El Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona implanta el marcapasos más pequeño del mundo en un bebé recién nacido con una grave enfermedad del corazón

El dispositivo médico mide 2 centímetros y se ha colocado con éxito en el corazón de la pequeña

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El doctor Stefano Congiu, jefe
El doctor Stefano Congiu, jefe de Cirugía Cardíaca y la doctora Georgia Sarquella-Brugada, jefe de Cardiología, con el marcapasos adaptado para bebés (Hospital Sant Joan de Déu)

Nueva hazaña de la medicina española. El Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona ha implantado el marcapasos más pequeño del mundo a una bebé recién nacida tras detectarle una grave alteración en el corazón durante el embarazo. La operación ha sido un éxito y la pequeña ya ha recibido el alta.

El dispositivo, de dos centímetros de diámetro y diseñado por la empresa Abbott, ha podido colocarse en el corazón de la pequeña con éxito. Los marcapasos convencionales miden en torno a seis centímetros, un tamaño excesivamente grande para un bebé, pues puede provocarle complicaciones como la comprensión de órganos o infecciones.

“En cardiología pediátrica muchas veces no existen soluciones estándar. Cuando hablamos de un bebé de dos kilos, debemos adaptar la tecnología a su tamaño ya su fisiología. Este caso demuestra que la colaboración entre médicos e ingenieros puede marcar la diferencia entre no tener opciones y poder salvar una vida”, explica la doctora Goergia Sarquella-Brugada, jefe del Servicio de Cardiología Pediátrica del Hospital, en un comunicado.

El marcapasos más pequeño del
El marcapasos más pequeño del mundo (Hospital Sant Joan de Déu)

Un marcapasos de 2 cm para un bebé de 2 kilos

Fue durante el embarazo, en el segundo trimestre, cuando el equipo médico del hospital detectó que el corazón del feto latía más lentamente de lo normal (bradicardia) y que el bloqueo de las aurículas y los ventrículos dilataba el órgano. Como consecuencia, esta alteración impide que los impulsos eléctricos circulen correctamente entre las cavidades.

Ante una condición de bradicardia, el corazón no puede bombear suficiente sangre rica en oxígeno al cuerpo, explica la Clínica Mayo. En compensación, el corazón de esta niña aumentó su tamaño. A raíz de esta detección, el equipo del Sant Joan de Déu siguieron de cerca el estado de salud del bebé y se percataron de que la condición había empeorado. Fue entonces cuando indujeron el parto a su madre, que dio a luz el pasado 2 de febrero.

La niña nació con 2,1 kilos y una bradicardia grave con un alto riesgo de insuficiencia cardíaca. Según asegura el comunicado, en sus primeras horas de vida se le implantó un marcapasos provisional (convencional) para estabilizarla antes de colocar el definitivo.

Medicina puntera para tener una vida normal

Llegaba así el verdadero reto para el hospital: colocar en una recién nacida el marcapasos más pequeño del mundo. La operación, liderada por el doctor Stefano Congiu y en la que participaron 16 profesionales sanitarios, fue un éxito: tras 20 días de ingreso, la niña ha recibido el alta.

Una novedosa cirugía realizada en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid permite el primer trasplante de corazón parcial a un bebé de 7 meses. (Hospital Gregorio Marañón)

Para que esta niña tenga la oportunidad de llevar una vida normal ha sido necesario el trabajo de profesionales de distintas disciplinas: cardiología pediátrica, cirugía cardíaca, anestesia y neonatología, así como ingenieros especializados en dispositivos médicos. Gracias a ellos, podrá vivir sin complicaciones y solo tendrá que seguir unos controles periódicos y rutinarios.

Además, de la acción del equipo médico que participó en la operación, el hospital solicitó de forma urgente una autorización a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) para implantar el marcapasos adaptado. La institución respondió afirmativamente en solo cinco horas.

Para la doctora Sarquella-Brugada, “es un claro ejemplo de responsabilidad social corporativa y de colaboración de la industria, porque, teniendo en cuenta el número reducido de pacientes que pueden beneficiarse, tiene una escasa rentabilidad comercial”.