La Policía Nacional detiene a uno de sus agentes por una presunta agresión sexual a una compañera en prácticas después de una comida de Navidad

Varios compañeros presenciaron los tocamientos y comentarios y se enfrentaron al presunto agresor en el local

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Un vehículo de la Policía
Un vehículo de la Policía Nacional (Europa Press)

Un agente de la Policía Nacional ha sido detenido en València por un presunto delito de agresión sexual tras la denuncia presentada por una agente en prácticas, según han confirmado a EFE fuentes del propio cuerpo. Los hechos se produjeron durante una comida de trabajo celebrada el pasado mes de diciembre y se materializaron, siempre de acuerdo con la denuncia y con lo publicado por el diario Las Provincias, en la fiesta posterior en un pub de la capital valenciana, donde el ahora arrestado realizó tocamientos y comentarios de índole sexual sin el consentimiento de la joven policía.

El arresto se produjo el viernes 9 de enero y fue llevado a cabo por agentes de la UFAM (Unidad de Atención a la Familia y Mujer), una unidad especializada precisamente en la investigación de delitos de violencia de género y violencia sexual. El detenido pertenece al Grupo de Atención al Ciudadano (GAC), una de las áreas operativas de la Policía Nacional con presencia directa en la atención a la ciudadanía. Tras su detención fue puesto a disposición judicial ese mismo día y un Juzgado de Violencia sobre la Mujer de València decretó su libertad con cargos, sin acordar por el momento ninguna orden de alejamiento respecto de la denunciante.

Los hechos que han dado lugar a esta causa se remontan al 19 de diciembre, cuando varios agentes del grupo compartieron una comida de Navidad que concluyó con una celebración en un local de ocio. En ese contexto informal, y según el relato recogido en la denuncia, el policía ahora imputado comenzó a realizar comentarios sobre el físico de la agente en prácticas, con alusiones explícitas y proposiciones de carácter sexual que ella rechazó. La joven, que se encontraba destinada temporalmente en el grupo como parte de su periodo de formación, optó por no responder de manera más contundente, siempre según su testimonio, por respeto a la jerarquía que le unía al presunto agresor, que era su superior.

Tocamientos durante la despedida

Un vehículo de la Policía
Un vehículo de la Policía Nacional (Europa Press)

Cuando la agente se disponía a abandonar el local y empezó a despedirse de sus compañeros, el comportamiento del policía se habría intensificado. En ese momento, según consta en la denuncia, volvió a hacer comentarios sobre su cuerpo, con referencias a su trasero y a sus pechos. Entre las frases atribuidas al detenido figuran expresiones como “sus tetas eran muy pequeñas para su gusto”, pronunciadas justo antes de que estirara el brazo y le apretara uno de los pechos sin su consentimiento.

La situación no pasó desapercibida para quienes se encontraban en ese momento en el pub. Un compañero presenció el gesto y se encaró con el presunto agresor, recriminándole lo ocurrido. La tensión llegó a tal punto que un tercer policía tuvo que intervenir para separarlos. Además, otros asistentes fueron testigos de la escena y, según recoge la información publicada, alguno de ellos trasladó a la agente que no era la primera vez que aquel compañero se comportaba de ese modo con chicas en prácticas destinadas temporalmente en el grupo.

En el relato de los hechos también se incluyen comentarios previos que habrían creado un ambiente de incomodidad sostenida. La denuncia recoge frases de contenido explícito dirigidas a la agente, como “ahora que no tienes pareja, tú lo que tienes que hacer es follar mucho, que estás muy buena” o una propuesta en la que el policía le ofrecía mantener relaciones sexuales a cambio de dinero. La joven rechazó esas insinuaciones, pero el episodio del tocamiento se produjo a pesar de esa negativa expresa.

Mensajes de disculpa

Al día siguiente de los hechos, el agente acusado intentó ponerse en contacto con la denunciante por teléfono. Al no conseguirlo, le envió varios mensajes de WhatsApp en los que le pedía disculpas y reconocía lo sucedido, según consta en la documentación incorporada a la causa. En esos mensajes, siempre de acuerdo con las fuentes citadas, el policía expresaba su arrepentimiento por su comportamiento, un elemento que ha sido incorporado a la investigación como posible prueba.

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El Juzgado de Violencia sobre la Mujer que conoció de los hechos acordó dejar al agente en libertad con cargos, una decisión que implica que la investigación continúa abierta mientras se practican diligencias y se valoran las pruebas aportadas por ambas partes. Por el momento no se ha dictado una orden de alejamiento, una medida que en otros casos se adopta para proteger a la víctima durante la instrucción, aunque su imposición depende de la valoración judicial del riesgo y de las circunstancias concretas.