
Cuando los aviones entran en la fase de crucero, es decir, cuando están en el aire y ya han pasado los momentos críticos del aterrizaje y el despegue, los pilotos todavía deben seguir haciendo diversas tareas en el aire. Su cometido no termina: comprueban que todos los sistemas funcionen correctamente, están en constante contacto con los controles aéreos, se adelantan a la meteorología con la que se encontrarán más adelante...
Todas las tripulaciones están preparadas y continuamente entrenadas para enfrentarse a cualquier situación inusual que se desarrolle durante un vuelo. Sin embargo, el correcto descanso de los pilotos también es fundamental para la seguridad de los pasajeros, especialmente durante los vuelos largos en los que el trayecto puede durar, por ejemplo, quince horas.
Ramón Vallés, comandante de la aerolínea Iberia, ha sido entrevistado recientemente por Elisabeth Vicent y Jordi Tudó, madre e hijo, en el pódcast Mami qué dices?. En las curiosidades que ha narrado sobre su trabajo, que suele generar bastante curiosidad entre la población general porque sus tareas y protocolos son generalmente desconocidos para la mayoría, se encuentra la manera en la que deben actuar los pilotos cuando ya están en la fase de crucero.

Los relevos y el piloto automático
"Cuando hacemos un vuelo de 15 horas en el avión, vamos mínimo tres pilotos“. En la cabina de la aeronave siempre debe haber al menos dos pilotos para garantizar la seguridad del vuelo y de los pasajeros. De esta manera, los controles se desarrollan de una manera más eficiente.
Sin embargo, estos profesionales también deben descansar, por lo que realizan relevos con otro piloto en los vuelos largos: “Detrás de la cabina hay un pequeño habitáculo donde hay unas literas y ahí descansamos por turnos. Por ley no puedes realizar tanta actividad aérea con solo dos pilotos porque para mantener los estándares de seguridad tiene que haber un relevo ahí dentro”. Por el contrario, si no se realizase así, el cansancio de los pilotos pondría el riesgo a la tripulación y a los viajeros, pues perderían capacidad de atención, decisión y actuación.
“Entonces, cuando yo hago un vuelo muy largo, lo normal es que, además de ir yo como comandante, vayan dos copilotos y entre los tres vamos haciendo una rotación de descanso”. De esta manera, cuando el comandante no dirige la nave, son los dos pilotos los que están al frente y uno de ellos ocupará su puesto, en la parte de la izquierda: “Pero tened claro que, para que un copiloto pueda ocupar el asiento de la izquierda, tiene que haber realizado un entrenamiento en el simulador. Tiene que ser lo que se llama piloto de relevo”.
Tal y como explica Ramón Vallés, pese a lo que muchas personas suelen pensar, en la fase de crucero se utiliza el piloto automático: “Además, es obligatorio”. El comandante destaca que, al igual que sería inviable realizar un trayecto en otro medio de transporte que dure tantas horas sin descansos, en el avión ocurre exactamente lo mismo: “Sería impensable que un piloto estuviera pilotando manualmente durante 15 horas. Tú coge un coche y condúcelo 15 horas. Es imposible”.
Últimas Noticias
Pablo Alborán y Juan Sesma, enamorados “hasta las trancas”, comparten su viaje a Lisboa: las románticas imágenes de la pareja
Es la primera vez que el cantante publica fotografías con alguno de sus novios en su cuenta de Instagram

España necesita albañiles: la construcción acelera la contratación en 2025 y suben los salarios por la escasez de mano de obra
Los ocupados en el sector se elevaron el año pasado hasta los 1,56 millones, un 5,4% más que en 2024

Desclasificación de los documentos del 23F, en directo: última hora de los archivos secretos y reacciones
El Gobierno autoriza la publicación comunicaciones y archivos hasta hoy secretos del golpe de Estado fallido de Tejero en 1981
Sorteo 3 de la Triplex de la Once: comprueba los resultados de hoy
Como cada miércoles, aquí están los afortunados ganadores del premio dado a conocer por Juegos Once

Fran Sánchez, psicólogo: “Las personas con apego ansioso se suelen sentir atraídos por personas que consideran inaccesibles”
Alguien puede acabar teniendo comportamientos de evitación tras vivir “vínculos intensos pero inestables”

