Javier Quintero, psiquiatra: “Si convives con alguien con TDAH, estos dos consejos pueden marcar un antes y un después”

El especialista aconseja emplear estrategias cotidianas como ofrecer alternativas concretas y permitir tiempos de reflexión para disminuir conflictos familiares con quienes tienen este trastorno

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Los cinco hábitos de Javier Quintero para blindar la salud mental (Pexels)
Una mujer que mira por la ventana. (Pexels)

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es la afección más común entre las enfermedades mentales que impactan en niños y adolescentes. Se trata de una alteración del desarrollo cerebral que influye en la maduración de distintas áreas del cerebro, afectando tanto la actividad como la función cerebral. El TDAH se caracteriza por un déficit en el autocontrol, manifestándose principalmente a través de tres síntomas: dificultad para mantener y dirigir la atención, problemas en el control del movimiento y tendencia a actuar sin valorar las consecuencias, conforme detalla un artículo publicado en la web del Hospital Clínic de Barcelona.

Los síntomas del TDAH suelen aparecer antes de los 7 años, aunque el diagnóstico muchas veces se confirma durante la etapa escolar, cuando las dificultades de comportamiento se hacen más visibles. Este trastorno, que comienza en la infancia, puede experimentar mejoras, pero se considera crónico, especialmente en los casos más graves. La detección precoz permite adaptar el entorno y reduce las repercusiones académicas, sociales y familiares asociadas al TDAH.

Claves para mejorar la convivencia con personas con TDAH

Cuando una familia convive con una persona que tiene TDAH, la clave para generar una buena convivencia puede estar en pequeñas estrategias cotidianas. El psiquiatra Javier Quintero, que comparte contenido divulgativo a través de sus redes sociales, cuenta con una recomendación dirigida a quienes desean mejorar la convivencia. “Si convives con alguien con TDAH, estos dos consejos pueden marcar un antes y un después”, introduce en una de sus últimas publicaciones en su cuenta de TikTok (@drjquintero).

“No es falta de interés ni de intención, es simplemente entender cómo funciona su cerebro”, explica Quintero en sus redes sociales (@drjquintero). Reconocer esta diferencia evita choques que, en sus palabras, suelen ser “absolutamente innecesarios”.

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En cuanto a la dificultad para responder a ciertas tareas, ya sean domésticas o de cualquier tipo, Quintero recomienda desarrollar una estrategia específica: “En lugar de pedirle algo directamente, ofrécele dos alternativas”. Según el especialista, cuando se realiza una petición única —por ejemplo, que una persona recoja la mesa—, pueden surgir bloqueos relacionados con la disfunción ejecutiva. Por eso, propone transformar el pedido en una elección: “¿Prefieres recoger la mesa o sacar la basura?” Así, la decisión se vuelve más sencilla y disminuye la fricción.

El especialista advierte sobre los riesgos de reaccionar de inmediato ante propuestas impulsivas. Ante situaciones en las que surgen ideas que requieren solución urgente, recomienda no dar una respuesta automática, sino introducir un tiempo de reflexión: “Funciona mucho mejor dar un pequeño margen para que pare, piense y reflexione”, subraya Quintero. Un ejemplo concreto: frente a la propuesta de comprar algo inesperado, como un perro, sugiere postergar la conversación apoyándose en una frase como: “Qué te parece si la semana que viene, si sigues pensando lo mismo, volvemos a hablarlo”. Así, según el psiquiatra, baja la activación y se favorece el pensamiento reflexivo. Quintero resalta que, en muchas ocasiones, “no es que la otra persona no quiera, es que su cerebro funciona de otra manera”.