viernes previo al episodio ya se informó a la dirección de À Punt para “preparar la programación” y organizar la cobertura especial. “La predicción era muy concreta. Todo se cumplía con lo previsto durante el fin de semana”, ha señalado.

La meteoróloga ha detallado que la Asociación Valenciana de Meteorología (Avamet), “única en Europa que cuenta con más de 800 observatorios”, facilitaba datos en tiempo real sobre la lluvia. “Permite saber exactamente en qué momento y cómo está lloviendo y dónde iría toda esa agua”, ha remarcado. Los datos apuntaban a que “las precipitaciones de todo un año podían caer en las cuencas en una hora”.

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Roselló ha narrado que a las 6 de la mañana del 29 de octubre “empezó a llover con mucha intensidad, una intensidad torrencial”. A las 7, “ya había una redactora en l’Alcúdia informando de la intensidad de la lluvia”. Después, la lluvia se desplazó hacia la comarca de Utiel-Requena, donde se registró “la lluvia más cuantiosa desde que hay registros”. “Es algo inaudito. Supera a Tous. Ahí ya sabemos que la inundación sería histórica. Solo por la lluvia caída”, ha sostenido.

A las 7.36 horas, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) activó la alerta roja. Roselló ha explicado que “rojo es riesgo para las personas. Es ‘no salga de casa’”. Más tarde, a las 11.52 horas, À Punt alertó del peligro de riadas en la costa, y a las 12.20 se volvió a advertir del peligro por las lluvias en el interior. Ha añadido que “los ríos cortos y los barrancos que van secos iban a desbordarse y había que alertar a la población”.

Roselló ha concluido que la información “estaba al alcance de cualquiera; cualquier ciudadano, no solo instituciones, y con los datos en la mano y un mínimo de conocimiento de la geografía, podía deducir lo que iba a pasar”. Según la meteoróloga, “no hacía falta ser meteorólogo” para advertir el riesgo y la gravedad de la situación, y que “se disponía de horas para avisar a la población con los datos que teníamos”.