‘Casados a primera vista’ consolida a sus parejas: del duro enfrentamiento de Marc y Ainhoa a la luna de miel soñada de Luija y Laura

El cuarto episodio de Casados a primera vista ha comenzado a desvelar los roces de algunos de los matrimonios

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Ainhoa y Marc, en 'Casados
Ainhoa y Marc, en 'Casados a primera vista' (MEDIASET ESPAÑA).

El cuarto episodio de Casados a primera vista de este lunes 10 de febrero ha sido un antes y un después en la experiencia de los participantes. Con las bodas ya celebradas y las lunas de miel avanzando, las parejas comienzan a comprobar si la conexión inicial era algo más que un espejismo o, por el contrario, si las diferencias son demasiado profundas como para salvarlas. El programa de Telecinco ha dejado claro que, cuando la convivencia entra en escena, no hay filtros que valgan.

La gran novedad del capítulo fue la última boda de la edición, protagonizada por Natalia y Milton. Ambos llegaban al experimento con una idea clara: encontrar a alguien que encajara en su rutina vital y familiar. Los nervios estuvieron muy presentes antes de la ceremonia. Milton buscó apoyo en su padre, incapaz de creerse lo que estaba a punto de vivir, mientras Natalia compartía un momento cargado de emoción con el suyo. El encuentro en el altar fue cálido y prometedor, con miradas cómplices y palabras sinceras que auguraban un buen comienzo.

Durante el enlace, los votos reflejaron una visión realista del amor, más centrada en el compañerismo que en promesas grandilocuentes. El intercambio de anillos selló un “sí, quiero” celebrado por familiares y amigos. Sin embargo, las primeras dudas no tardaron en aparecer. En el banquete, la madre de Natalia confesó percibir sensaciones confusas al ver a su hija: "Ha habido momentos que conectaban muchísimo, pero la he visto en otros momentos más seria, tengo sensación contradictoria".

Tras la boda, Natalia y Milton pusieron rumbo a Laponia para disfrutar de su luna de miel soñada. Allí llegaron también los primeros roces. La convivencia sacó a la luz diferencias en cuestiones tan básicas como el orden o la organización del espacio. Un simple gesto al deshacer la maleta bastó para generar tensión, a lo que se sumaron pequeños desencuentros durante actividades como el esquí. Ella mostró un carácter más exigente, mientras él reaccionaba con risas nerviosas, evidenciando que no siempre hablan el mismo idioma emocional.

Natalia y Milton, en 'Casados
Natalia y Milton, en 'Casados a primera vista' (MEDIASET ESPAÑA).

Mientras tanto, otras parejas avanzaban por caminos muy distintos. Luija y Laura comenzaron su vida en común en un apartamento que ambos sintieron como propio desde el primer momento. Sin grandes gestos, pero con una complicidad constante, su relación se fue construyendo a base de detalles, caricias y palabras de afecto. Su ritmo es pausado, pero sólido, y ambos parecen cómodos en esa dinámica tranquila.

Algo similar ocurrió con Estefanía y Stefan, aunque su historia tuvo un inicio mucho más complicado. Tras una luna de miel marcada por la frialdad, decidieron sentarse a hablar con honestidad mediante una dinámica de preguntas directas. El ejercicio dio resultado: se acercaron posiciones, eliminaron barreras simbólicas —como la almohada que los separaba en la cama— e incluso empezaron a plantearse un futuro con hijos.

La relación sin salida de Ainhoa y Marc

En el extremo opuesto se sitúan Ainhoa y Marc, cuya relación parece avanzar sin frenos hacia el colapso. Lo que empezó como una incomodidad constante durante la luna de miel se ha transformado en una convivencia cargada de reproches. Ainhoa cuestiona cada gesto de Marc, mientras él se siente cada vez más limitado y sin margen de actuación. Los intentos de diálogo terminan en enfrentamientos, con acusaciones cruzadas y una sensación de incomprensión permanente.

Uno de los momentos más tensos del episodio se produjo cuando Ainhoa irrumpió en el baño mientras Marc intentaba aislarse. La falta de respeto y las palabras hirientes acabaron desatando una discusión sin precedentes, con amenazas de abandonar el experimento y reproches personales muy duros. Ambos coincidieron en una conclusión inquietante: no existe una conexión real entre ellos.

Ainhoa y Marc, en 'Casados
Ainhoa y Marc, en 'Casados a primera vista' (MEDIASET ESPAÑA).

Por su parte, Borja y Luciana comenzaron su luna de miel en Marruecos con mejores sensaciones de las esperadas. A medida que se conocen, descubren afinidades que no habían percibido a primera vista, lo que abre la puerta a una relación con más recorrido del que imaginaban inicialmente.

Laura y Loren, en cambio, protagonizaron la crisis más fugaz del capítulo. Un malentendido durante una sesión de fotos dio paso rápidamente a besos y risas, aunque ella expresó su necesidad de encontrar en él algo más de seriedad cuando la situación lo requiere. Una advertencia leve, pero significativa.