Ducharse por la mañana es más higiénico que por la noche, según la biología

Una buena rutina matutina puede proteger tu piel durante el resto del día

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Mujer duchándose. (iStock)
Mujer duchándose. (iStock)

Tener una buena higiene personal es muy importante por varios motivos. En primer lugar, ayuda a prevenir enfermedades al eliminar bacterias, virus y gérmenes que se acumulan en diferentes partes del cuerpo. Por otra parte, contribuye a mejorar la autoestima y la confianza, ya que sentirse limpio y cuidado genera una sensación de bienestar.

Además, tiene un componente social muy marcado, ya que una buena higiene demuestra respeto hacia los demás y facilita la convivencia. Las personas suelen sentirse más cómodas al interactuar con alguien que se ve y huele limpio, teniendo un impacto directo en la imagen que proyectamos.

Sin embargo, existe el debate eterno de si se debe hacer por la mañana o antes de dormir. Aunque la hora que se elige depende de nuestros gustos, hay un momento en el que es claramente mejor, según la biología.

Qué es más higiénico

Durante el sueño, nuestra piel continúa liberando sudor y células muertas, creando un ambiente ideal para que las bacterias proliferen. Estas bacterias se alimentan de la humedad y los restos celulares, y al multiplicarse producen los gases que generan el característico mal olor corporal.

Los materiales de la almohada y la sábana favorecen a la aparición del calor y la propia humedad. Por este motivo, ducharse por la mañana se considera más higiénico: elimina la acumulación de bacterias y sudor de la piel antes de iniciar el día, evitando que estas se propaguen a la ropa durante las horas de actividad.

Además, la ducha matutina ayuda a despertarnos y a activar la circulación sanguínea, lo que también tiene beneficios para la piel y el bienestar general. Complementariamente, es importante limpiar tu ropa de pijama y las sábanas con cierta frecuencia.

Las sábanas y fundas absorben sudor, células muertas y aceites, y si no se lavan con regularidad, se convierten en un punto peligroso para nuestra salud. La recomendación general de los expertos es cambiar y lavar las sábanas al menos una vez por semana, y ventilar la habitación a diario para reducir la humedad y mantener un entorno más saludable.

Cómo ducharse correctamente

Una buena ducha no se trata solo de mojarse y enjabonarse rápidamente; implica cuidar la piel y eliminar eficazmente suciedad, sudor y bacterias. Lo ideal es usar agua tibia, nunca demasiado caliente, para no dañar la barrera natural de la piel.

Escena De La Ducha En Psicosis, de Hitchcock

Comienza mojando todo el cuerpo y aplica un jabón o gel suave, enjabonando correctamente todas las partes del cuerpo y, especialmente, las que más sudan. Masajear suavemente con las manos o con una esponja limpia ayuda a remover impurezas sin irritar. No olvides enjuagarte bien para eliminar restos de jabón, que pueden resecar la piel o favorecer la proliferación bacteriana.

También es importante prestar atención a los accesorios y al entorno de la ducha. Limpiar regularmente esponjas y cortinas evita la acumulación de moho y bacterias. Alternar diferentes temperaturas de agua, como puede ser tibia y fría al final, puede mejorar la circulación y estimular la piel.