Científicos de Granada crean la primera córnea artificial con escamas de pez para hacer frente a las listas de espera de donación de órganos

Las escamas de los pescados son un producto “muy accesible, fácil de obtener y de bajo coste económico”, señalan los expertos

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Investigadores del estudio detrás de las escamas de pez para un nuevo implante corneal (UGR)
Investigadores del estudio detrás de las escamas de pez para un nuevo implante corneal (UGR)

El liderazgo internacional en donación de órganos no salva a los españoles de las listas de espera. Por ello, la ciencia trabaja por ofrecer nuevas soluciones que no dependan de la generosidad de las personas ni de los tiempos. Es en esta búsqueda donde un equipo de la Universidad de Granada ha descubierto que las escamas de pez pueden ayudar a pacientes con problemas en la córnea.

Los investigadores andaluces del Grupo de Ingeniería Tisular del Departamento de Histología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada y del Instituto de Investigación Biosanitaria ibs.GRANADA han creado por primera vez unos implantes de córnea a partir de las escamas de varios tipos de peces. Estos diseños artificiales son biocompatibles, resistentes y transparentes y se han extraído de especies tan comunes como una carpa.

“Aunque el trasplante común suele ofrecer buenos resultados, es necesario desarrollar nuevos métodos eficaces en la regeneración que no dependan de la donación de órganos, sujeta a listas de espera”, ha explicado el catedrático de Histología de la UGR e investigador de este proyecto, Miguel Alaminos. Cada año, 3.500 personas en España recuperan la visión gracias a un trasplante de córnea. Las donaciones de este tejido está experimentando un aumento en los últimos años, celebra el Ministerio de Sanidad y la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), pues aumentaron un 12 % entre 2023 y 2024. Unos datos que se incluyen en los 6.300 trasplantes que realizó nuestro país en 2025 y que mantienen la posición de liderazgo internacional.

El catedrático de la Universidad de Granada y autor del estudio Miguel Alaminos (UGR)
El catedrático de la Universidad de Granada y autor del estudio Miguel Alaminos (UGR)

Ojo de pez, un nuevo recurso de la ciencia

Los científicos han logrado demostrar la potencial utilidad que pueden tener las escamas de los pescados tanto para reparar como para regenerar la córnea. Los resultados en el laboratorio y en los modelos animales son, hasta el momento, bastante positivos. “Estos resultados permiten no solo contar con un nuevo producto potencialmente útil para el tratamiento de las enfermedades de la córnea, sino poner en valor un recurso natural derivado de la pesca, actividad de gran importancia económica en la provincia de Granada”, ha explicado en una rueda de prensa la catedrática de Histología de la UGR Ingrid Garzón.

Por otra parte, debido a que su origen viene de especies de peces muy comunes, el implante “es muy accesible, fácil de obtener y de bajo coste económico, y podría contribuir a potenciar el sector pesquero en una zona en la que se está viendo afectada por numerosas restricciones y condicionantes”.

Muestras de escamas de pez (UGR)
Muestras de escamas de pez (UGR)

Así se tratan las patologías de la córnea

La córnea es la membrana transparente situada en la parte anterior del globo ocular y a través de la cual se ve el iris. Las enfermedades graves que afectan a este tejido representan un gran desafío para la medicina y la oftalmología. La córnea cumple una función esencial en la visión, ya que permite el paso de la luz hacia el interior del ojo y contribuye a enfocar correctamente las imágenes en la retina. Sin embargo, cuando esta estructura se daña por infecciones, traumatismos, enfermedades degenerativas o trastornos genéticos, la visión puede deteriorarse gravemente e incluso llegar a perderse.

El tratamiento de estas enfermedades resulta especialmente complejo debido a las características propias de la córnea. A diferencia de otros tejidos del cuerpo, la córnea carece de vasos sanguíneos, lo que limita la llegada de nutrientes y células reparadoras que podrían ayudar a su recuperación. Por esta razón, muchos pacientes que padecen patologías corneales graves necesitan recurrir a un trasplante de córnea para recuperar, al menos parcialmente, su visión.