Un cazador mata a dos perros con arco y flecha en una propiedad privada: alegó que fue en defensa propia

La policía concluye que el disparo fue realizado desde una posición elevada, lo que descarta una situación de peligro inmediato

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Un beagle y un labrador marrón en un bosque (Montaje Infobae)
Un beagle y un labrador marrón en un bosque (Montaje Infobae)

Un hombre de 58 años, identificado como John Lowe, ha sido acusado en Estados Unidos de matar a dos perros domésticos con un arco y flechas mientras participaba en una jornada de caza de ciervos junto a su hijo. Los hechos ocurrieron el pasado 21 de octubre en una zona boscosa del condado de LaPorte, en el estado de Indiana.

Según el informe del South Bend Tribune y la declaración del sheriff del condado, Lowe y su hijo, Hayden Lowe, de 22 años, se encontraban en una propiedad privada donde contaban con permiso para cazar. En el mismo terreno se hallaban otros cazadores, uno de los cuales alertó a las autoridades tras escuchar los gritos de dos perros seguidos de un silencio abrupto. Al acercarse al lugar del ruido, el testigo observó cómo el acusado y su hijo arrastraban el cuerpo sin vida de un labrador chocolate por un sendero del bosque.

El cazador testigo, cuya identidad no ha sido revelada, relató a los agentes que poco antes había escuchado a los perros —un beagle llamado Josie y un labrador llamado Bear— moverse entre los árboles. Ambos animales eran conocidos por el propietario del terreno, quien los describió como “amigables y acostumbrados a la presencia humana”. El hombre aseguró además que, antes de los aullidos de dolor, no había escuchado ladridos ni comportamientos agresivos.

La versión del acusado, puesta en duda por los peritos

Tras ser interrogado, John Lowe reconoció haber disparado con su arco a los dos perros, alegando que actuó en legítima defensa. Según su declaración, los animales se habrían mostrado agresivos y habrían comenzado a ladrar y a avanzar hacia él de forma amenazante. Sin embargo, las investigaciones realizadas por las autoridades contradicen esta versión.

Una persona apuntando con un arco y flechas (Freepik)
Una persona apuntando con un arco y flechas (Freepik)

Las pruebas periciales revelan que el tiro que mató al beagle fue efectuado desde una posición elevada, posiblemente desde un puesto de caza en un árbol (tree stand), lo que descartaría cualquier peligro inmediato para el cazador. El ángulo de entrada de la flecha, que atravesó la parte superior del cuerpo del animal, sugiere que el disparo fue realizado desde arriba hacia abajo, lo que no concuerda con una situación de defensa ante un ataque.

Además, los investigadores hallaron indicios de que el dispositivo GPS que el beagle llevaba en el collar fue destruido deliberadamente. Según la policía, el padre y el hijo habrían intentado impedir que se localizara el cuerpo del animal. A pesar de ello, la propietaria de los perros consiguió encontrar a su mascota siguiendo el último punto registrado por el localizador antes de que dejara de emitir señal. El cadáver presentaba una herida mortal en la zona torácica.

Cargos de crueldad animal y obstrucción a la justicia

El fiscal del condado de LaPorte, Sean Fagan, presentó formalmente cargos contra John Lowe por dos delitos de crueldad animal y uno de obstrucción a la justicia, todos ellos considerados delitos graves de nivel 6 según la legislación de Indiana. Su hijo Hayden ha sido acusado también de obstrucción a la justicia por su presunta colaboración en el intento de ocultar las pruebas.

Ambos fueron procesados el pasado 5 de noviembre ante el Tribunal del Circuito de LaPorte. De ser declarados culpables, podrían enfrentarse a penas de entre seis y treinta meses de prisión por cada cargo. Fagan explicó a la prensa local que el uso de un arco en la muerte intencionada de animales domésticos podría considerarse un agravante a la hora de dictar sentencia, al tratarse de un método que implica una ejecución especialmente violenta y dolorosa.

“El acto en sí podría ser considerado lo bastante atroz como para justificar una pena más cercana al máximo previsto por la ley”, señaló el fiscal, quien añadió que su oficina evaluará todas las circunstancias antes de determinar si solicita una condena más severa.