Sebastián Ramírez, abogado: “Si te dan el alta de la incapacidad permanente y no te sientes bien, esto es lo que debes hacer”

El trabajador puede solicitar revisión médica, impugnar el alta en plazo y acudir a los tribunales si no está recuperado, siguiendo un procedimiento con tiempos estrictos y requisitos formales

Guardar
Qué es la incapacidad permanente: cómo pedir la pensión, que enfermedades otorgan la ayuda y cuánto dinero se cobra.

En el ámbito laboral, pocas situaciones generan tanta preocupación como las relacionadas con la salud del trabajador y su capacidad para reincorporarse a su puesto. La interacción entre los criterios médicos, las decisiones administrativas y los derechos del empleado no siempre resulta sencilla de interpretar. En este contexto, conocer los mecanismos legales disponibles y los plazos que los rigen se vuelve fundamental para evitar situaciones de indefensión.

Cuando la Seguridad Social en España obliga a un trabajador a reincorporarse y la persona siente que no está en condiciones de hacerlo, surgen dudas sobre los pasos legales disponibles. El abogado Sebastián Ramírez ha abordado en su perfil de TikTok (@leyesconsebas) este escenario frecuente y explica cómo debe actuar quien se encuentra en esa situación.

Ramírez subraya que lo primero es pedir una revisión médica. “Si te dan el alta y consideras que efectivamente no estás capacitado para volver a trabajar, solicitar al médico del trabajo o al médico de cabecera que te revise nuevamente, que haga una revisión exhaustiva, ya que no estás capacitado para volver a trabajar, aunque el alta diga lo contrario”, aconseja el letrado.

Las fechas clave para impugnar la decisión

Este primer paso resulta clave, ya que permite dejar constancia médica actualizada del estado de salud del trabajador. En muchos casos, una evaluación más detallada puede detectar limitaciones que no fueron consideradas en el momento de emitir el alta. Además, contar con informes médicos recientes puede ser determinante en las fases posteriores del proceso.

El proceso exige estar atento a los plazos. Si la revisión médica no avala la incapacidad, el siguiente paso es impugnar el alta médica. El abogado detalla: “Tienes once días hábiles tras la fecha del alta para impugnar este alta médica. El INSS, es decir, la Seguridad Social, tendrá siete días hábiles para responder”. El experto explica que si la respuesta es negativa, “tendrás veinte días hábiles para presentar una demanda ante los juzgados de lo social, para que sea un juez el que diga si efectivamente puedes volver a trabajar o no”.

La baja laboral por recaída tiene una duración máxima de 545 días. (@RvstaSegSocial en X)
Tribunal médico. (@RvstaSegSocial en X)

Estos plazos, estrictos y de obligado cumplimiento, son uno de los aspectos más delicados del procedimiento. Una actuación fuera de tiempo puede suponer la pérdida del derecho a reclamar, lo que obliga al trabajador a reincorporarse incluso si considera que su estado de salud no lo permite. Por ello, la rapidez y la precisión en cada paso son fundamentales.

Qué otras opciones tiene el trabajador

Si tras todo el proceso, la situación persiste, Ramírez recomienda solicitar una nueva baja médica. “Si ves que esto no fluye, solicitar evidentemente una nueva baja médica”, apunta el abogado. Pensando en casos donde la incapacidad se prolonga, la alternativa es iniciar el trámite para una pensión. “Si ves que esto va para largo y que probablemente no puedas volver a incorporarte a tu puesto de trabajo con vistas a largo plazo, iniciar el procedimiento para solicitar una pensión por incapacidad permanente”, explica Ramírez.

El abogado advierte de que los relacionados con la incapacidad permanente “no son trámites fáciles, requieren de conocer plazos, conocer documentación, saber dónde tienes que ir, qué tienes que hacer”. Por eso, el especialista concluye con una recomendación clara: “Así que asesórate. Este sería mi consejo”. En paralelo a estos procedimientos, muchos trabajadores optan por recabar segundas opiniones médicas o apoyo sindical, buscando reforzar su posición en un proceso que combina criterios técnicos y decisiones administrativas.