
La cesta de Navidad se ha convertido en una tradición entre las empresas españolas, que reconocen, con un detalle, el trabajo de sus empleados a lo largo del año. En ellas se suele incluir productos típicos de las fiestas, como jamón, vino, turrones u otros dulces navideños. Este regalo suele correr a cuenta de los empresarios, aunque algunos hacen lo posible para no gastar más dinero del necesario. Este es el caso de Primark, donde, desde hace años, los empleados tiene que llevar un producto propio para montar las distintas cestas de Navidad, que se sortean entre todos los trabajadores que han aportado un alimento.
El sorteo se celebra cada 22 de diciembre en las distintas tiendas que la empresa textil tiene a lo largo del territorio español. Para participar, los trabajadores y trabajadoras deben llevar un producto típico de Navidad al superior de su local. “El empleado va al supermercado y compra lo que quiera, no hay mínimo ni máximo para gastarte, pero normalmente ronda los cuatro o cinco euros. Te presentas con ese producto en la tienda y lo entregas a la persona encargada, que suele ser un mánager, y esta te entrega un papel con un número para el sorteo”, explica a Infobae una de las trabajadoras de Primark.
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La empresa irlandesa de ropa low cost está gestionada en España por la sociedad Primark Tiendas. Según sus cuentas publicadas en en el Registro Mercantil, la compañía textil cerró su último ejercicio (2024) en el mercado español con una cifra de negocio de 1.855 millones de euros, lo que representa un 3,7% más que un año antes (2023).

Además, según han confirmado varios empleados de distintas tiendas de la compañía, los directores montan las cestas con los productos que van aportando los empleados, aunque no todos participan. Los trabajadores explican también que, de normal, el primer, segundo y tercer premio suelen ser cestas con productos más caros, aportados por los directores de la tienda, como un jamón ibérico, un lomo o un buen vino. El resto de cestas, formadas con las aportaciones de los empleados, se sortean en la “pedrea”, como si se tratase del sorteo de la Lotería de Navidad.
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“Por principios, no pongo nunca nada”
El funcionamiento del sorteo es sencillo, en una urna -o recipiente similar- meten los papeles con los nombres de todos los empleados que han aportado un producto y, por lo tanto, participan en la rifa, en el otro recipiente se añaden los números de los premios, desde el primer, segundo y tercer premio, hasta todas las cestas de la pedrea. Por la mañana, antes de iniciar la jornada laboral del 22 de diciembre, los mánagers sacan primero el papel de la urna con los nombres y, después, el papel con el número de la cesta que ha ganado ese empleado.
“Sinceramente me parece cutre que una empresa que genera millones no tenga ningún detalle con los trabajadores. Por eso, por principios, no pongo nunca nada, no pienso participar en esto”, lamenta una de las empleadas. Además, recuerda que, en el sorteo de 2024, participaron pocos empleados del staff de su tienda, por lo que solo pudieron sortear cinco cestas. Al haber sido tan baja la implicación, los directores decidieron que las primeras tres cestas serían para lo miembros de dirección y mánager, “como eran los que habían aportado pues eran ellos los que tenían más papeletas”, explica.
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Gran Vía cambiará este año el sorteo

El caso de los trabajadores de Primark Gran Vía (Madrid) será diferente este año. Pese a que el resto de diciembres el sorteo se realizaba igual que en el resto de tiendas, donde son los empleados quienes tienen que aportar los productos, en 2025 los directivos de la tienda han optado por cambiar de método. Esta vez, en vez de aportar un producto navideño, los empleados deberán pagara un euro por una papeleta, que les dará acceso a participar por una de las 22 cestas que se sortearán.
Según detalla el panfleto difundido entre los trabajadores, del 10 al 21 de diciembre, los empleados que quieran participar podrán adquirir sus papeletas en la sala de mánagers pagando el dinero exacto en efectivo. El sorteo de las 22 cestas se realizará el lunes 22 de diciembre -día la Lotería de Navidad- entre los empleados de la tienda, que en épocas navideñas cuenta con cerca de 1.100 empleados entre fijos y discontinuos.
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Las cestas que aparecen en la imagen difundida entre los empleados de Gran Vía pertenecen a la empresa Marti -especializada en lotes y cestas navideñas-, con presencia en Madrid, Barcelona y Valencia. En concreto, el primer premio incluye cavas, vinos de diferentes regiones, whisky escocés, turrones, dulces, aceite de oliva virgen extra, conservas, embutidos ibéricos y una paleta ibérica. El segundo y tercer premio son similares, mientras que las otras 19 cestas de Navidad son de una categoría inferior.
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