Una persona tóxica puede quitarnos hasta nueve meses de esperanza de vida, revela un estudio

Los conflictos en el ámbito familiar son los más dañinos para el bienestar mental

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Discusión de una pareja (Freepik)
Discusión de una pareja (Freepik)

Una dieta variada y equilibrada, un descanso adecuado y el ejercicio físico regular no bastan para gozar de una buena salud. En esta ecuación faltaría un elemento fundamental: las relaciones personales. La red social que tejemos en nuestra vida, ya sea con la familia, los amigos, la pareja, los compañeros de trabajo..., tiene mucho que decir no solo sobre nuestro bienestar físico y emocional, sino también en la esperanza de vida.

Una reciente investigación realizada por científicos estadounidenses y publicada en la revista PNAS ha puesto en cifras el tiempo de vida que nos roba tener cerca a una persona tóxica: nueve meses. Esto significa que las personas que se rodean de otras que les provocan problemas sufren un envejecimiento biológico de hasta nueve meses.

Cada persona incluida en la categoría de “conflictiva” acelera, según los resultados, la edad biológica en aproximadamente nueve meses, y este efecto se extiende también a la velocidad de envejecimiento, con un incremento medido del 1,5 %. La investigación cuantifica la extensión de este fenómeno: casi un 30 % de los participantes identificaron al menos a un generador de problemas, y en torno al 10 % señalaron a dos o más, indicando la frecuencia tangible de estos vínculos.

La metodología empleada por los autores partió de un enfoque dual. Los participantes no solo detallaron los integrantes de su círculo social (personas con quienes compartían tiempo o discutían asuntos personales), sino que, crucialmente, debían identificar a aquellos que con frecuencia provocaban estrés o dificultaban su vida cotidiana. Solo quienes eran señalados de modo regular pasaban a engrosar la categoría de “conflictivos”. El estudio apunta que una misma persona podía ocupar varios roles a la vez, por ejemplo, ser consejero en un aspecto y fuente de tensión en otro.

Para determinar el impacto fisiológico, los autores recogieron muestras de saliva que permitieron calcular dos medidas complementarias de envejecimiento biológico: la edad biológica comparada con la cronológica, y la velocidad a la que esa persona envejece en el momento actual. Los resultados muestran una relación entre el número de vínculos problemáticos y el aumento tanto de la edad biológica como de la rapidez del envejecimiento.

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El efecto de las discusiones familiares en el envejecimiento

El estudio resalta que la influencia negativa es particularmente intensa cuando el conflicto afecta a relaciones familiares. Cerca del 10 % de los padres y los hijos fueron clasificados como “conflictivos”, frente al 3,5 % de los amigos, subrayando la dificultad para romper lazos familiares incluso cuando resultan perjudiciales. Los autores sugieren que la permanencia y la integración de estos vínculos dentro de la estructura familiar complican el distanciamiento, a diferencia de lo que ocurre con amigos o conocidos.

El informe subraya que las relaciones más complejas suelen reducir, con el tiempo, el número de interacciones compartidas, lo que podría limitar su impacto directo. Sin embargo, las relaciones familiares tienden a ser más duraderas y menos susceptibles de simple ruptura. De manera significativa, la investigación no ha detectado la misma relación entre vínculos negativos con parejas o cónyuges y envejecimiento acelerado. Los autores especulan que en estos casos, el apoyo recibido puede contrarrestar parte de los efectos nocivos de los episodios de conflicto.