El Real Madrid vence a un intenso Benfica y logra la clasificación a los octavos de final de la Champions

El conjunto blanco con goles de Vinícius y Tchouaméni consigue su billete en un partido abierto con oportunidades para ambos equipos

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Gol de Vinícius para el
Gol de Vinícius para el 2-1 REUTERS/Violeta Santos Moura

Un partido abierto, con ocasiones de gol y tensión era lo esperado tras las dos ediciones anteriores que habían protagonizado Real Madrid y Benfica en la Champions League. La sanción a Prestianni, la expulsión de Mourinho y las bajas por lesión del conjunto madridista condicionaron en gran parte un encuentro que pudo haber terminado en favor de cualquiera de los dos equipos.

El Real Madrid cerró la primera parte con una ventaja global en el partido de vuelta de la eliminatoria previa a los octavos de final de la Liga de Campeones, tras alcanzar el descanso con un empate 1-1. Rafa Silva adelantó al conjunto portugués con un gol en los primeros minutos, aprovechando un inicio errático de los locales. Sin embargo, Aurelien Tchouaméni igualó dos minutos después tras una asistencia de Fede Valverde. Los visitantes generaron peligro a la espalda de la defensa merengue con Pavlidis y Schjelderup, pero a partir de ese momento, el Madrid mejoró su desempeño y logró activar a Vinícius, Valverde y Güler en el frente de ataque, creando las ocasiones más claras.

Instantes después, un gol del futbolista turco fue anulado por fuera de juego de Gonzalo García. El conjunto madrileño mantenía la ventaja obtenida en la ida tras una primera mitad abierta en la que ambos equipos contaron con oportunidades para adelantarse, y todo apuntaba a que la segunda parte seguiría el mismo guion. Parte de la responsabilidad de ese empate al descanso recayó en el belga Thibaut Courtois, quien volvió a sacar una mano providencial ante Richard Ríos en el momento justo para salvar a los suyos.

El Benfica bajó el ritmo

El Benfica redujo el ritmo en la segunda parte. En los dos partidos anteriores contra el Real Madrid, el cuadro portugués se había destacado por su garra y alta presión, una característica que mantuvo durante toda la primera mitad, dificultando la salida de balón de los locales y forzando pérdidas comprometidas. Sin embargo, su intensidad disminuyó tras el descanso y no logró concretar ninguna de sus oportunidades ni generar mayor peligro en la portería de Courtois, a pesar de un remate al travesaño de Rafa Silva.

Trent celebra el gol de
Trent celebra el gol de Vinícius (REUTERS/Violeta Santos Moura)

La segunda parte transcurrió con un ritmo más pausado, en la que el Real Madrid se mostró más cómodo en la posesión tras el repliegue del conjunto luso. A pesar de esa dinámica, los visitantes dispusieron de varias ocasiones que no lograron concretar. El equipo merengue mejoró en los repliegues y las correcciones defensivas, evitando el peligro a la espalda. Fede Valverde se erigió como la figura del encuentro junto a Tchouaméni, ya que el uruguayo rompía líneas con sus conducciones y aparecía en zonas de peligro.

El conjunto blanco también generó y dispuso de varias oportunidades, disipando la inquietud provocada por la lesión de Raúl Asencio con el gol de Vinícius, que estableció el 2-1 y sentenció la eliminatoria tras una gran asistencia de Valverde. Así, el brasileño bailó, se besó el escudo y concretó su “venganza” personal ante el Benfica. Además, volvió a marcar en Champions, esta vez para dar el pase a su equipo a los octavos de final, donde le esperan Sporting de Lisboa y Manchester City, rival que conocerán tras el sorteo del próximo viernes.

El video que usó el Benfica para defender a Gianluca Prestianni

El Real Madrid avanzó sin exhibir un gran fútbol, pero con eficacia en las áreas, una fórmula que por ahora mantiene con vida al equipo de Arbeloa en la Liga y la Champions, aunque deberá mejorar si quiere conquistar alguno de estos títulos y evitar tropiezos como el del pasado fin de semana ante Osasuna.