Qué pasa si mezclo ibuprofeno con cerveza: “Uno de los efectos secundarios es la erosión del estómago”

La combinación del fármaco y el alcohol potencia la toxicidad del agente en el organismo

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Unos amigos brindan con cerveza (AdobeStock)
Unos amigos brindan con cerveza (AdobeStock)

En estas fiestas navideñas caracterizadas por las comidas familiares y las reuniones con amigos, la comida y la bebida surgen también como protagonistas indiscutibles. Y no solo lo son los turrones, mantecados y polvorones, sino también el alcohol, cuya ingesta se incrementa durante las Navidades.

Ante este panorama, muchas personas se encuentran en la situación de estar bajo tratamiento de ibuprofeno, ya sea por algo puntual o que se extienda unos días, y querer tomar una cerveza. Por ello, es importante ser conscientes de que la combinación del fármaco y del alcohol no es inocua para el organismo.

La interacción entre ambos agentes multiplica los riesgos respecto al daño sobre órganos y sistemas vitales. Mientras que el consumo excesivo de alcohol comporta por sí mismo la aparición de afecciones como hepatitis, pancreatitis, gastritis, gota, osteoporosis, hipoglucemia y otros trastornos en distintos aparatos del cuerpo, sumarle el ibuprofeno añade un incremento en la irritación gástrica y en la frecuencia de efectos secundarios.

Desde el Colegio de Farmacéuticos de Barcelona subrayan que el peligro varía en función del patrón de consumo de alcohol. Cuando la ingesta es ocasional, el metabolismo del ibuprofeno se reduce, lo que incrementa la permanencia del fármaco en el organismo y potencia su toxicidad, sobre todo si las tomas son poco espaciadas en el tiempo. Según explica el enfermero Jorge Martín, esto se debe a que, “como se produce una prolongación del efecto, se pueden solapar una toma con otra, aumentando así los niveles de ibuprofeno en sangre”

Por el contrario, un consumo crónico de alcohol desencadena el efecto contrario: el organismo acelera el metabolismo general y eso lleva a que el medicamento pierda eficacia. Como consecuencia, la persona puede tender a aumentar las dosis de ibuprofeno o acortar los intervalos, con el consiguiente peligro de abuso.

Además, Martín (@jorge_enfermedico en sus redes sociales) recalca que “uno de los principales efectos secundarios del consumo de ibuprofeno junto con el alcohol es la erosión o las diferentes lesiones que se producen en la mucosa del estómago”.

El peligro de mezclar ibuprofeno y cerveza

El riesgo más inmediato de mezclar ambos compuestos se centra en el estómago. El ibuprofeno y otros antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) dañan la mucosa gástrica. Si se añade alcohol, que además favorece la secreción ácida, el efecto conjunto duplica el daño: se incrementa la frecuencia de molestias como acidez, dolor gástrico, náuseas e indigestión.

En los escenarios más graves, esta interacción puede transformarse en úlceras gástricas o hemorragias digestivas, situaciones que exigen asistencia hospitalaria. El riesgo de tales complicaciones crece en personas con antecedentes de problemas digestivos, consumidores habituales de alcohol o quienes recurren frecuentemente al ibuprofeno.

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El hígado es el otro órgano especialmente vulnerable, pues se encarga de procesar tanto el alcohol como los medicamentos. Su sobrecarga puede desembocar en toxicidad hepática, un daño que se agrava en quienes abusan del alcohol. Del mismo modo, el sistema cardiovascular está expuesto a efectos adversos: mezclar ibuprofeno y alcohol se vincula con el incremento de la hipertensión y con posibles complicaciones a nivel renal en personas predispuestas.

La advertencia de los farmacéuticos

Los expertos coinciden que se debe evitar de forma taxativa la mezcla de ibuprofeno y alcohol. Frente a una ingesta ocasional de bebida alcohólica, la opción más segura pasa por esperar varias horas antes de recurrir a un antiinflamatorio. En casos de consumo habitual o elevado, la consulta médica previa resulta imprescindible antes de automedicarse. Contra la creencia popular, no se debe trivializar ni el uso de medicamentos como el ibuprofeno, ni las consecuencias del consumo de alcohol.