
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha desde julio una actualización en el catálogo de señales. El objetivo, según fuentes institucionales, es adaptar la señalización a los nuevos contextos tecnológicos, sociales y de movilidad que definen la circulación actual por las carreteras españolas. El cambio introduce tanto revisiones en algunas señales tradicionales como la incorporación de otras inéditas, entre ellas, una dedicada expresamente, por seguridad, a recordar la distancia lateral necesaria a la hora de adelantar a ciclistas.
Quienes viajan estos meses por vías interurbanas pueden encontrar la nueva señal S-891. Aparece en color blanco, con el dibujo de un coche, una flecha, la indicación de 1,5 metros y dos bicicletas. Según el Reglamento General de Circulación, su presencia recuerda que, por seguridad, es necesario respetar siempre una anchura de seguridad mínima de 1,5 metros al adelantar tanto a un ciclista como a un ciclomotor o, en su caso, a un grupo de ambos vehículos.
El artículo 85.4 desarrolla más este requisito: cualquier adelantamiento a peatones, animales o vehículos de dos ruedas que se realice fuera de poblado debe ejecutarse siempre ocupando parcialmente o totalmente el carril contiguo a la calzada. La norma establece, del mismo modo, que la separación lateral nunca podrá ser inferior a 1,5 metros.
Qué ocurre si no se respeta la distancia de seguridad
En paralelo, el artículo 38 del Reglamento General de Circulación mantiene que los ciclistas tienen la obligación de circular lo más a la derecha posible, algo que en muchas ocasiones no se cumple. Cuando el arcén es suficiente y transitable deben utilizarlo, o en su defecto ocupar la parte imprescindible de la calzada. Saltarse esta obligación puede llegar a suponer una multa de 200 euros y la retirada de 4 puntos del carnet de conducir.
El mensaje de la nueva señal no deja lugar a dudas: durante el adelantamiento, la separación mínima entre el vehículo que adelanta y el ciclista debe ser siempre de 1,5 metros, tanto en vías urbanas como interurbanas. No cumplir con esta distancia puede acarrear una sanción de 200 euros y la retirada de 4 puntos del permiso de conducir. La normativa es clara: esta distancia es obligatoria en cualquier tipo de vía y está pensada para garantizar la seguridad de quienes circulan en bicicleta.
Cuando hay línea continua, la normativa permite adelantar a un ciclista siempre que se mantenga la distancia mínima de 1,5 metros y la maniobra no suponga peligro para ningún usuario de la vía. Además, queda expresamente prohibido adelantar si ello supone poner en peligro, al igual que el entorpecer a ciclistas que estén transitando en sentido contrario.
Las señales suprimidas deberán retirarse en un plazo máximo de un año y los cambios solo serán obligatorios en los nuevos proyectos de señalización. Mientras tanto, la DGT insiste en la responsabilidad compartida a la hora de circular y subraya la relevancia de los recordatorios visuales como el de la señal S-891, destinada a fomentar la convivencia segura entre automóviles y ciclistas en las carreteras españolas.
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