
El 16 de noviembre de 2024, un empleado de una gasolinera en Asturias cometió un error y llenó el depósito de un vehículo con la gasolina equivocada. Como no sabía qué hacer para solucionarlo, llamó a un compañero que estaba en su día de descanso. Este acudió a la estación de servicio y ayudó a resolver la situación: organizó el traslado del coche a un taller, acompañando al cliente, para que extrajeran el combustible e incluso llevó al dueño del auto a su casa, ya que los mecánicos tardarían varias horas en solucionarlo. Días después, el empleado solicitó a la empresa que le pagaran las horas extra que había hecho ese día, en el que no le tocaba trabajar... y ahí empezaron los problemas.
“He pasado 5 horas extras porque es el tiempo que he estado solucionando el problema. En 10 años, he pedido contadas veces las horas extra, a pesar de hacer innumerables veces horas de más, poner dinero de mi bolsillo y mirar por la estación como si fuera mía con el máximo respeto y educación”, le dijo a su jefe en un WhatsApp. Y añadió que “se me dice desde el Departamento Laboral que no están autorizados a pagarme las horas extras, que es mi responsabilidad como encargado. Si esto es realmente así, renuncio a mi puesto de encargado y al sueldo correspondiente”.
PUBLICIDAD
En los siguientes días, siguió reclamando esas cinco horas extra, y al final recibió una carta por parte de la empresa, en la que se le comunicaba su despido disciplinario, imputándole “faltas de desobediencia continuada, fraude, deslealtad, abuso de confianza, emisión maliciosa de informes erróneos”. El trabajador llevó el caso a los tribunales.
Y los jueces le han dado la razón. Ahora, el Tribunal Superior de Justicia de Asturias ha confirmado la decisión de la primera instancia, que declaró nulo el despido, por lo que el trabajador debe ser reincorporado a su puesto y recibir una indemnización.
PUBLICIDAD
Represalia frente a una protesta legítima
La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Asturias sostuvo que las pruebas no demostraron una falta suficiente para echar al empleado. La sentencia detalla que las reclamaciones del trabajador dirigidas a la empresa (por correo, WhatsApp y comunicaciones formales) motivaron la reacción empresarial. Entre la primera queja y el despido transcurrieron menos de dos semanas.
Para el tribunal, esto constituye “un indicio suficiente de represalia”, lo que activa la garantía de indemnidad. Esa figura protege a empleados frente a represalias empresariales, aun cuando la queja no llegue a los tribunales, con solo iniciar un reclamo dentro de la empresa.
PUBLICIDAD
La empresa no pudo demostrar que la salida respondiera a un motivo válido que fuera independiente del reclamo. Así, se mantiene como nulo el despido y se ratifican los efectos: reincorporación, pago de salarios atrasados y una indemnización de 7.501 euros. La sentencia se apoya en recientes criterios del Tribunal Supremo español, que ya había resuelto en fallos de 2024 que la simple presentación de reclamos internos —incluso sin trámite judicial iniciado— activa la protección contra represalias y puede invalidar despidos posteriores.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Los filetes, el bacon y las chuletas veganas ‘desaparecen’ de la UE: Bruselas limita estos términos solo a alimentos de origen 100% animal
El texto aprobados por los europarlamentarios incluye otras medidas para reforzar el poder de negociación de los agricultores frente a compradores y distribuidores

La reina Letizia rescata uno de sus vestidos más elegantes, accesorios incluidos, para reunirse con su gremio en los Premios de Periodismo de Investigación
La monarca no solo ha reutilizado la prenda, como es habitual, sino también algunos de los accesorios con los que lo combinó en el pasado

Quién vive mejor al jubilarse: un español con pensión pública o un alemán con prestaciones estatales y ahorro privado
Los jubilados españoles cobran prestaciones más generosas, pero el modelo alemán destaca por su sostenibilidad y una menor dependencia de las cuentas públicas

La película protagonizada por Helen Hunt que tuvo secuela 28 años después: “Un éxito veraniego que hará las delicias de todos”
La cinta se convirtió en un fenómeno de taquilla gracias a sus innovadores efectos especiales

Un estudio revela que ni los gatos ni los perros reducen el estrés: así es como afectan nuestras mascotas a nuestras emociones
Un estudio de la Open University de los Países Bajos ha hecho un seguimiento emocional a 188 dueños de perros y gatos mediante notificaciones aleatorias que aparecían hasta diez veces al día

