Diego Moreno, corredor de seguros: “Ya tenemos la primera estafa de la baliza v16 relacionada con los seguros”

Según el experto, el problema no está en el dispositivo en sí, sino en el uso que algunos terceros hacen de la información y del contexto que rodea a estas situaciones

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A medida que los conductores
A medida que los conductores se familiarizan con la baliza V16, aparecen nuevas prácticas fraudulentas (@sepaseguros)

La generalización del uso de la baliza V16 en España, concebida como una medida para mejorar la seguridad vial y reducir los riesgos en carretera, empieza a mostrar también su cara menos amable. A medida que los conductores se familiarizan con este dispositivo luminoso conectado, aparecen nuevas prácticas fraudulentas que se aprovechan de la confusión normativa y de la vulnerabilidad de quien sufre una avería o un accidente.

Sobre este fenómeno ha alertado el corredor de seguros Diego Moreno, advirtiendo de la que considera la primera estafa relacionada con la baliza V16 y los servicios de asistencia en carretera. Según explica Moreno, el problema no está en el dispositivo en sí, sino en el uso que algunos terceros están haciendo de la información y del contexto que rodea a estas situaciones.

El momento en el que un conductor se queda tirado con el coche suele estar marcado por la prisa, el estrés y la incertidumbre, factores que, combinados con la aparición de nuevas tecnologías, crean el escenario perfecto para engaños bien dirigidos. En este caso, la estafa gira en torno a la retirada del vehículo mediante grúa y a supuestos cobros que, en realidad, no deberían existir si se dispone de la cobertura adecuada.

El corredor de seguros detalla que la clave de este fraude está en las balizas V16 que cuentan con geolocalización. Al emitir la señal de emergencia, algunos conductores creen que cualquier grúa que aparezca ha sido enviada automáticamente por su aseguradora. Es ahí donde entran en juego los estafadores, que aprovechan esa creencia para presentarse como un servicio legítimo y cobrar cantidades que oscilan entre los 150 y los 300 euros, llegando en algunos casos incluso a los 400 euros, simplemente por llevar el coche al taller.

Cómo funciona la estafa de la baliza V16

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, señala que aunque la baliza V16 es obligatoria desde el 1 de enero, habrá un periodo "flexible" y "razonable" en el que no se multará al que no la lleve.

De acuerdo con la explicación de Moreno, el engaño se produce en un contexto muy concreto: el conductor ha sufrido una avería, ha activado la baliza V16 y se encuentra esperando asistencia. En ese momento aparece una grúa que ofrece llevar el vehículo al taller, algo que efectivamente se hace, pero con una diferencia clave: el servicio no está gestionado por la aseguradora y se cobra directamente al conductor.

Moreno insiste en que este punto es fundamental para detectar el fraude. Las compañías aseguradoras, cuando se tiene contratada la cobertura de asistencia en viaje, no cobran al asegurado por la retirada del vehículo ni por su traslado al taller. Es un servicio incluido en la póliza.

El problema, según el experto, es que muchos conductores desconocen este detalle o, simplemente, no están en condiciones de analizarlo con calma cuando se encuentran en una situación de emergencia. La confusión se agrava por la novedad de las balizas V16 y por la falsa sensación de que todo el proceso está automatizado y controlado por la aseguradora desde el primer momento.

La clave para evitar el engaño

Para evitar caer en este tipo de estafa, Moreno ofrece una recomendación muy concreta y fácil de aplicar. Antes de aceptar que la grúa se lleve el vehículo, el conductor debe solicitar al gruista el número de expediente de la aseguradora. Este número es esencial, ya que es el identificador del servicio de asistencia abierto por la compañía de seguros.

El corredor recuerda que la mayoría de aseguradoras, cuando se solicita una grúa, envían automáticamente un SMS al asegurado con ese número de referencia. Si el número facilitado por la persona que presta el servicio no coincide con el que ha enviado la aseguradora, es una señal clara de que no se trata de un servicio oficial y, por tanto, podría tratarse de una estafa. Además, subraya un aspecto que considera irrenunciable: las aseguradoras no cobran ningún extra por la asistencia en carretera cuando esta cobertura está incluida en la póliza.