El pasado lunes 30 de septiembre, Layonel Ramírez Collado, un joven de 27 años, se encontraba en un barco con un grupo de amigos en el sur de Gran Canaria cuando su moto acuática, que se encontraba en la parte trasera, se desprendió de la embarcación. Con el objetivo de intentar recuperarla, se lanzó al mar y acordó reencontrarse con sus amigos en el muelle del Castillo del Romeral.
El grupo llegó hasta allí, pero no Layonel, por lo que en torno a las 23.00 horas reportaron su desaparición. El joven de 27 años, no había conseguido regresar con su moto acuático, por lo que permaneció agarrado a ella aguardando a su rescate que se produjo un día y medio después, el miércoles al mediodía.
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Desaparecido durante un día y medio
El medio regional Canarias 7 informó de que Layonel se mantuvo durante esas 36 horas a flote sobre la quilla de la moto acuática, que se encontraba volcada. Sobre las 11:30 horas del miércoles, el avión de Salvamento Marítimo Sasemar 103 localizó al joven a unos 18 kilómetros al suroeste de Arguineguín, según ha explicado El País.

Tras hacer señas al avión, se activó la respuesta del Centro de Coordinación de Las Palmas. Inmediatamente se desplazó hasta el lugar un helicóptero Helimer y la Guardamar Urania para proceder al rescate, que se produjo a las 12:38 horas en las proximidades de la Central térmica de Juan Grande, lugar en el que se habría producido su desaparición.
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Poco menos de una hora más tarde, a las 13:20 horas, los equipos de rescate llegaron al puerto de Arguineguín, finalizando un intenso operativo de búsqueda de emergencia que fue coordinado por la Guardia Civil y asistido por Salvamento Marítimo.
“Esto ha sido mi peor pesadilla”, explicó Natividad Collado, madre de Layonel, a los medios de comunicación tras reencontrarse con su hijo. Sus palabras, que han sido recogidas por Canarias 7, muestran la emoción y el nerviosismo con los que tanto ella como el resto de la familia pasaron las horas hasta el rescate del joven.
A su llegada a puerto, Layonel presentaba un grado de deshidratación muy alto, quemaduras solares, algunas molestias en el pecho y la espalda debido al tiempo que pasó acostado sobre la moto acuática y dolor en el estómago por la falta de alimento, pero su estado de salud era aparentemente bueno. Fue preciso su traslado a un hospital para hacer un exhaustivo chequeo médico.
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“Le están poniendo calmantes, le duele la barriga, pero está bien”, explicó Natividad, que expresó con cierto humor que su hijo ahora necesitaba comer y descansar para recuperarse del todo. “Lo van a llevar al ambulatorio a mirarlo y ya a ver Netflix y a comer, que tiene mucha hambre”.
Su abuelo, José Collado, también explicó a los medios de comunicación que su nieto se encontraba en buen estado de salud y que la familia se alegraba enormemente de la buena noticia de su rescate: “Nos dijo que le duele la espalda, pero está bien. Nos dio incluso ánimos a nosotros. Estamos supercontentos”.
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