España completa la desvinculación tecnológica militar con Israel tras cancelar contratos por casi 1.000 millones de euros

El Gobierno apuesta por la industria nacional y europea tras el embargo de armas a Israel

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La ministra de Defensa, Margarita
La ministra de Defensa, Margarita Robles (Eduardo Parra - Europa Press)

El Ministerio de Defensa ha anunciado la finalización del proceso de desconexión tecnológica militar con Israel, tras la anulación de dos grandes contratos que ascendían a casi 1.000 millones de euros. La medida se enmarca dentro del embargo de armas a Israel aprobado por el Gobierno español como respuesta a los ataques sobre población civil palestina, y supone un giro estratégico hacia empresas europeas y españolas en materia de defensa.

Fuentes oficiales del departamento que dirige Margarita Robles han confirmado que la sustitución de tecnología israelí por capacidades nacionales y europeas ya se encuentra completada. Esta decisión fue adelantada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la semana pasada, aunque su aprobación formal en el Consejo de Ministros se retrasa hasta la próxima semana. Según Defensa, este aplazamiento no es responsabilidad del ministerio.

Cancelación de los contratos con Israel

La pasada semana se formalizó la anulación de los contratos para la adquisición de dos sistemas de armamento destinados al Ejército de Tierra: los lanzacohetes de alta movilidad Silam y el sistema de misiles contracarro Spike L.R.

El contrato para la compra de los lanzacohetes Silam estaba adjudicado a la unión temporal de empresas Rheinmetall Expal Munitions y EM&E, con un valor total de 700 millones de euros. Por su parte, el suministro de 168 misiles Spike L.R. había sido adjudicado a PAP Tecnos Innovación SA, filial española de la empresa israelí Rafael, por un importe de 287,5 millones de euros. La cancelación de ambos contratos marca un cambio significativo en la política de adquisición de armamento del Ministerio de Defensa, que hasta ahora mantenía importantes vínculos con Israel.

La ministra de Defensa, Margarita
La ministra de Defensa, Margarita Robles (Jesús Hellín - Europa Press)

En una comparecencia en el Congreso el pasado mes de junio, Robles ya había adelantado que determinados programas de armamento serían reemplazados por tecnología española. “Estamos comprometidos con fortalecer nuestras capacidades nacionales y reducir nuestra dependencia de proveedores extranjeros en áreas estratégicas”, aseguró entonces la ministra.

Embargo de armas y sustitución tecnológica

La medida forma parte de una batería de iniciativas anunciadas por Sánchez, que incluye la prohibición legal de comprar o vender armamento, munición y equipamiento militar a Israel. Con ello, España busca alinearse con los principios de respeto a los derechos humanos y con la condena internacional de los ataques sobre población civil en Palestina.

Fuentes del ministerio indican que la sustitución de los sistemas cancelados se realizará íntegramente con empresas europeas y españolas, reforzando la industria de defensa nacional y fomentando la colaboración con socios estratégicos del continente. Esta política no solo pretende garantizar la soberanía tecnológica de España, sino también impulsar la innovación y la capacidad industrial local.

El contrato de los lanzacohetes Silam, por ejemplo, será reemplazado por un programa desarrollado en colaboración con empresas nacionales, lo que permitirá al Ejército de Tierra mantener sus capacidades operativas sin depender de proveedores externos. De igual forma, los misiles Spike L.R. serán sustituidos por sistemas de fabricación europea, cuyos detalles técnicos y adjudicación se espera que se anuncien próximamente.

Pedro Sánchez anuncia el embargo de armas por ley a Israel

El real decreto que formalizará la prohibición de comerciar con armamento israelí se espera que sea aprobado en el Consejo de Ministros la próxima semana, y marcará un antes y un después en la política de defensa española. Además, se anticipa que servirá como modelo para futuras decisiones sobre adquisiciones de material militar, priorizando siempre la soberanía tecnológica y la cooperación europea.

*Con información de EFE