Ainhoa Vila, psicóloga: “Estas tres frases indican que tienes la autoestima muy baja”

El lenguaje habitual puede ocultar señales de inseguridad emocional y dificultades para priorizar las propias necesidades

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La psicóloga Ainhoa Vila sobre
La psicóloga Ainhoa Vila sobre la baja autoestima (Composición Infobae)

En la práctica clínica, Ainhoa Vila, psicóloga, detecta señales precisas que revelan una autoestima baja en sus pacientes. Estas señales no se manifiestan necesariamente como falta obvia de confianza, sino como patrones de lenguaje y pensamiento que indican una tendencia a desplazarse a un segundo plano por miedo a perder vínculos importantes.

Vila advierte que, al escuchar ciertas expresiones, siempre enciende la alarma profesional: “Cuando las escucho muchísimo en mi consulta, no me están hablando ni de prudencia, ni de empatía, ni de madurez emocional, sino que me están hablando de que verdaderamente la persona tiene una baja autoestima y que aprendió a ponerse además en un segundo plano para no perder el vínculo”, explicó Ainhoa Vila en un vídeo publicado en TikTok (@ainhowins).

La primera frase enciende una luz roja para Vila: “Da igual lo que yo quiera”, dijo Ainhoa Vila. Según la experta, alejarse sistemáticamente de las propias necesidades no es un acto de flexibilidad, sino un mecanismo de desconexión aprendido por temor al conflicto, al rechazo o a la culpa. Esto genera, detalla, un efecto de autoanulación: “Lo que hace es dejar de escucharse, como apagar el interruptor”, afirmó.

Pasan desapercibidas

Este tipo de dinámicas, según la especialista, suele pasar desapercibido tanto para quienes lo viven como para su entorno cercano. Muchas veces, las personas adoptan estos patrones desde la infancia o la adolescencia, cuando descubren que sus necesidades o deseos generan tensión o desagrado en los demás.

Así, optan por silenciar sus preferencias, priorizando la armonía externa en lugar del propio bienestar. Este hábito se consolida con el tiempo y puede dificultar la identificación de los propios límites y deseos, afectando la toma de decisiones cotidianas y la calidad de las relaciones personales.

La manera en la que
La manera en la que nos hablamos a nosotros mismos puede influir en la autoestima. (Freepik)

Otra declaración habitual que para la psicóloga resulta especialmente inquietante es: “Prefiero adaptarme”. En palabras de Vila, esto “no está hablando en absoluto de la tolerancia. Desde la psicología, se trata de una hiperadaptación”, explicó. El punto crítico, según la especialista, es que la persona no elige adaptarse sino que se ve forzada a hacerlo por la necesidad de ser aceptada.

Un tercer indicador, aún más revelador, es el siguiente: “Mientras los demás estén bien, yo estoy bien”. Vila sostiene que aquí el bienestar se sostiene desde el exterior y no desde la propia regulación interna. “La persona, sin embargo, no está regulada internamente, sino que se regula a través del estado emocional de los demás”, señaló Ainhoa Vila al medio citado.

Denominador común

Este proceso puede dar lugar a relaciones desequilibradas, donde las necesidades ajenas predominan de forma sistemática sobre las propias. Vila advierte que este modo de vincularse erosiona la autopercepción y limita el desarrollo personal, ya que se pierde de vista la legitimidad de los propios deseos y emociones.

Algunas actitudes que tenemos, pueden ser señales de lo que somos según los psicólogos

Para la psicóloga hay un denominador común —“sumamente impactante”, califica— en las tres frases detectadas: “No están priorizando el vínculo con uno mismo, sino que están priorizando no incomodar, no pedir y no ocupar”, destacó.

Vila concluyó: “Desde la psicología, la baja autoestima no siempre se va a ver como una inseguridad. A veces se va a ver cómo ceder, aguantarse, renunciar...”, enfatizó antes de sintetizar: “La baja autoestima en muchas ocasiones no dice ‘no valgo’, sino que a veces susurra en silencio: ‘Si me adapto, me quedo’”, sentenció.