
El tiempo pasa para todo el mundo. Los cambios físicos y mentales se van notando cada vez más, ya que no existe una fórmula mágica de la juventud. Además, son frecuentes los hábitos que provocan un deterioro mayor del cuerpo, como fumar. Mientras que hacer deporte o realizar pasatiempos puede ayudar a que el cerebro se mantenga activo.
También puedes seguirnos en nuestro canal de WhatsApp y en Facebook
Sin embargo, las vidas de algunas personas parecen estar destinadas a ser más longevas gracias a su rutina diaria. Es el caso de la italiana Maria Carla Rivano, conocida por todos como Mariuccia. Esta mujer ya roza el centenario, ya que el próximo 20 de noviembre cumplirá 99 años, según ha reportado el medio Corriere della Sera.
La dieta mágica que alarga la vida
Mariuccia se cuida mucho. Tanto es así que cada mañana se despierta sobre las 11 para tomarse la primera bebida del día: un concentrado de energía basado en medio litro de agua con suplemento de magnesio y potasio. Esto le sirve para reforzar los huesos y mejorar la hipertensión arterial. Mientras tanto, lee o escucha las noticias: “Así tengo la mente ocupada”, ha indicado al medio italiano esta genovesa afincada en Roma.
Cuando llega la hora de la comida a veces se disgusta: “Las cosas ya nos saben como antes porque ahora todo es congelado”. Sin embargo, siembra fruta y verdura en su huerto para que sea “del campo a la mesa, directamente”. Admite que come de todo un poco, pero que prefiere los vegetales. Su marido, 30 años menor, se los prepara en ensalada normalmente.

La italiana señala que el plato estrella al mediodía son las zanahorias gratinadas con tomate y apio: “Mis dientes son los que son”, ha explicado al Corriere della Sera de forma jocosa. Y a esta preparación añade pan tostado con mozzarella de búfalo o queso feta y olivas. Por la noche, los vegetales siguen siendo los protagonistas: “verduras cocidas como zanahoria, patata y calabacín”. No obstante, si le apetece un bistec de carne, tampoco se limita: “Tengo que admitir que es lo que cenaré hoy”.
El deporte: un imprescindible en su rutina diaria
Mauriccia cuenta que empezó a nadar en tiempos de Mussolini, ya que ella nació en 1926, cuando estaban en auge los nacionalismos. A este deporte le siguieron otros como el tenis, el golf o el windsurf, que solo practica en verano: “Este verano iré a Cerdeña para realizarlo, aunque la vela cada vez se hace más pesada”, ha admitido. Explicó en su entrevista que nunca ha dejado de hacer deporte, solo cuando dio a luz de sus hijos.

Además, añade que detesta ser ama de casa. Es por esto que su marido, ingeniero eléctrico, es el que se levanta antes para preparar el desayuno: “Nuestros horarios son diferentes”. Él se encarga de que no le falte fruta a su mujer en la primera comida del día: “Kiwi, zumo de naranja y un té de hinojo. Así la digestión va perfecta”. Esta alimentación hace que, junto al deporte, sean sus mejores secretos de una vida larga y sana.
Últimas Noticias
La Casa Laberinto de Almería: un enclave artístico de André Bloc que nunca llegó a habitarse
La edificación blanca y laberíntica se encuentra en el Parque Natural del cabo de Gata, en Almería

La primera vez que Santiago Segura habló de ‘Torrente’ en 1994: “Os hago la primicia. Es la historia de un policía fascista, un desecho humano”
El cineasta español animó durante el vídeo a acudir a las salas en un proyecto que dirigió, produjo e interpretó él mismo

Cuántos euros me dan por un dólar este 17 de marzo
La moneda estadounidense tiene cambios en su cotización de forma permanente

Emigró a Suiza por amor y ahora enseña alemán a los españoles que sueñan con hacerse ricos: “No es tan fácil conseguir trabajo como se dice”
Andrea García habla con ‘Infobae’ sobre su experiencia en Zúrich y el reto de aprender alemán desde el extranjero

El Gobierno de Ayuso intenta por segunda vez que la Inteligencia Artificial transcriba la conversación entre 5.400 médicos de familia y sus pacientes
La Comunidad de Madrid licita otra vez un contrato para intentar que la IA ayude a los médicos de familia y pediatras. Del primero tuvo que desistir. Sanidad confía que así los facultativos “ganarán tiempo” para atender a los usuarios

