
Llega la noche, nos ponemos el pijama, leemos un poco (o vemos TikTok) y nos vamos a dormir. Una rutina de sueño que comparten millones de personas y que puede parecer inofensiva. Sin embargo, un simple gesto puede favorecer nuestra noche de sueño: quitarnos anillos y pulseras.
Dormir con anillos puestos puede parecer un gesto inofensivo, casi automático, pero especialistas como el doctor Ramos Rojas advierten de que esta costumbre puede tener consecuencias negativas para la salud y el bienestar. Aunque muchas personas no se quitan las joyas por comodidad o por no olvidarlas al día siguiente, hacerlo antes de acostarse es una recomendación sencilla que puede evitar molestias innecesarias.
Uno de los principales motivos para retirar los anillos al dormir es la hinchazón de las extremidades. Durante la noche, el cuerpo atraviesa distintos procesos fisiológicos que pueden provocar una leve inflamación en manos y pies. Esta hinchazón puede estar relacionada con el esfuerzo acumulado durante el día, con la postura al dormir o incluso con problemas puntuales de salud, como la retención de líquidos o alteraciones circulatorias. Aunque el uso de anillos no es la causa directa de esta inflamación, sí puede agravar la sensación de presión y malestar.
Cuando los dedos se hinchan, los anillos actúan como un elemento constrictor. Esto puede dificultar la correcta circulación sanguínea y provocar sensación de hormigueo, entumecimiento o dolor al despertar. En casos más extremos, la inflamación puede hacer que el anillo quede atascado, obligando a recurrir a métodos poco cómodos o incluso a la intervención de un profesional para retirarlo.
Una correcta circulación sanguínea es esencial para el buen funcionamiento del organismo, ya que permite que el oxígeno y los nutrientes lleguen a todas las células del cuerpo y que los desechos metabólicos sean eliminados de forma eficiente. Gracias a una circulación adecuada, los órganos pueden cumplir sus funciones, los músculos reciben la energía necesaria y el cerebro mantiene un rendimiento óptimo.
Otros problemas de las joyas
Además del impacto en la circulación, dormir con anillos puede afectar la comodidad y la calidad del descanso. Los movimientos involuntarios durante la noche pueden hacer que la joya presione la piel o se enganche con las sábanas, interrumpiendo el sueño sin que la persona sea plenamente consciente. Un descanso reparador depende, en parte, de evitar cualquier elemento que genere incomodidad prolongada.
Otro aspecto a tener en cuenta es el cuidado de la piel y de las propias joyas. Durante la noche, la piel transpira y puede acumular humedad bajo el anillo, favoreciendo irritaciones o pequeñas infecciones, especialmente en personas con piel sensible. Al mismo tiempo, el roce constante contra superficies duras puede deteriorar la joya, deformarla o provocar la pérdida de piedras.
La solución que proponen los especialistas es quitarse los anillos y las pulseras antes de dormir. No requiere esfuerzo, ayuda a prevenir molestias derivadas de la hinchazón nocturna, favorece una mejor circulación y contribuye a un descanso más cómodo. Un pequeño hábito que, incorporado a la rutina nocturna, puede marcar una diferencia notable en la salud y el bienestar diario.
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