La forma correcta de introducirse en una nueva familia para madrastras y padrastros, según un psicólogo

Los expertos señalan que el vínculo afectivo debe establecerse antes que la disciplina

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Un padre y su hijo jugando en el jardín (Freepik)
Los padrastros y madrastras deben crear relaciones cercanas con sus hijastros. (Freepik)

Muchos padrastros y madrastras primerizos se preguntan cómo relacionarse con sus nuevos hijastros: si deberían involucrarse en la crianza o incluso cómo desean que los llamen los hijos de su pareja. Aunque estas preguntas son importantes, los expertos coinciden en que no deberían ser la prioridad inicial. El objetivo más relevante es crear relaciones cercanas y genuinas con los hijastros, buscando un vínculo basado en el afecto.

Construir un vínculo emocional positivo se convierte así en la piedra angular para quienes asumen el rol de padrastro o madrastra. El profesor Lawrence Ganong, de la Universidad de Missouri, destaca en Psychology Today que esta conexión debe ser la prioridad desde el principio, mucho antes de establecer normas, reglas o disciplina en el hogar. Ganarse el cariño de los hijos de la pareja es el primer paso para poder influir de manera positiva en su educación y bienestar a largo plazo.

No basta con asumir que la relación parental se establecerá de inmediato tras una boda o mudanza. Ganong ha observado que los lazos más sólidos surgen cuando el nuevo integrante familiar mantiene, desde el primer encuentro, una actitud perseverante orientada a acercarse al hijastro o hijastra. Por el contrario, quienes dejan de esforzarse después de un tiempo, o nunca intentan crear esa cercanía, suelen vivir relaciones más distantes y menos satisfactorias.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La disciplina solo será efectiva si hay un apego emocional previo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para quienes se inician en una familia reconstituida, la clave está en entender que la disciplina solo será efectiva si hay un apego emocional previo. Los hijos biológicos responden a la autoridad de sus padres porque existe ese lazo; en las nuevas familias, sin ese vínculo, las reglas pierden peso. Ganong advierte que cuando un padrastro o madrastra expresa decepción sin haber construido una relación, la reacción suele ser indiferente: “¿Por qué debería importarme si estás decepcionado conmigo?”, ilustra el académico.

Una conexión positiva con los hijastros

El punto de partida más seguro para un padrastro o madrastra consiste en lograr que el hijastro sienta afecto, aunque sea mínimo. No todos los adultos asumen esta tarea de la misma forma. Algunos esperan ser aceptados de inmediato, otros priorizan su relación de pareja, y hay quienes rechazan abiertamente la idea de buscar el aprecio de los hijos de su cónyuge guiados por modelos tradicionales de autoridad.

Las investigaciones subrayan que compartir momentos de diversión, como juegos, salidas o actividades creativas, ayuda a romper el hielo y crear recuerdos positivos entre padrastros, madrastras e hijastros. Estas experiencias permiten que la relación avance de manera natural, sin la presión de imponer normas o expectativas demasiado pronto.

Padre ayudando a su hijo. (Freepik)
Los padrastros y madrastras deben involucrarse en tareas cotidianas, como ofrecer ayuda sincera. (Freepik)

Además, involucrarse en tareas cotidianas, ofrecer ayuda sincera y abrirse al diálogo sobre pensamientos y sentimientos facilita el entendimiento mutuo. Los expertos aseguran que estas estrategias, comunes en el inicio de una amistad, son también efectivas para construir una conexión genuina en familias reconstituidas.

El proceso puede ser lento y requiere constancia, ya que algunos hijastros pueden resistirse al principio. No obstante, el experto enfatiza que “la perseverancia da frutos” y que nunca es tarde para intentarlo. Quienes no hayan priorizado este paso aún pueden modificar su enfoque y mejorar la relación, aunque eso implique un cambio profundo en la forma de interactuar.