Un hombre simula patologías graves para defraudar 400.000 euros del Fondo de Pensiones: descubren que vivía en otro país con buena salud y le detienen

Las autoridades austríacas detectan que el acusado, que cobraba ayudas por invalidez, pasaba la mayor parte del tiempo en Bosnia y Herzegovina sin sufrir las dolencias que alegaba

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Una silla de ruedas (Freepik)
Una silla de ruedas (Freepik)

Un ciudadano bosnio-croata de 59 años, residente en Austria, está siendo investigado por las autoridades por haber defraudado casi 400.000 euros a la Casa de Pensiones de Baja Austria. Según informaron los medios austríacos Heute y la emisora pública ORF, el sospechoso habría simulado durante varios años graves problemas de salud —entre ellos, dificultades para caminar, incontinencia y trastornos cognitivos— con el objetivo de recibir prestaciones de invalidez y ayudas de dependencia a las que no tenía derecho.

Los investigadores señalan que la presunta estafa se prolongó desde comienzos de 2020 hasta el 19 de diciembre de 2024. En ese periodo, el acusado presentó documentación médica falsificada y asistió a los controles del Instituto de Seguros de Pensiones (PVA, por sus siglas en alemán) utilizando un andador para aparentar una movilidad reducida.

Sin embargo, la investigación policial reveló una realidad muy diferente. Durante las labores de seguimiento, los agentes observaron al sospechoso caminando sin ningún tipo de ayuda y conduciendo su vehículo con total normalidad. Estos comportamientos contrastaban de forma evidente con las limitaciones físicas que aseguraba sufrir ante los médicos evaluadores.

Una vida en Bosnia mientras cobraba en Austria

Uno de los aspectos más llamativos del caso es que el hombre, aunque declaró vivir en Austria —en el distrito de Neunkirchen, en el estado federado de Baja Austria—, pasaba la mayor parte del tiempo fuera del país. La Policía Criminal austríaca comprobó, tras investigaciones internacionales, que residía habitualmente junto a su esposa en Bosnia y Herzegovina, donde llevaba una vida completamente normal.

Los registros de viajes revelan que en 2024 estuvo fuera de Austria al menos 260 días, y en 2023, un mínimo de 180. Estos datos contradicen su supuesta residencia permanente en el país, condición indispensable para percibir las prestaciones sociales que cobraba.

El comunicado de la Policía de Baja Austria detalla que “las investigaciones realizadas en el extranjero demostraron que el hombre de 59 años vive regularmente con su esposa en Bosnia y Herzegovina y que pasa allí la mayor parte del año”.

Una silla de ruedas (Freepik)
Una silla de ruedas (Freepik)

Además de la falsificación de documentos médicos, los investigadores sospechan que el acusado presentó justificantes de domicilio manipulados para mantener activa su cobertura como residente austríaco, lo que le permitió seguir recibiendo los pagos mensuales.

Prestaciones cobradas y fraude millonario

En total, la Casa de Pensiones de Baja Austria le habría abonado cerca de 19.500 euros en concepto de subsidio de cuidados (Pflegegeld) y 22.000 euros por pensión de invalidez. A estas cantidades se suman otros pagos derivados del reconocimiento de su supuesta discapacidad, hasta alcanzar un perjuicio global estimado de unos 370.000 euros.

El organismo de pensiones ya ha exigido la devolución íntegra de las sumas percibidas indebidamente, aunque los expertos consideran improbable que se recupere la totalidad del dinero, dado el tiempo transcurrido y la posible ocultación de bienes en el extranjero.

El sospechoso, que posee doble nacionalidad bosnia y croata, ha reconocido parcialmente los hechos durante los interrogatorios. Según fuentes próximas a la investigación, habría admitido haber exagerado sus dolencias, aunque negó haber falsificado documentos de manera consciente. No obstante, los peritos forenses señalan que las pruebas médicas aportadas eran falsificaciones “claramente intencionadas”.

Otros implicados en la trama

El caso no se limita al principal acusado. Su mujer, así como su hijo y la pareja de este, también están siendo investigados por colaboración en la estafa, al haber presuntamente contribuido a sostener la ficción de la residencia en Austria. La Fiscalía de Wiener Neustadt ha ordenado su imputación formal y no descarta nuevas detenciones si se demuestra que los familiares se beneficiaron económicamente del fraude.

El hombre se encuentra actualmente en prisión preventiva en Wiener Neustadt, a la espera de la decisión judicial sobre la apertura del proceso penal. Según la legislación austríaca, los delitos de fraude agravado contra la seguridad social pueden conllevar penas de hasta diez años de prisión si el importe defraudado supera los 300.000 euros, como en este caso.