El plan de Andrés de Inglaterra para enterarse de los entresijos de la monarquía británica: utilizar a sus hijas como ‘espías’

Tras perder todos sus títulos, el hermano de Carlos III no ha estado invitado a los eventos navideños, a diferencia de las princesas Beatriz y Eugenia de York

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Andrés de Inglaterra con Carlos
Andrés de Inglaterra con Carlos III y sus hijas, en montaje de 'Infobae' (Reuters)

El hermano menor del rey Carlos III, Andrés Mountbatten-Windsor, ha intensificado su resistencia ante las firmes decisiones de la casa real británica, recurriendo a sus hijas, Beatriz y Eugenia de York, como elemento clave en su estrategia durante las recientes celebraciones navideñas. Esta maniobra le ha servido después de que el monarca británico haya despojado a Andrés de todos sus títulos y ha iniciado el proceso para su inminente salida de Royal Lodge, la residencia que ha ocupado hasta ahora.

Según ha informado The Sun, Andrés habría persuadido activamente a sus hijas para que participasen estas Navidades en los festejos familiares en Sandringham, manteniéndose cerca del núcleo central de la familia. El medio sostiene que Beatriz y Eugenia no han tenido margen de maniobra, ya que su padre estaba especialmente interesado en acceder a información de primera mano sobre las conversaciones y la dinámica interna de la familia real durante su ausencia en estas fechas.

Ingrid Seward, experta del citado medio, ha explicado que “las niñas son su único pasaporte para entrar en la familia real”: “Estoy completamente segura de que las convenció para que fueran. ‘Quiero que vayas allí, eso es lo que me hará feliz’, les diría”.

Los Windsor han aparecido juntos en el balcón central del Palacio de Buckingham para ver el desfile aéreo que conmemora el 80º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial. (REUTERS)

El día de Navidad, Andrés fue fotografiado solo, saliendo con bufanda e impermeable de su propiedad en Windsor, en unas fechas marcadas por la incertidumbre respecto a su futuro residencial. Tal y como ha detallado The Mirror, el hermano del rey se mantiene alejado de la mesa principal durante las celebraciones y no tiene acceso directo a lo que ocurre dentro del círculo más próximo a la monarquía, razón por la cual desea estar informado a través de sus hijas.

La mudanza de Andrés de Inglaterra

La salida de Andrés de Royal Lodge parece inminente, después de que se haya visto obligado a renunciar al contrato de arrendamiento de la mansión de treinta habitaciones tras la reciente aparición de nuevas revelaciones sobre su relación con Jeffrey Epstein. Aunque en un primer momento se había calculado que el traslado se efectuase a principios de 2026, la marcha podría prolongarse hasta Semana Santa.

Las princesas Beatriz y Eugenia
Las princesas Beatriz y Eugenia con Sarah Ferguson, exduquesa de York (@princesseugenie).

Esta previsión se debe a la costumbre de la familia real de reunirse en esas fechas en la finca, lo que facilitaría la transición sin propiciar encuentros incómodos. Sin embargo, la prensa británica también plantea la posibilidad de que el exmarido de Sarah Ferguson pase un tiempo sin residencia fija, ya que la que será su nueva casa en Norfolk podría no estar preparada para recibirlo antes del traslado.

El nuevo hogar del expríncipe Andrés

Una fuente citada por The Express ha subrayado que “se necesitan seis meses de obras antes de que Andrés pueda mudarse y se resiste firmemente a vivir en una propiedad temporal hasta que se completen las renovaciones, sobre todo porque la propiedad propuesta es una fracción del tamaño de Royal Lodge”.

Andrés de Inglaterra, en imagen
Andrés de Inglaterra, en imagen de archivo (Reuters / Chris Radburn)

El periódico Daily Mail ha publicado que Andrés ha elegido establecerse en Marsh Farm, una granja de cinco habitaciones ubicada en la propiedad de Sandringham. No obstante, se considera que esta vivienda resulta demasiado pequeña y requiere una profunda reforma para garantizar unas condiciones habitables y seguras. Se da la particularidad de que esta propiedad pertenece al reducido grupo que el rey Carlos III administra con sus propios fondos privados y no con dinero público.