Ocho trucos para decorar tu casa desde cero: de hacer una lista a tener en cuenta los pequeños detalles

Los muebles y accesorios deben ser funcionales y adaptarse al estilo de vida

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Una mujer decorando una habitación
Una mujer decorando una habitación de su casa. (Freepik)

Una casa nueva es un lienzo en blanco lleno de posibilidades. Decorar tu hogar desde cero es una tarea emocionante, pero también requiere estrategia. La ilusión es fundamental, aunque para que el resultado sea un éxito conviene apoyarse en algunos trucos prácticos, especialmente cuando entran en juego factores como la urgencia o el presupuesto.

Da igual si se trata de una vivienda recién comprada, un piso de alquiler vacío o si simplemente quieres renovar tu hogar actual. Empezar desde cero exige planificación, presupuesto y, sobre todo, paciencia. Elegir muebles y accesorios no consiste únicamente en que luzcan bien en una foto para redes sociales, sino que deben ser funcionales y adaptarse a tu estilo de vida.

Haz una lista de imprescindibles

El primer paso para empezar a decorar es sencillo, pero fundamental: coger papel y boli, o abrir el bloc de notas del móvil, y hacer una lista de imprescindibles. Es momento de priorizar entre lo realmente necesario, como un frigorífico o una cama, y aquellos elementos que pueden esperar, como una lámpara auxiliar o una mesa para el balcón.

Este ejercicio no solo te ayudará a organizar el presupuesto, sino también a definir el estilo que quieres dar a cada estancia cuando empieces a buscar muebles y decoración.

Una buena estrategia es elaborar una lista por habitaciones. Después, decide qué piezas son esenciales y cuáles cumplen una función meramente estética. Por ejemplo, en el salón un sofá y una mesa de centro pueden ser básicos, mientras que un cuadro o una planta pueden considerarse elementos secundarios.

Un espacio habitacional de diseño
Un espacio habitacional de diseño contemporáneo.

Un presupuesto realista

Una de las partes más importantes al decorar es conocer tu presupuesto, ya que los costes pueden dispararse si te guías solo por marcas o tendencias en lugar de fijarte en el precio real de los productos. Sin embargo, decorar también puede ser económico, en la actualidad existen aplicaciones para comprar artículos de segunda mano o incluso conseguirlos de forma gratuita.

Aun así, el total del carrito de la compra puede aumentar según la tienda, la personalización, la cantidad de piezas, si necesitas electrodomésticos o la suma de todos los elementos decorativos que elijas. Por eso, lo más recomendable es investigar precios y establecer un presupuesto realista, que se ajuste a tu situación financiera y evite sorpresas.

Invertir en bienestar

A veces, gastar un poco más significa invertir en bienestar a largo plazo. Hay elementos que son realmente esenciales, como un colchón, un sofá o una silla ergonómica si teletrabajas. Estos muebles, bien elegidos y cuidados, pueden durar muchos años y tienen un impacto directo en tu salud y comodidad. Por eso, en estos casos conviene optar por calidad aunque implique un mayor gasto.

En cambio, los elementos decorativos menos prioritarios no necesitan estrenarse todos de golpe. Incluso se pueden usar muebles provisionales que cumplan su función mientras ahorras para opciones más duraderas o de mayor calidad. Esto también te permite descubrir qué piezas realmente usas a diario y cuáles son simplemente un capricho que solo disfrutarás en contadas ocasiones.

Planifica el espacio

Saca el metro y planifica bien el espacio: la funcionalidad en el hogar es fundamental, porque incluso los muebles más caros pueden resultar un estorbo si no encajan correctamente. Ya sea en papel o utilizando herramientas digitales, lo ideal es visualizar los muebles a escala y probar distintas distribuciones antes de comprar.

Esto ayudará a evitar errores de habitabilidad, como una mesa demasiado pequeña para acomodar a todos o una cama que deje poco espacio para las mesitas de noche. Como regla general, conviene dejar al menos 80 o 90 centímetros en las zonas de paso para asegurar comodidad y movilidad.

Un estilo acorde a tu vida

El hogar debe adaptarse a las personas que viven en él, y no al revés. Nunca subestimes la importancia del espacio de almacenamiento, ya que las estanterías abiertas o los muebles “vistosos” pueden ser bonitos, pero resultan poco prácticos si hay una familia o alguien que, por ejemplo, tiene mucha ropa. Además, tienden a generar ruido visual y una sensación constante de desorden.

Por ejemplo, un sofá blanco puede lucir perfecto en una revista, pero en la vida diaria es mucho más propenso a mancharse si tienes niños pequeños o mascotas. La clave está en equilibrar estilo y funcionalidad según tu día a día.

Una persona en una sala
Una persona en una sala de estar decorada con velas y mantas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Personaliza tu casa

¡Manos a la obra! Pintar o restaurar un mueble de segunda mano o que ya tengas, crear un estante con un simple tablón o incluso pintar un cuadro para decorar tu habitación son formas sencillas de añadir un toque personal. Las manualidades permiten dar a tu hogar un estilo único y distintivo, alejándose de lo genérico y haciendo que cada rincón refleje tu personalidad.

Elige una buena iluminación

No te olvides de la iluminación. No solo cumple una función práctica, sino que es una de las herramientas más poderosas para transformar la percepción de un espacio sin necesidad de invertir en muebles caros. Una habitación mal iluminada puede parecer pequeña o fría, mientras que una iluminación bien pensada, incluyendo la elección de los tonos, puede resaltar texturas, crear sensación de profundidad y aportar calidez o personalidad a cada estancia.

Dedica tiempo a los pequeños detalles

Los pequeños detalles también cuentan. Desde unas cortinas que lleguen hasta el suelo hasta el color de los cojines, estos elementos marcan la diferencia. En el mundo del interiorismo, la estructura define los límites, pero los detalles ponen el alma.

Una vez que hayas elegido los elementos principales, como el sofá, es importante pensar en los pequeños toques que hacen un hogar funcional y acogedor. Elementos como la grifería, las plantas de interior o los accesorios decorativos no solo mejoran la estética, sino que también pueden revalorizar la vivienda y aportar comodidad en el día a día.