Encuentran en una cueva de Turkmenistán una especie de murciélago que se consideraba extinta desde hace 55 años

Es la primera vez que se fotografía un ejemplar vivo de este animal, por lo que algunos zoólogos temían que pudiese haber desaparecido o encontrarse en una situación crítica

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Fotografiado vivo por primera vez un murciélago orejudo de Turkestán (Plecotus turkmenicus), que se creía extinto desde hace décadas (Christian Dietz/Museo de Historia Natural de Berlín)
Fotografiado vivo por primera vez un murciélago orejudo de Turkestán (Plecotus turkmenicus), que se creía extinto desde hace décadas (Christian Dietz/Museo de Historia Natural de Berlín)

El conocimiento existente sobre el murciélago orejudo de Turkestán, de Turkmenistán o turcomano (Plecotus turkmenicus) es bastante escaso. Esta especie endémica del desierto de Karakum, en las regiones de Turkmenistán, Kazajistán y Uzbekistán, particular por sus grandes orejas, había sido vista viva por última vez en 1970.

Desde entonces, los únicos registros que daban cuenta de la existencia de este animal eran ejemplares disecados y guardados en colecciones científicas, especialmente en museos rusos. Ninguna fotografía, registro acústico o ADN ambiental demostraba que el murciélago orejudo de Turkestán seguía poblando las cuevas y fisuras de Asia Central. Hasta ahora.

Un equipo internacional de investigadores de Alemania, Uzbekistán y Turkmenistán, liderado por el Museo de Historia Natural de Berlín, ha conseguido observar y fotografiar por primera vez a un ejemplar vivo de esta especie. "El hallazgo cerca de la frontera podría indicar la existencia de una población hasta ahora desconocida del murciélago orejudo de Turkestán en Uzbekistán", explican desde el museo berlinés.

El redescubrimiento se ha realizado en octubre de este año. El equipo visitó sitios históricos y lugares del desierto de Karakum en los que el murciélago podía habitar. Según han destacado desde el Museo de Historia Natural de Berlín, encontraron una hembra joven en una grieta y, después, un macho adulto en una cueva de loess a 87 kilómetros de distancia, en la región fronteriza con Uzbekistán.

Fotografiado vivo por primera vez un murciélago orejudo de Turkestán (Plecotus turkmenicus), que se creía extinto desde hace décadas. (Christian Dietz/Museo de Historia Natural de Berlín)
Fotografiado vivo por primera vez un murciélago orejudo de Turkestán (Plecotus turkmenicus), que se creía extinto desde hace décadas. (Christian Dietz/Museo de Historia Natural de Berlín)

El hallazgo ha permitido al equipo de investigadores obtener por primera vez material de audio, fotográfico y de vídeo de esta especie, sí como muestras para análisis genéticos con el objetivo de realizar un estudio exhaustivo el desarrollo evolutivo de la fauna de murciélagos de Asia Central.

La falta de datos también pone en peligro a las especies

En la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), el murciélago orejudo de Turkestán está clasificado como “de preocupación menor”. Esta designación se debe a su rango geográfico amplio (se asume que la especie podría estar distribuida en un territorio extenso), la presunción de población suficiente (se estima que podría haber suficientes individuos dispersos, aunque estos no se cuentan) y la falta de evidencia de declive (no existen datos que prueben que la especie haya sufrido una disminución drástica). Por otro lado, esto no implica necesariamente que haya avistamientos recientes o abundantes, ni que se sepa con certeza cuántos ejemplares hay.

La categoría, por tanto, se basa en suposiciones y modelos debido a la inexistencia de datos de campo actualizados (la última evaluación se realizó el 31 de agosto de 2018). De esta manera, mientras que algunos zoólogos todavía consideraban que el murciélago orejudo de Turkestán podía estar presente en cuevas remotas o regiones poco exploradas del desierto de Karakum, algunos investigadores valoraban la hipótesis de que esta especie se hubiese extinguido o se encontrase en una situación crítica. De hecho, el Museo de Historia Natural de Berlín destaca que este animal “se consideraba extinto desde hace 55 años”.

Todo esto revela la importancia de realizar una revisión sistemática de la fauna para actualizar la Lista Roja: la falta de datos (puesto que hasta este 2025 las bases científicas carecían de evidencia de ejemplares vivos) provoca una brecha entre la realidad de campo y la categoría oficial de conservación, lo que impide que se pongan en marcha medidas para evitar la extinción de las especies.

El murciélago más grande de Europa puede cazar y consumir aves en pleno vuelo. Crédito: Elena Tena, Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC)

Y es que la escasez de conocimiento también se extiende a las amenazas graves que ponen en peligro al murciélago orejudo de Turkestán, como la pérdida de hábitats y de alimentos como consecuencia del cambio climático. "La progresiva sequía de los desiertos de Asia Central, impulsada principalmente por el aumento de las temperaturas, está provocando una mayor disminución de la cubierta vegetal natural, reduciendo aún más el ya limitado hábitat de esta especie”, explica el Museo de Historia Natural de Berlín.

El redescubrimiento de la especie no solo supone una buena noticia con respecto a la pervivencia del murciélago, sino que es una oportunidad para comenzar a trabajar en su conservación. Tal y como explican desde el museo alemán, el gobierno de Turkmenistán ya comienza a plantear la designación de un área protegida de más de 50.000 hectáreas, lo que también podría beneficiar al resto de la biodiversidad de esta zona, como los asnos salvajes o las gacelas persas.