La tendencia de decoración que más se ha encarecido en los últimos años: ha pasado de 900 a 1.800 euros

Igual que las modas, los precios cambian. La personalización y el uso de materiales caros incrementan el coste final

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Los armarios hechos a medida
Los armarios hechos a medida son la última tendencia que más se ha encarecido en los últimos años, motivo de la personalización y uso de materiales a mano. / Freepick

Las modas cambian y los precios, también. Y en todos los sectores, desde las compras básicas como la cesta de la compra hasta las inversiones a largo plazo, como amueblar una casa. La revista Magas redescubre una de las tendencias que más se ha encarecido en los últimos años en algunas zonas de España: la instalación de estanterías empotradas a medida.

Según la publicación digital, el precio de instalar un armario a medida en casa ha experimentado un notable aumento, hasta el punto de haberse duplicado en muchos casos. Si antes este tipo de encargo podía cerrarse por unos 900 euros, actualmente la cifra habitual se sitúa ya por encima de los 1.800 euros, según ha explicado un carpintero especializado en declaraciones a la revista Magas. Esta subida está generando sorpresa y cierto desconcierto entre los clientes, pero los profesionales del sector insisten en que responde a incrementos reales en materiales, mano de obra y demanda.

Aunque existen guías de precios que sitúan el coste medio de un armario a medida entre 600 y 1.500 euros, los presupuestos pueden superar con facilidad los 2.000 euros en función de factores como el tamaño del mueble, el tipo de acabados elegidos y la complejidad del diseño. Para el caso particular de un armario empotrado realizado a medida, el precio medio ronda los 1.400 euros, con un rango que oscila entre 700 y 2.200 euros. Las fuentes especializadas consultadas apuntan que, en comunidades autónomas como Madrid, un armario empotrado equipado con puertas correderas, acabados de gama media y vestidor interior eleva el presupuesto hasta los 1.830 euros.

Factores que justifican el encarecimiento

Entre las razones que están impulsando estos precios, los expertos destacan en primer lugar las dimensiones y la complejidad técnica del encargo. Cuando el armario es más grande y presenta configuraciones especiales—como vestidores, rincones o puertas diseñadas a medida—son necesarios mayores cantidades de material, más horas de mano de obra y un trabajo técnico más minucioso. La calidad de los materiales también resulta determinante: una estructura básica de melamina resulta considerablemente más asequible que una realizada en madera maciza o con puertas lacadas, lo que incrementa de forma notable el presupuesto final.

El tercer factor es el encarecimiento asociado a la mano de obra especializada y a todos los costes paralelos del oficio, como las herramientas, los traslados, la infraestructura del taller o el transporte hasta el domicilio. A todo ello se suma un aumento de la demanda de trabajos personalizados, que según explican los profesionales en Magas, eleva el coste final del servicio al haber más proyectos y mayores expectativas en cada encargo.

Cómo planificar la inversión

La revista Magas ha puesto de relieve que la cifra de referencia apuntada por los profesionales encaja con los precios de mercado actuales para este tipo de muebles en España, donde el rango suele ubicarse entre 600 y 2.500 euros y está condicionado por la personalización, la calidad de los materiales y la instalación profesional incluida en el encargo. Si el cliente busca funcionalidad sencilla y un gasto ajustado, conviene centrar el proyecto en los extremos más bajos del rango. No obstante, cuando la vivienda, el diseño o las expectativas requieren un mayor nivel de detalle y acabado, ese presupuesto de 1.800 euros—o incluso superior—resulta justificable.

Casa Lac fue fundada en 1825 por la familia Lac, originarios de Francia, cuando llegaron a Zaragoza ese mismo año

En última instancia, tal como concluye Magas, cualquier armario construido completamente a medida supone una inversión mayor que los muebles prefabricados, pero a cambio ofrece una integración total en el hogar y permite optimizar tanto el espacio útil como la estética del entorno doméstico. De este modo, la personalización no solo encarece el producto, sino que aporta un valor diferencial que puede influir de forma decisiva en la sensación de confort y aprovechamiento del espacio.