
Las diferencias socioculturales entre los distintos países del globo terráqueo atraviesan todos los aspectos cotidianos: las rutinas diarias, los horarios, las costumbres, la forma de hablar y relacionarse, las expectativas vitales... Es por este motivo por el que muchas personas que deciden marcharse a vivir al extranjero experimentan un choque cultural al observar que existen muchas contrariedades entre lo que conocen y lo que se encuentran en su nuevo destino
Fabiola Brito, una venezolana que actualmente reside en España, ha explicado en uno de sus últimos vídeos de TikTok (@faby.boo1) algo que le marcó muchísimo al llegar al país europeo: “No sé si es algo que las demás personas que emigraron desde Latinoamérica han notado”.
“No ven la paternidad como que está ayudando a la esposa”
La joven se refiere a los roles familiares y la responsabilidad en la crianza. Tal y como señala Fabiola, en su país “muchas personas no tuvimos padres o tuvimos padres ausentes que no estaban pendientes de nosotros”. Aunque destaca que no es algo que se repita en todos los casos, sí es bastante común.
Por este motivo, le sorprendió ver, a su llegada a España, por primera vez a “un papá en un parque con sus hijos, uno en un koala [un portabebés que se coloca en el pecho] y otro en el cochecito”: “Aquí los hombres realmente quieren ser padres y son padres”. La venezolana se refiere al matiz de “paternar”, es decir, ejercer de forma activa la paternidad involucrándose en la crianza y el cuidado de los hijos.
Históricamente, estas tareas han recaído sobre el sexo femenino, que ha sido el encargado del hogar y la educación de los niños. En la actualidad, se están comenzando a dar pasos para que este establecimiento de roles se elimine, por lo que cada vez es más frecuente la paternidad presente, en la que el hombre también se encarga de tareas como llevar a los hijos al parte, asearlos, llevarlos al colegio o hacer con ellos los deberes. Sin embargo, todavía existen ciertos contextos en los que el padre no está del todo presente en la crianza, siendo la mujer la encargada de todo ello y, en muchos casos, también de la limpieza y gestión del hogar y su propio trabajo fuera de casa.
En España, pese a que todavía queda bastante camino por recorrer en este aspecto, Fabiola ha observado un cambio sustancial con respecto a Venezuela: “Aquí la gente no ve la paternidad como que está ayudando a la esposa”, explica, haciendo referencia al tópico de que, el hombre que participa en las tareas del hogar o en la crianza de los hijos está ayudando y no cumpliendo con sus responsabilidades como parte adulta del conjunto familiar. “Aquí lo ven como su trabajo y están criando a su hijo como lo hace la mamá también. Es algo que a mí me encanta”.
En este sentido, la venezolana afincada en España destaca que ha observado que la paternidad no es “una opción” o “una obligación”, sino que es “simplemente algo que les nace, que les gusta, que lo viven cada día”.
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