Así se vive la ‘resaca’ de la Nochevieja en los hospitales de España: entre celebraciones, traumatismos y “casos desagradables” por el alcohol

Paula Romero y Paloma Jimeno, doctoras del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, cuentan a ‘Infobae’ cómo es trabajar el primer día del año como sanitarias

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Sanitarios del Hospital Virgen del Rocío en Navidad. (Hospital Universitario Virgen del Rocío/X)
Sanitarios del Hospital Virgen del Rocío en Navidad. (Hospital Universitario Virgen del Rocío/X)

El 31 de diciembre marca el fin del año y para todos los españoles este evento cíclico es momento de celebración. Entre gritos y pitos, las familias se reúnen frente al televisor o en la misma Puerta del Sol para, después de una cena abundante bañada con vino y cerveza, tomarse 12 uvas que den la bienvenida a los próximos 12 meses.

La fiesta, sin embargo, no culmina siempre con unos churros con chocolate en las primeras horas del día, sino en una rápida visita de urgencia al hospital. Paula Romero y Paloma Jimeno lo saben bien: las dos médicas han cubierto en más de una ocasión la guardia del primer día del año en el Hospital Virgen del Rocío (Sevilla).

En opinión de Jimeno, que ha pasado varias veces Año Nuevo en las urgencias, la guardia del 1 de enero “es como un domingo cualquiera”. “Es un día tranquilo en cuanto a carga de pacientes, normalmente, pero si tienen que llegar tonterías, llegan las mismas de todos los días. La gente no deja de ir porque sea 1 de enero”, asegura. Romero concuerda con que “suele ser tranquilo”, pero puntualiza que es normal que lleguen bastantes “casos desagradables”, sobre todo en la primera hora de la mañana.

El alcohol es uno de los protagonistas de la jornada, que muchos empiezan a tomar desde el mediodía de la Nochevieja. Tanto consumo deja sus consecuencias en Año Nuevo que, para Romero y Jimeno, van más allá de la resaca: “Son muchos traumatismos, gente que se ha caído porque iba borracha”, indica la primera. “Durante la mañana llegaban muchos casos desagradables: gente que se ha peleado en la discoteca, que le han partido un vaso en la cabeza, que se ha caído borracho, se ha pegado un golpe en la cabeza y lo han encontrado después tirado en la calle... La mayoría no tiene nada grave después, pero hay muchos accidentados”, añade la segunda.

Los ancianos también son pacientes frecuentes este día. A veces, por caídas, otras, por el deterioro que ven sus familiares en ellos después de mucho tiempo sin visitarles. “A lo mejor los familiares se reúnen solo en Navidades y ven que está peor, pero claro, es que llevas meses sin verlo”, dice Romero.

Las uvas también se toman en el hospital

En España, se toman 12 uvas por cada una de las 12 campanadas. (@raulsensato en X)
En España, se toman 12 uvas por cada una de las 12 campanadas. (@raulsensato en X)

Más allá del flujo de urgencias, el hospital intenta preservar cierto tono festivo tanto entre pacientes como entre el personal. Entre quienes empiezan su jornada la misma noche del 31, es común compartir la cena y las uvas. En Radiología, Romero y sus compañeros se reúnen con los trabajadores de Pediatría. “Llevamos comida e intentamos alargar la cena o hacerla más tarde, para que coincida con las uvas”, cuenta.

En las plantas, las enfermeras suelen llevar ropa más festiva y se aseguran que todos los pacientes que pueden hacerlo sigan la tradición de las campanadas. “Siempre están acompañados de algún familiar y, entre ellos, se intenta que se haga un poco de piña y que, en ese momento, se haga una celebración en la planta”, explica Jimeno. El día 1 de enero, la fiesta es algo menor, pero al ser una jornada más tranquila, el equipo de médicos procura comer en compañía, pero “solo si se puede”, matiza la doctora.

Pedro Sánchez hace un balance del año 2025 destacando los avances económicos y sociales de su Gobierno o la “solidaridad” en la política exterior, señalando a las ayudas a Gaza.

Pero nadie quiere abrir el año dentro de un hospital. Por eso, es frecuente que los médicos intenten dar el alta de forma más prematura, para permitir que los pacientes pasen las fiestas en casa. “Si no se puede, no se puede, obviamente, pero a los que se puede plantear, se intenta recortar todo lo posible para que así estén en su casa. Al menos, los pacientes lo piden”, cuenta Jimeno.

Pero la mejor forma para evitar el hospital en Nochevieja no es la benevolencia del médico. Las dos doctoras recomiendan a los españoles “que no se pasen bebiendo” y tengan cuidado con los atracones de comida, especialmente aquellas personas con patologías previas. “El que está malo se descompensa mucho con las grandes comidas”, apunta Jimeno. Ambas reconocen que resulta difícil evitar los excesos durante estas fiestas, por lo que, para quienes tienen menos fuerza de voluntad, el mensaje es claro: “Si no quieren pasar el 31 o el día 1 ingresados, que no se caigan”, concluye Romero.